Real Valladolid

lejos del área

¿Milagro en Semana Santa?

La temporada del Real Valladolid está llena de sinsabores, promesas a medias y decepciones, pero al menos el equipo sigue luchando por no despegarse de la zona noble y esto hay que reconocerlo, pese a las carencias demostradas este año. Ante el Córdoba vimos de nuevo a ese Pucela de dos caras, que no termina de convencer ni en la victoria, pero se logró un triunfo para la afición. Como dato positivo me quedo con el gol de Mata, un jugador que no suele demostrar mucha efectividad, pero que lucha cada balón. Su fe debe ser el espejo en el que muchos deberían mirarse a la hora de remar por el equipo. Como aspecto negativo, otra vez, volvimos a sufrir y el Real Valladolid se mostró nervioso en defensa e impreciso a la hora de elaborar juego, pese a que se apostó por una alineación con bastantes jugadores ofensivos (y sin Leao). Destacar también la participación de Espinoza (surrealista que un fichaje invernal debute en abril); que quizás pueda aportar mordiente en este tramo final.

Está por ver si, de una vez por todas, el Pucela puede encadenar tres victorias seguidas que confirmen que puede luchar por un objetivo que, atendiendo al juego y la irregularidad, sigue pareciendo una quimera. Para los optimistas cabe pensar que llegamos a la fase decisiva con opciones y un buen calendario. Cádiz y Getafe, dos rivales directos, deberán pasar por Zorrilla y de los tres próximos enfrentamientos dos serán en casa. Debemos volver a hacernos fuertes en nuestro feudo e ir paso a paso, confiando en que nuestros rivales también pierdan puntos.

Destacar también otra semana más el buen hacer del Promesas, que ocupa una meritoria quinta posición en Segunda División B, categoría que, quitando escándalos esporádicos como el del Eldense, suele ser ignorada por los grandes medios. Menospreciado también suele permanecer el rugby (afortunadamente no en Valladolid) que va camino de otro lleno en la final de Copa y el balonmano, donde los chicos vencieron a un clásico como Naturhouse.

Ojalá nos acordemos más de otras disciplinas, no solo cuando un español consiga algo extraordinario (como Sergio García en golf) o cuando la violencia o el escándalo salpiquen a determinadas categorías. En fútbol, seguiremos una semana más esperando que el Pucela dé ese pasito al frente. Hay tiempo y el calendario es propicio. ¿Le pedimos el milagro de la resurrección y el ascenso del Real Valladolid a esta Semana Santa?