Real Valladolid

Entrevista a jorge pérez, candidato a la RFEF

«Villar ha echado a Suárez de la directiva de la Federación con malos modos»

Jorge Pérez, ayer, en el hotel Novotel de Valladolid tras la entrevista
Jorge Pérez, ayer, en el hotel Novotel de Valladolid tras la entrevista / Ricardo Otazo
  • El aspirante a dirigir el fútbol español confía en ganar el 22 de mayo y acabar con la hegemonía del actual responsable federativo

El periodista Jorge Pérez Arias (Tetuán, Marruecos, 1956) entró en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) como jefe de prensa en 1990. En 1996, pasó a ser director de relaciones externas y comunicación. En 2003, se convirtió en secretario general, la mano derecha del presidente Ángel María Villar (en el cargo desde 1988). «Villar ha tenido tres secretarios generales y a los tres nos ha despedido», recuerda. Ahora, aspira a convertirse en el nuevo presidente del fútbol español y desbancar a su antiguo jefe en las elecciones del próximo 22 de mayo.

–¿Cuándo decidió plantar batalla?

–A finales de 2015. Llevaba dos años en los que me habían vaciado de contenido como secretario general de la Federación. Quiero mucho a esa casa y había cosas que no me gustaban. No existía interlocución con el presidente ni escuchaba lo que le decía, así que decidí que era la hora de aplicar mi política. Tuve la suerte de hablar con una serie de personas que en seguida me dijeron que compartían esa idea. He conseguido aglutinar un gran equipo de gente joven, preparada y con ilusión. Creo que hemos consolidado un buen proyecto.

–Usted ha sido 13 años secretario general con Ángel María Villar. ¿Cómo es posible conjugar su larga trayectoria en la RFEF con la imagen de cambio que quiere transmitir?

–Veo mi experiencia como una ventaja, más que como un hándicap. Sé cuáles son las debilidades y las fortalezas de esa casa. Conozco a los empleados y a muchísima gente de todos los estamentos del fútbol. Sé dónde están los problemas principales de la Federación y cómo acometerlos.

–¿Está anquilosada la RFEF?

–Sí. No es que esté parada, que lo está, sino que se encuentra en un proceso de involución. A Villar le ha sobrado la última legislatura y lo estamos comprobando cada día, en cada decisión. Vemos cómo la selección española tiene que cambiar sus planes el mismo día de la concentración, cómo no se llena El Molinón en un partido oficial, cómo niega a LaLiga el sistema VAR [videoarbitraje]... Además, hay problemas de mayor calado, como la pérdida de doce patrocinadores en los últimos dos años. Eso supone más de 30 millones de euros. Con la necesidad que hay en el fútbol español, especialmente en el aficionado, esto es inviable. Está condenado al fracaso y hay que cambiarlo con urgencia.

–¿Cómo se ha llegado a este punto de descomposición?

–Porque Ángel María Villar ha perdido la capacidad de diálogo. Si eres presidente de la Federación Española de Fútbol, debes hablar con todos los sectores, estamentos e instituciones. Él no lo hace: quiere ganar siempre por goleada. El fútbol profesional no habla con Villar y lleva cinco años sin presencia autorizada en la junta directiva. Hemos visto también cómo ha estado años sin dialogar con el Consejo Superior de Deportes. Eso ha supuesto un quebranto importante para la propia Federación. No puede ser. Hay que hablar, sentarse y tratar de llegar a acuerdos con todos. Él considera que ya no tiene por qué hacerlo. Sucede lo mismo con los medios de comunicación. Tiene a la Federación de espaldas a la sociedad y se permite el lujo de insultar a una persona que hace su trabajo y que le pregunta educadamente. El representante de algo tan importante como el fútbol español no puede tener esos modos.

–¿Con qué apoyos cuenta usted?

–Con muchos. La Liga de Fútbol Profesional ya dijo en su día que apoyaba mi proyecto y también lo hacen algunas federaciones territoriales y sectores de otros estamentos. Cada vez más gente entiende que este movimiento de cambio no tiene freno. Vistas las candidaturas, estamos por delante. Iremos a más. Estoy convencido de que ganaremos el 22 de mayo.

–¿Cómo es su relación con Carlos Suárez, el presidente del Real Valladolid?

–Buenísima. Es más, puedo contar una anécdota. Cuando los clubes dijeron a Javier Tebas que fuera presidente de la Liga de Fútbol Profesional, él vino a la Federación con Carlos Suárez. Estuvo reunido con el presidente Villar y conmigo. Villar prometió a Tebas que le haría directivo y Tebas le dijo que quería colaborar estrechamente con la Federación, que tenía muchas ideas y que estaba a su disposición. El presidente Villar le dijo que sí, pero no ha cumplido nada:ni le incluyó en la junta directiva, ni le ha cogido el teléfono ni nada de nada. Esas cosas no pueden ocurrir. Carlos Suárez le ha apoyado durante muchos años, pero Villar no entiende que se puede estar con la Federación y apoyar igualmente al fútbol profesional. Son cosas extemporáneas y sin sentido.

–Suárez estuvo en la presentación de su candidatura y eso le ha costado el puesto que tenía en la junta directiva de la RFEF, como me comentaba antes de la entrevista...

–Sí, esa es otra. A una persona tan importante como Carlos Suárez, presidente de un club histórico y que ha estado muchos años en una junta directiva, no se le puede despachar sin ni siquiera decírselo personalmente, como ha hecho Villar. Esos son los modos y las maneras del actual presidente. Tenemos que situar de nuevo a la Federación en la sociedad y dotarla de buena imagen.

–¿Qué es lo que lo primero que hará en la RFEF si logra desbancar a Ángel María Villar?

–Retrasar un año las elecciones es un mal ejemplo para el resto de deportes, pero para mí ha sido una ventaja porque me ha permitido recorrer España y hablar con todos los sectores. Me ha dado cuenta de que existe una enorme necesidad en el fútbol aficionado. Hay directivos que hacen grandes esfuerzos, que sus cargos les cuestan dinero y quitan tiempo de estar con sus familias. Ya no pueden más. Ese es el problema más acuciante. A eso me voy a dedicar casi al cien por cien en mi gestión:ayudar al fútbol aficionado. Lo primero que quiero hacer es convocar una asamblea para repartir el dinero del 1% del Real Decreto de televisión entre los clubes de Tercera y Segunda B. Hablamos de 14 millones de euros, que irían, ya esta temporada, a los clubes de esas categorías. En Tercera, pasarían de cobrar 6.000 euros a 35.000. Los de Segunda B, de 37.000 a 85.000 euros. Si en un mes no convoco la asamblea para repartir el dinero, dimito y me voy a mi casa. El fútbol profesional es el escaparate, pero el aficionado es el almacén.

–Explíqueme su idea de renovar la Copa del Rey.

–Primero quiero suprimir la Copa Federación, una competición fallida, como se ve todos los años. Quiero que todos los clubes de Tercera y Segunda B participen en la Copa del Rey, con sorteo puro y con formato de partido único.

Jorge Pérez se vio por la tarde con el presidente blanquivioleta.

Encuentro ayer en Valladolid.

Jorge Pérez se vio por la tarde con el presidente blanquivioleta. / Alberto Mingueza

–¿Los clubes grandes aceptarían eso?

–Sí. Es un formato muy bonito que lleva funcionando más de un siglo en Inglaterra. Además, hay que evitar el sainete con la sede de la final Debe decidirse de antemano, antes de que comience la temporada. Amí me gustaría que fuese una sede fija en Madrid, pero a Luis Gil, que será el futuro secretario general, le gusta más una especie de ‘final four’, con semifinales a partido único. También es muy atractivo. Hay que innovar. En esto y en muchas otras cosas. La Federación vive en el siglo pasado.

–Como periodista, supongo que intentará mejorar la maltrecha relación con los medios...

–Absolutamente. Si el fútbol es grande, es también por la labor que han hecho durante decenios los medios de comunicación. Una de las premisas de mi proyecto es la participación y yo quiero contar con la prensa. Y con los aficionados, a los que nadie hace caso. La Federación debe liderar la lucha contra los amaños y atajar las peleas de padres que estamos viendo en el fútbol base. La Federación tendría que colaborar para solucionar estos problemas, pero como no habla con nadie, se ha convertido ella misma en el problema del fútbol.

–¿Teme que el caso Haití [presunto desvío de dinero público por parte de la RFEF en 2010] le acabe salpicando?

–Parece que el presidente quiere eludir su responsabilidad echando la culpa a los empleados. Es público y notorio que Villar ha llevado siempre los asuntos internacionales. Si él está 250 o 300 días fuera de España, parece razonable que los llevase él. Sucede lo mismo con el tema del Recreativo de Huelva. Yo soy periodista y nunca he tomado las decisiones económicas, pero soy el rival a batir e intenta involucrarme en todas esas cuestiones. Estoy muy tranquilo porque no he cometido ninguna ilegalidad. Todo se aclarará en los tribunales.

–Aprovechando que se encuentra usted en Valladolid, ¿cómo ve a este Pucela?

–Deseo que vuelva a Primera División, sitio que merece por ciudad y por historia. Aún está cerca del objetivo. Me encantaría que lo lograra esta temporada.

–¿Le ha sorprendido la guerra abierta entre Real Valladolid y Deportivo de La Coruña en el caso Saúl García?

–No lo conozco en profundidad, pero es un asunto duro. Espero que se solvente de la mejor manera posible.