Real Valladolid

fotogalería

Óscar Arroyo despeja un balón de cabeza. / RICARDO OTAZO

El Promesas arrebata un punto al Racing con un jugador menos

  • Un increíble gol Mayoral en el minuto 77 rescata un punto ante el segundo clasificado, a pesar de jugar con diez por la expulsión de Samanes en la primera parte

Los aficionados pucelanos más sensibles recibieron ayer entre lágrimas la recuperación de un punto de los tres que estuvo a punto de llevarse el Racing de Santander de los Anexos. En el minuto 77 de partido, Mayoral, que había entrado por a Dani Vega en el minuto 51, recibió un balón en el centro del campo, se acercó al área tras sortear a varios defensas y soltó un trallazo cruzado a la escuadra que dejó compuesto y sin saber qué hacer a Iván Crespo. No había dado tiempo para enjugar las lágrimas por el lamentable arbitraje que estaba protagonizando el Aragonés Herrero Arenas, cuando aquellas volvían a brotar para celebrar uno de los mejores goles presenciados esta temporada en los Anexos, que, además igualaba la contienda, después de que Israel hubiera abierto el marcador para los visitantes en el minuto 15.

El negativo progagonismo del trencilla no consiguió sin embargo, empañar un encuentro en el que el filial del Real Valladolid sumó un punto que totaliza los 42 con los que se coloca en el 5ª puesto de la clasificación, igualado con el Pontevedra, que ocupa el último puesto de 'play-off'. Todo un inesperado éxito para los de Rubén Albés.

Superación

Antes de que Herrero Arenas empezara a dar síntomas de que no iba ser su mejor partido como árbitro, el Racing demostró su peligrosidad en las jugadas a balón parado. Israel Puerto remató de cabeza un córner en el minuto 15. El debutante Tanis nada pudo hacer para evitar el gol. Seis minutos después, Israel enganchó otro cabezazo a la salida de un nuevo córner, esta vez desde la frontal del área. Tanis hizo gala de unos grandes reflejos y logró evitar que el balón entrata pegado al palo derecho. La eficacia y peligrosidad del Racing en las jugadas a balón parado habían quedado demostradas, aunque había sido el filial del Real Valladolid quien, a través de Higinio había creado las primeras ocasiones. Anuar, Zambrano y Samanes dieron sus réplicas pero sin acierto final. Hasta que, en el minuto 40, Herrero Arenas mostró la segunda amarilla a Samanes, cuando este cayó frente al área, al aparecer víctima de una falta. El colegiado interpretó que se había dejado caer y el jugador tuvo que abandonar el campo.

En la segunda parte, el Racing renunció a rematar el partido. Sus delanteros no estuvieron afortunados, pero durante muchos minutos rehuyeron el juego directo, como si se conformaran con una victoria por la mínima. Y esta actitud les costó el partido porque el Promesas, a pesar de jugar con uno menos desde el minuto 40, no renunció a la victoria.

Mayoral lo dejó claro. Frente a la actitud desinteresada de los visitantes, el delantero resolvió magistralmente un pase recibido en el centro del campo a falta de un cuarto de hora para el final. Su gol encendió a los aficionados locales -minoritarios ayer en los Anexos- aplazó a lo visitantes, provocó nervios e imprecisiones en un claro candidato al ascenso y, al final, valió un punto para colocarse a las puertas del 'play-off'. El nerviosismo también llegó al árbitro, que expulso al segundo entrenador del Real Valladolid y a Corral, que calentaba en la banda, además de descontrolarse con las amonestaciones.

El partido no decepcionó: tuvo goles, uno inmenso de Mayoral, ocasiones, tensión, nervios y un punto que hace superar las expectativas de los de Albés a estas alturas de la temporada.