Real Valladolid

lejos del área

Un Pucela difícil de batir

Finalizada la primera vuelta para el Real Valladolid es tiempo de extraer conclusiones sobre un equipo que debe ser candidato al ascenso, digan lo que digan algunos. Lo principal a destacar es que, tras unos años muy malos, el Pucela de Herrera ha conseguido ofrecer una imagen más sólida. No me atrevería a decir todavía que han devuelto la ilusión a una afición muy magullada tras meses de goleadas ante equipos menos históricos, pero es de agradecer que esta temporada no nos han ofrecido encuentros tan desesperantes, en los que el Valladolid parecía un fantasma vagando sobre el verde. Esa es sin duda la característica principal de esta plantilla: no brilla, no vapulea al rival, pero tampoco hace el ridículo y suele ofrecer una imagen peleona.

Tras sufrir incluso una racha de cinco derrotas consecutivas, el equipo ha llegado al ecuador de la Liga en posiciones de 'play-off', comenzando el año con dos victorias meritorias, aunque sin excesivas florituras. Hay que destacar que el Real Valladolid es el segundo equipo menos goleado de la categoría (resulta difícil de batir y ahora estrenamos nuevo portero) y que la falta de gol (sin ser todavía demasiado efectivos) ahora mismo no preocupa tanto como al principio de temporada. En líneas generales, Herrera ha dotado al Pucela de solidez y todo parece indicar que podremos llegar a los meses clave con opciones de ascender.

Luego, claro está, cada uno puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. Los optimistas dirán que seguimos vivos, que todo puede pasar y que, como siempre tras una o dos victorias, somos candidatos firmes a estar en Primera. Los pesimistas afirmarán que no tenemos un hombre-gol como otros años, que con esta plantilla poco se puede hacer, que hace mucho frío en Zorrilla, etc. Etc. Personalmente me quedo con la conclusión que extraía al comienzo de esta columna: Herrera ha vuelto a dotar de estabilidad al equipo, que gane o pierda muestra una imagen más seria que la de otros años. La clave será llegar a marzo con las opciones de ascenso intactas y luego ya se verá si echamos en falta ese extra, casi siempre en forma de goleador, que suelen tener los equipos ascensores. Sin alardes, sin barrer a los rivales, pero con garra y tesón se ha finalizado la primera vuelta en posiciones nobles. ¡Que este Pucela siga con su afán, lucha, entrega y regularidad en este 2017!