Real Valladolid

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Las ‘pequeñas cosas’ de Iban

El ‘huracán’ Iban es propenso a ver tarjetas, aunque en la imagen es objeto de falta de un jugador del Pontevedra.
El ‘huracán’ Iban es propenso a ver tarjetas, aunque en la imagen es objeto de falta de un jugador del Pontevedra. / Antonio Vidal-LOF
  • El singular atacante de L’Hospitalet lucha, marca un gol y hace propósito de enmienda por su agresividad

. Se le puede calificar de muchas formas. De todo menos de convencional. Es un delantero de 1,7 m. por lo que en el Valencia Mestalla se postuló como mediapunta. Pero aquel sistema no tenía esa referencia en el campo. Aunque nació en L’Hospsitalet (Barcelona), comparte la nacionalidad española con la ecuatoguineana, a la que le abrió las puertas el origen de su abuelo materno. Ha jugado ya con aquella selección, por lo que si un día explota, como sugiere Braulio, no tendrá acceso a la española. Y suma más tarjetas amarillas que goles, algo que tampoco es extraño y que la afición blanquivioleta comprenderá en cuanto le vea un par de partidos sobre el césped de Zorrilla.

El alma y la razón

Se deja el alma sobre el césped y, a veces, también la razón para seguir jugando, porque los árbitros le conocen. Y ese es su talón de aquiles. Por eso, ayer ante la prensa, volvió a hacer propósito de enmienda, como ya hiciera durante su presentación en Zorrilla. «Soy así, pero poco a poco iré mejorando, seguramente».

Se comprometió cuando respondía a la pregunta sobre si le definía como futbolista el encuentro que disputó en Pasarón el domingo, en el que marcó un gol de falta desde el borde del área, después de haber corrido detrás de cada balón como pocos lo hacen, y haber visto una tarjeta amarilla.

«Sí. La amarilla, ya lo visteis, fue tras un un cambio de orientación. Fui, entré de golpe y arrollé al rival, por decirlo de alguna manera; y vi la amarilla».

Que no cambie el carácter

Braulio le conocía y le trajo al Real Valladolid. Pero Paco Herrera sabe que no controla ciertos impulsos. Y así lo reconoció Iban: «El míster me lo dijo nada más venir. Que siga siendo el mismo Iban que he sido, que no cambie el carácter ni nada, pero que al final, lo que tengo que mejorar son cosas como la que pasó justamente antes del gol, que fue una amarilla. Que mejore esas pequeñas cosas».

Su velocidad y entrega y su agresividad son las dos caras de una misma moneda, y las tarjetas, el envés de esa lucha constante que le caracteriza. Por eso, Herrera no quiere que cambie demasiado. Aunque sí «esas pequeñas cosas» que hacen que, en los 75 partidos disputados por Iban en Segunda B haya marcado 13 goles y haya visto 39 tarjetas amarillas. Yque no se trate de una mala racha. Durante la pasada temporada debutó en Primera con el Valencia en un partido de Copa. Fueron 10 minutos. Suficientes para ver una amarilla.

Pero Iban Salvador, pareja de Mata en la delantera blanquivioleta en las probadillas de pretemporada, confía en una progresión general de su juego, a las órdenes de Paco Herrera. Porque el entrenador propone posesión del balón.

«Sí. La posesión favorece tanto en defensa como en ataque; si tienes la pelota es casi imposible que te puedan hacer goles y a la hora del ataque, si es un ataque organizado, mejor para los puntas. Está bien para respirar y para poder tirar para adelante en cualquier momento».

Iban Salvador no se mete en camisas de once varas y rehúsa hablar de lo que le puede faltar al vestuario. «No sé si la plantilla estará cerrada o no. Eso es problema del cuerpo técnico, pero veo que hay muy buenos jugadores, y seguro que de aquí a que empiece la temporada jugaremos muchísimo mejor. Ahora mismo no tengo ni idea de si puede hacer falta alguien. Solo pensamos en que el primer domingo de Liga, ante el Oviedo, ganemos el partido.