Real Valladolid

REAL VALLADOLID

Suspenso en transparencia

Accionistas del Real Valladolid durante una junta ordinaria, en una imagen de archivo.
Accionistas del Real Valladolid durante una junta ordinaria, en una imagen de archivo. / Miguel Ángel Santos
  • El Real Valladolid es una de las doce entidades de Primera y Segunda División que no aprueban el último examen efectuado por Transparency International España

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A la crisis deportiva del Real Valladolid se suma ahora un suspenso institucional. El club blanquivioleta no ha pasado el examen de Transparency International (TI) España y queda señalado como una de las doce entidades de Primera y Segunda División que no da la talla en el Índice de Transparencia de los Clubes de Fútbol 2016 (INFUT). En conjunto, la transparencia de los 41 clubes profesionales analizados ha aumentado esta campaña, pero el Real Valladolid empeora sus notas con respecto al informe anterior, en el que había aprobado.

Para pasar el corte, las entidades futbolísticas deben superar los 50 puntos sobre 100, después de un análisis de 60 indicadores repartidos en cinco apartados: información sobre el club; relaciones con los socios, aficionados y público en general; transparencia económico-financiera; transparencia en las contrataciones de suministros; e indicadores de la ley de transparencia. Todo depende de la página web de cada club: si la información del indicador aparece publicada, la entidad recibe un punto. Si solo está reflejada parcialmente, 0,5 puntos. Y si no se publica, no puntúa. Para efectuar el proceso intervienen especialistas como catedráticos de universidad, entidades deportivas, asociaciones de aficionados, periodistas e instituciones como el Consejo Superior de Deportes o LaLiga.

El Real Valladolid ocupa un discreto puesto trigésimo segundo, con una puntuación de 45,8, y forma parte del grupo de los suspensos junto a Getafe (48,3), Osasuna (46,7), Cádiz (41,7), Rayo Vallecano (40), Almería (38,3), Málaga (38,3), Villarreal (30,8), Levante (30), Oviedo (22,5), Huesca (21,7) y Reus (15,8). Los dos clubes con la puntuación más alta son Betis y Numancia (ambos con un rotundo 100), seguidos de Eibar (99,2), Lugo (98,3), Real Madrid (95,8), FC Barcelona (93,3) y Leganés (93,3). Todos ellos reciben la clasificación de sobresaliente. Diez clubes merecen un notable (más de 70 puntos), doce obtienen un aprobado (entre 50 y 69) y las otras doce entidades suspenden.

El Real Valladolid aprueba en tres de los cinco puntos principales, pero queda gravemente penalizado en dos. El club blanquivioleta tiene problemas en el apartado ‘transparencia económico-financiera’, donde se refleja la información contable, ingresos y gastos, y datos sobre el endeudamiento. Aquí solo obtiene una puntuación de 20,6 sobre 100. También suspende en la ‘transparencia de las contrataciones y suministros’, que engloba indicadores como los importes por traspasos, ventas y cesiones de jugadores o las cuantías de operaciones con proveedores, adjudicatarios y contratistas más importantes del club. La puntuación en este epígrafe es de 20.

En cambio, sí aprueba en los ‘parciales’ sobre la información del club (órganos directivos, personal, marco legal, estructura organizativa y patrimonio), con 59,1 puntos; en la relaciones con los aficionados (58,3); y en los indicadores de la ley de transparencia (organigrama actualizado del club, convenios suscritos, subvenciones recibidas, presupuesto de ingresos y gastos, cuentas anuales...), con un baremo de 59,1 sobre 100.

Requerido ayer para hacer una valoración oficial sobre este asunto, el Real Valladolid respondió: «Nos pidieron diferente información relativa al club para elaborar un informe de los clubes sobre su ‘Índice de Transparencia’ que les fue remitida. No hemos recibido ningún informe al respecto. Esperaremos al informe general para que nos hagan saber en qué podemos mejorar, según su criterio, para estudiarlo y corregirlo en el futuro si el club lo considera de interés para sus accionistas, abonados y aficionados».

El suspenso global del Real Valladolid contrasta con la puntuación obtenida en el índice de 2015. Entonces, el club blanquivioleta sí aprobó raspadamente, con 53 puntos, en lugar de los 45,8 que ha logrado en esta ocasión. Este año, sin embargo, se han cambiado algunos de los indicadores y se ha añadido una puntuación intermedia (0,5 puntos)

El caso más curioso de este informe, presentado ayer, lo protagoniza el Betis: en 2015 ocupó la última posición de todas las entidades de Primera y Segunda División con solo 10 puntos y ahora colidera el índice con la máxima valoración posible.

TI-España señala: «La transparencia es una cuestión de voluntad o de actitud, más que de tamaño económico o capacidad presupuestaria, ya que los cuatro clubes ganadores tienen una dimensión económica relativamente reducida, y un rango deportivo tanto de Primera como de Segunda División, lo que viene a evidenciar esa relación causal entre la voluntad de transparencia y los resultados obtenidos en el INFUT, por encima del rango económico o el rango deportivo de los clubes».

La media global de las 41 entidades profesionales ha subido claramente con respecto a 2015 y ha pasado de 44,2 puntos a 62,8.

El informe recuerda que el índice valora «si la información requerida está o no disponible para el público» y que no se evalúa la calidad de esa información, ni tampoco la gestión que realizan las directivas de los clubes.

Transparency International España añade que el INFUT tiene una «finalidad positiva» ya que el objetivo final pasa por «impulsar una progresiva mejora de la transparencia y la apertura informativa del conjunto de clubes/sociedades anónimas deportivas que integran las dos divisiones principales del fútbol español». La conclusión general es que la transparencia de los clubes aumenta en España, pero sigue siendo manifiestamente mejorable. En el caso particular blanquivioleta, el Real Valladolid tendrá que esmerarse mucho con vistas al examen de 2017 si quiere abandonar el pelotón de los opacos y traslúcidos.