Real Valladolid

Desde la banda

Soldadito marinero

El Real Valladolid me recuerda a aquel ‘soldadito marinero’ de Fito Cabrales. A aquel al que le dice la canción: «Soldadito marinero conociste a una sirena, de esas que dicen te quiero si ven la cartera llena. Escogiste a la más guapa y a la menos buena, sin saber cómo ha venido te ha cogido la tormenta». Es un riesgo comenzar un artículo con una letra de Sabina, porque a partir de ahora solo se puede ir a peor, pero es así. Parece que forma parte del ADN de este club estar siempre dentro de la tormenta perfecta.

Llevo toda la temporada diciendo que tenemos equipo y entrenador para lograr el ascenso, así que no me bajo de la borrica. Aún no. Soy de los que cree que en el fútbol puedes hacer las cosas bien y que te salgan mal. En arquitectura si calculas mal la estructura el edificio se te cae abajo, pero en fútbol no dependes solo de tu trabajo. En fútbol no siempre la más guapa es la más buena y el problema es que no lo sabes hasta que no la has metido en casa y ha dejado el cepillo de dientes en el baño.

El ADN del Pucela hace que los que no valen aquí funcionen fuera y que, salvo contadísimos casos, los que no valen fuera aquí tampoco valgan. Pero yo creo que este año solo se trata de tocar la tecla correcta. No debemos resignarnos a esa suerte de designio fatal que nos condiciona a ser como el Atleti, el pupas.

El Atleti es un buen ejemplo. Desde su liga del 96, el Atleti fue un equipo ramplón con grandísimos jugadores que llegó a estar dos años en Segunda. En 2011 el grito de guerra en el Calderón era «Cerezo, queremos tu pescuezo». Una dolorosa eliminación ante un Albacete que militaba en segunda B provocó la destitución de Manzano y la llegada de Simeone. El resto de la historia la conocéis. Poco después con nueve de los once jugadores que cayeron en Albacete, el Atleti ganaba la Europa League. Hoy nadie pide pescuezos a la ribera del Manzanares.

No estoy pidiendo que nos carguemos a Herrera. Todo lo contrario. Herrera no tiene el ascendente entre nosotros que tiene el Cholo con los suyos, pero si le damos tiempo es quien puede cambiar ese designio fatal que nos persigue. Para desarrollar un proyecto el dinero es importante. Elegir al líder que lo lleve a cabo lo es más. Creo que solo necesitamos tiempo para que esto que ha empezado este año funcione. Y paciencia.