Real Valladolid

Goles contados, pero rentables

Goles contados, pero rentables
/ De Tomás celebra el gol del viernes frente al Reus, el más valioso de los que ha marcado / RICARDO ORDÓÑEZ
  • Con el de Jose en la primera jornada frente al Oviedo, el de De Tomás ha sido el más valioso de la temporada

ven, totalmente renovado y con más proyección que experiencia, tiene una deuda con el gol. Desde la concentración veraniega de Melgaço se notó su escasez y la búsqueda de un goleador ha sido una verdadera obsesión. La primera vuelta está punto de terminar, confirmando que un candidato a la lucha por el ascenso tiene que tener más pólvora en la línea ofensiva, porque una relativamente buena zaga como la pucelana no acredita méritos suficientes para aspirar al ascenso directo o a meterse en la promoción.

Las limitaciones económicas parece que van a dejar la solución en manos de la evolución y mejora de los efectivos con los que cuenta Herrera. Unos atacantes que acreditan cifras discretas: Jose, 6 goles; Villar y De Tomás, 4; Mata, 3; Míchel, 2, e Iban Salvador, que apenas ha disputado 385 minutos, 1 gol. Jordán, Álex López y Lichnovsky, han contribuido cada uno con un gol.

Siendo pocos los goles que consiguen los jugadores del Real Valladolid, la clave está en su rentabilidad. Por ejemplo el de la victoria del viernes ante el Reus, en el primer partido del año, se logró con un solitario gol de De Tomás. Uno de los más rentables, porque solo el de Jose en la primera jornada, frente al Oviedo, había valido tres puntos hasta ahora. De Tomás le dio el viernes el mismo valor al suyo. Han sido las dos únicas ocasiones en las que el Real Valladolid ha obtenido una victoria con un solo gol que aportó tres puntos en cada caso.

Siete jornadas sin marcar

Este tipo de victorias tiene más importancia porque el Real Valladolid ha transitado muchas jornadas de la primera vuelta sin mover su marcador. Concretamente, siete, Casi un tercio de los partidos ha vuelto al vestuario sin ver puerta.

También se han producido momentos frustrantes cuando la situación ha sido la contraria:aquellas ocasiones en las que el Real Valladolid ha logrado superar sus limitaciones frente a la portería rival pero el gol no ha tenido la recompensa de los puntos. Nadie está a salvo de esas situaciones y es delicado catalogar un gol de inútil para sumar. El propio De Tomás lo ha sufrido en primera persona. Le ocurrió ante el Huesca cuando su gol puso al Real Valladolid en ventaja en el minuto 51, antes de que Camacho y Samu Sainz le dieran la vuelta al marcador en Zorrilla. Y le volvió a ocurrir frente al Numancia, cuando tras empatar en el minuto 60, vio cómo Manu del Moral le dio la victoria a los de Soria con un gol en el minuto 90, arruinando el valor de su gol.

Una situación similar se vivió frente al actual líder de la clasificación, el Levante, que empezó perdiendo en su feudo valenciano. En el minuto , un rebote fortuito hizo que Iván López marcara en propia puerta, adelantando al Real Valladolid. El último gol del partido y único marcado en Liga por el atacante Iban Salvador a falta de cinco minutos para finalizar el encuentro tampoco aportó puntos al Real Valladolid. Roger, en dos ocasiones, y Jason, le habían dado vuelta definitivamente al marcador.

Diciembre, mes de goles

Si bien es cierto que los de Paco Herrera tampoco han sufrido derrotas abultadas –nunca han perdido por más de dos goles de diferencia, y solo en dos ocasiones, frente al líder Levante y frente al Getafe, ha encajado tres goles– a falta de un partido para terminar la primera vuelta del campeonato ha protagonizado alguna tarde gloriosa en la que nadie diría que su asignatura pendiente es el gol.

En ambas ocasiones ocurrió en diciembre. Fueron las jornadas 17ª y 18ª frente al Mallorca, en la isla, y frente al Mirandés, ante el público de Zorrilla. Dos jornadas consecutivas en las que los jugadores del Valladolid sumaron 8 goles y dejaron su portería a cero. Unos guarismos que hacían olvidar el irregular comienzo de la liga y, por supuesto, aquellas cinco jornadas consecutivas de derrotas.

Si bien es cierto que esas dos goleadas de diciembre son gratificantes para la afición y los amantes del fútbol, lo cierto es que el valor de los goles es inferior, porque el premio es, siempre, de tres puntos.

Frente al Mallorca, los goles de Jose, Álex López y Míchel valieron un punto cada uno. Ante el Mirandés, los de Jose, Villar, los dos de Mata y el de De Tomás hicieron las delicias de los aficionados pucelanos pero su valor en puntos fue menor.