Real Valladolid
Los jugadores del Real Valladolid celebran el gol de Mata en la mayor goleada (5-0) de la primera vuelta, frente al Mirandés.
Los jugadores del Real Valladolid celebran el gol de Mata en la mayor goleada (5-0) de la primera vuelta, frente al Mirandés. / RAMÓN GÓMEZ

Sin margen para las disculpas

  • El Real Valladolid, con 31 puntos, afronta la segunda vuelta con la exigencia de mejorar notablemente la primera si quiere jugar el ‘play-off’

El discurso ha cambiado y no caben las excusas: durante la primera vuelta hubo ocasión de ofrecer todas las variantes para justificar derrotas que ya no son admisibles en los veinte partidos que faltan para que concluya el campeonato –11 en Zorrilla y 9 a domicilio– después de caer derrotados en el primer encuentro de la segunda vuelta «jugando mejor que el rival».

Este tipo de justificaciones era asumible cuando, a principios de temporada, se ‘prohibía’ hablar de ascenso y se argumentaba que, con 17 jugadores nuevos, juventud y proyección por encima de experiencia, el objetivo era consolidar el nuevo proyecto dirigido desde el banquillo por Paco Herrera y desde la dirección deportiva por Braulio Vázquez. Se hablaba de un par de temporadas para cuajar el proyecto y empezar a ambicionar el ascenso.

Pero en los últimos compases de la primera vuelta, olvidado ya el infierno de las cinco derrotas consecutivas, en el campo, en los vestuarios y hasta en la sala de prensa se empezó a verbalizar la ambición de, al menos, jugar la promoción.

Con la sintonía de ascenso y 31 puntos al cabo de la primera vuelta –los mismos que tenía el año pasado el Real Valladolid a falta de 20 partidos, ya que ganó el primero de la segunda vuelta – el Real Valladolid se ha quedado sin margen de error.

El precio del ascenso

No hay forma de saber cuántos puntos serán necesarios para lograr el ascenso directo a Primera División (los dos primeros clasificados) o para alcanzar el ‘play-off’ que disputarán del tercero al sexto clasificados, pero desde que el Real Valladolid logró el último ascenso, en la temporada 2011/2012, el rango oscila entre los 69 puntos del Deportivo, hace cuatro temporadas, a los 91 que sumó este mismo equipo en la temporada 2011/2012 y que constituyó el récord de la categoría, arrebatado al Real Valladolid quien, con 88 puntos, lo había establecido con Mendilibar en la temporada 2006/2007.

El ascenso a través del ‘play-off’ es mucho más barato. En este mismo periodo oscila entre los 82 que tenía el Real Valladolid cuando subió a Primera por última vez, y los 64 que sumó el Osasuna la pasada temporada para conseguir la sexta plaza de la clasificación que, al final, le valió para ganar la promoción y, consiguientemente, subir a Primera.

Con 31 puntos a falta de la disputa de 60, y con la ventaja de jugar en casa dos partidos más que los que deberá disputar a domicilio, donde el equipo es más «tierno», el Real Valladolid tiene la obligación de mejorar el registro de la primera vuelta. De no ser así, no llegaría a los 64 del Osasuna del año pasado.

Llega el calvario

Sin más bajas que la de Becerra y con cuatro jugadores al borde de la suspensión (Lichnovsky, Balbi, Álex López y Villar suman, cada uno, cuatro tarjetas amarillas) el Real Valladolid afronta la parte más delicada de la segunda vuelta, si nos atenemos a los resultados de los partidos de ida.

Una vez que cumpla en trámite en Zorrilla, el sábado, frente al Rayo Vallecano en un encuentro en el que no puede dejar de puntuar si no quiere descolgarse de los puestos de promoción, empezará el calvario.

La siguiente salida tiene como destino Gerona, cuyo equipo, al que ganó en casa por 2-1, reúne motivos suficientes como para ser inexpugnable en su campo, donde, al igual que el Levante y el Tenerife, no ha perdido ni un solo encuentro en lo que va de temporada. El Girona es el segundo clasificado y aspira a mantener el puesto que le da el ascenso directo.

Cinco pesadillas

Tras el sólido Girona en Montilivi llegan cinco equipos de mal recuerdo, alguno de los cuales sigue demostrando que sus victorias sobre el Valladolid no fueron casuales. Son los que dibujaron el peor escenario del campeonato para el Pucela porque le ganaron consecutivamente en la primera vuelta. Se trata del Tenerife, quinto clasificado y que afortunadamente tiene sus mejores registros en su campo, donde ganó a los blanquivioleta por 1-0.

Los de Herrera se enfrentarán después a un UCAM Murcia mucho menos efectivo que en los primeros compases de la Liga, que ganó por la mínima (0-1)en Zorrilla. Llegará entonces el Lugo a Valladolid, que también ganó en la primera vuelta. En aquella ocasión, los gallegos consiguieron desquiciar a un Real Valladolid que realizó la peor primera parte del campeonato.

Un Huesca más conservador, que ocupa un discreto 11º puesto en la tabla, recibirá en su campo al Real Valladolid con el recuerdo de su victoria en Zorrilla (1-2).

El 12 de marzo concluye este eslalon de equipos victoriosos ante el Pucela con el que mejor resultados ha conseguido en la primera parte del campeonato:un Levante que remontó al Real Valladolid en el Ciutat de Valencia. Iván López marcó en propia puerta antes de que Roger, en dos ocasiones, y Jason le dieran vuelta al marcador para hacer inútil incluso el postrer gol de Iban Salvador. Desde entonces, el Levante solo ha recibido una derrota, ante el Oviedo, para colocarse con 49 puntos en el primer puesto de la clasificación, con 18 puntos de ventaja sobre el Real Valladolid. Cuando ese partido concluya, los de Herrera tendrán más claro el futuro.

Para entonces ya no valdrán excusas del tipo «perdimos pero jugamos mejor». Si el Real Valladolid no ha conseguido traducir su presunta solidez defensiva, su buen centro del campo y su potencial goleador en victorias, tendrá que esperar otro año para que el proyecto cuaje.