Real Valladolid
El rojillo Guarrotxena y el blanquivioleta Jordán disputan un balón en el Real Valladolid-Mirandés de la primera vuelta
El rojillo Guarrotxena y el blanquivioleta Jordán disputan un balón en el Real Valladolid-Mirandés de la primera vuelta

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El Mirandés, un equipo agobiado

  • El Real Valladolid buscará su primera victoria en Miranda ante un rival casi descendido

Solo un milagro de proporciones bíblicas impedirá que el Mirandés sea uno de los cuatro equipos de Segunda División que acabe con sus huesos en Segunda B. El cuadro burgalés atraviesa tiempos difíciles: es el colista de la categoría con 36 puntos, a seis de la línea de salvación, y una derrota el próximo domingo ante el Real Valladolid puede certificar su descenso matemático. Todo resulta complicado en Anduva esta temporada: Carlos Terrazas, el técnico de los últimos tres cursos que llevó al equipo al octavo puesto en la campaña 2014-2015, fue destituido como entrenador y director deportivo del club después de 16 partidos. El equipo no reaccionó ni con Claudio Barragán (que solo estuvo cuatro encuentros) ni con Javier Álvarez de los Mozos y ahora se aferra a las últimas posibilidades de la mano de Pablo Alfaro en el banquillo. El Mirandés logró un agónico triunfo con nueve jugadores la pasada jornada en el campo del Elche (0-1) y se mantiene con un mínimo hálito vida antes de recibir al Real Valladolid este domingo, un rival que le goleó en la ida (5-0). Tras sus únicas cinco temporadas en Segunda, adonde llegó en 2012, el club burgalés se prepara para retornar a Segunda B.

El Mirandés está dispuesto a vender cara su piel ante un Real Valladolid que nunca ha ganado en sus tres visitas a Anduva. El marcador más reciente (4-1) retrató el año pasado a un Pucela descompuesto, con Miguel Ángel Portugal en el banquillo. Hace dos años, el Real Valladolid de Rubi no pasó allí de un empate a cero. Y en la temporada 1970-1971, en Tercera y con Gerardo Coque como técnico blanquivioleta, el Mirandés se llevó la victoria por 1-0. El reto del Real Valladolid pasa por encadenar por primera vez en la temporada tres victorias consecutivas para demostrar que es un aspirante claro al ascenso vía ‘play-off’ y, de paso, lograr su primer triunfo histórico en Miranda de Ebro.

El Mirandés lleva 19 jornadas en puestos de descenso, las diez últimas como colista, y aparece como el equipo más goleado (60 tantos en contra), pero en Anduva se celebra el hecho de seguir con vida a estas alturas de competición. «Hay que pelear por todo lo que queda. Queremos llegar a la última jornada con opciones», dijo el capitán Gorka Kijera en una entrevista publicada el lunes en El Correo. «Lo importante es que el gol en Elche sirvió para mantener la esperanza», subrayó el martes Carlos Moreno, el autor del último tanto. Las opciones son infinitesimales y al reducidísimo margen se unen los problemas de lesiones y sanciones: el delantero Urko Vera y el centrocampista Provencio fueron expulsados y en la enfermería siguen Guarrotxena, Ruymán y Bustos. En medio de todo este río revuelto puede pescar el Real Valladolid este domingo en su aceleración final hacia el ‘play-off’.