Real Valladolid

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Respuesta positiva en Copa

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Míchel Herrero abraza a Raúl De Tomás tras el 2-1 logrado en la prórroga. / G. Villamil

  • Los goles de Raúl de Tomás y Drazic en la prórroga dan al Real Valladolid el pase a dieciseisavos de final tras un partido muy sólido ante el Tenerife

La recuperación anímico-futbolística del Real Valladolid encontró continuidad en la Copa del Rey, donde el conjunto blanquivioleta despachó al Tenerife tras una larga eliminatoria dirimida en la prórroga. Fueron dos jugadores de refresco los que encontraron la portería rival:Drazic se estrenó como realizador antes de que los canarios empataran la contienda. El otro héroe fue Raúl de Tomás, autor de un gol de delantero inteligente y oportunista que evitó la tanda de penaltis. Drazic de nuevo, ya con el Tenerife derretido, certificó el 3-1 en el minuto 119.

  • Las declaraciones de los entrenadores

El equipo de Paco Herrera salió con mucho aplomo. Serio y sin dar concesiones al Tenerife, se hizo rápidamente con el mando del partido para deleite de los 4.210 espectadores que acudieron ayer al estadio Zorrilla.

Anuar ejemplificó el brío de esta versión copera del Pucela, con un trabajo constante en ataque y en defensa. El ceutí crece a pasos agigantados y llama con fuerza a las puertas del primer equipo. Fue precisamente Anuar el que gestó la primera acción de peligro blanquivioleta, cuando el reloj marcaba poco más de dos minutos de juego. Robó un balón en el lateral del área sin dejar de luchar y sirvió un gran pase a Mata, pero el delantero remató defectuosamente.

El agua dificultó el juego en algunas zonas, especialmente en la banda más cercana a los banquillos, donde habitualmente se forman balsas. El campo espesado obligó a un esfuerzo extra a los futbolistas, pero no restó brillo al juego del Real Valladolid, muy solvente y con empaque.

El Tenerife compareció a la expectativa, varios peldaños por debajo de un Pucela bien plantado con un 4-2-3-1 que tuvo en Sergio Marcos a otra de las figuras locales. El atacante empieza a entrar en combustión, Herrera lo ha detectado y próximamente irá adquiriendo más protagonismo en Liga. Ayer, se le vio cómodo como mediapunta y desarrolló una conexión muy fluida con Anuar.

El lunar del Real Valladolid fue el mismo de hace unas semanas en Liga: la falta de concreción en jugadas muy claras. Mata dispuso de una ocasión inmejorable para romper el 0-0 en la primera parte, cuando recibió un gran centro de Iban Salvador . El delantero estrelló la pelota en el cuerpo del portero Falcón cuando el público ya se levantaba para cantar el gol. Mata ayer apareció como ‘nueve’ y se le vio algo ofuscado jugando de espaldas y vigilado en todo momento por los centrales Carlos Ruiz y Germán.

El Tenerife encontró algunos momentos para inquietar a Pau Torres, especialmente cuando detectó la clara vocación ofensiva del Real Valladolid. Omar dispuso de un cabezazo que se marchó fuera y el partido volvió a su cauce: dominio absoluto de los chicos de Herrera. Ángel García subió su banda con frecuencia, más que un tímido Markel, muy pendiente de vigilar las incorporaciones Camille y las internadas de Álex García, hasta que se soltó más en ataque, ya con el partido avanzado.

Iban Salvador creó peligro, especialmente cuando se asoció con Sergio Marcos. En el otro bando, solo Omar Perdomo pudo probar los guantes de Pau Torres antes del descanso con una falta lejana atajada por el portero local.

El guion sufrió algunas variaciones en la segunda mitad. El Tenerife amasó más la pelota y el Real Valladolid se replegó. Fruto de este cambio de aguja, llegaron las ocasiones chicharreras. Cristo González se internó solo en el área hasta que llegó Álex Pérez para resolver el desaguisado. Germán cabeceó en el área pequeña tras un saque de esquina, en un fallo de marca. Herrera llamó a Drazic y a De Tomás con la idea de que mordieran más que Guzmán y Mata. Resultaron determinantes. Drazic encontró la llave cuando aprovechó un fallo garrafal de la zaga tinerfeñista para sortear a Falcón y, con cierto suspense, descerrajar el 1-0.

La eliminatoria parecía encarrilada, pero Amath, el excanterano del Pucela, igualó con rapidez nada más entrar al campo y propulsó al Tenerife. El Real Valladolid se vio contra las cuerdas. Jouini pudo marcar antes de la prórroga y el equipo de Herrera ofreció síntomas de abatimiento antes de afrontar los 30 minutos extra, un suplicio físico acrecentado por el césped acuoso.

Aparece De Tomás

Las prórrogas siempre extreman las cautelas en ambos bandos, ya con poca gasolina para aprovechar la multiplicación de los espacios. Pero el Real Valladolid reaccionó. Luismi rozó con la chichonera un centro al área de Falcón y Markel se animó a colgar balones. La victoria cristalizó cuando De Tomás pegó una dentellada y logró el 2-1 en el 97, tras un disparo ralentizado por el agua y la deserción de los defensas, superados por el hambre impetuosa del ariete madrileño.

Esta vez, el Real Valladolid se blindó bien, incluido un guante salvador de Pau Torres a un cabezazo del Choco Lozano. Drazic puso la guinda del 3-1 en el minuto final. El equipo de Herrera ha superado con nota las dos rondas previas de la Copa y ya está en dieciseisavos, donde espera un rival de Primera División a doble partido.

La nota negativa de ayer fue la lesión de Anuar, retirado del campo en camilla en la segunda parte de la prórroga y que obligó al Real Valladolid a jugar en inferioridad. Fue el borrón de un miércoles intenso, que puso a prueba la capacidad de esfuerzo de los futbolistas y que demostró que el equipo blanquivioleta tiene fondo de armario para afrontar dos competiciones