Real Valladolid
Braulio Vázquez
Braulio Vázquez / EL NORTE

Braulio Vázquez deja el Real Valladolid

  • El director deportivo alude a un fin de ciclo, afirma que hubiera dejado el club aunque no tuviera equipo -«aún no he firmado contrato con nadie»- y reconoce que se ha esforzado económicamente para evitar los tribunales

«He llegado a un acuerdo con el club para salir del mismo» Después de esta declaración, Braulio Vázquez (Pontevedra, 1972, ex director deportivo del Valencia CF y tres años al frente del Real Valladolid) desgranó un breve capítulo de agradecimientos y parabienes para el club y dio paso a los periodistas, en la sala de prensa del Real Valladolid. En la mesa, él solo. Al fondo, José Antonio Prieto Castro, 'Cata' coordinador de las categorías inferiores; Jorge Santiago Villafañe, director general del club, de quien destacó su amistad, y Alberto Marcos, exjugador y su predecesor como director deportivo.

Braulio Vázquez acabó ayer con el culebrón sobre su marcha aludiendo a un fin de ciclo. «El primer año hubo un buen proyecto, el segundo, no tan bueno y este tercer año, con el 19º presupuesto de la categoría y 17 jugadores nuevos es complicado hacerlo mejor», dijo. «Con poco más de cuatro millones de presupuesto para el primer y segundo equipo, es muy complicado», insistió más tarde.

Braulio Vázquez quiso dejar claro que su marcha del Real Valladolid, dolorosa según dejó entrever, responde a un fin de ciclo e hizo referencia a su paso por el Valencia -«Allí, después de tres temporadas me sobraron los tres últimos meses»-. Insistió en que no lo hace por motivo económicos; es más, aludió a que ha hecho un gran esfuerzo, también económico, para evitar que el 'divorcio' llegara a los tribunales. Finalmente, insistió en que, a día de hoy, no ha firmado ningún contrato, ni con el Osasuna ni con ningún otro equipo, y que tenía la determinación de abandonar el Real Valladolid aunque no hubiera equipos interesados en contratarle. En otro momento de la comparecencia, defendió su compromiso con el Real Valladolid, aludiendo a que, a los tres meses de llegar rechazó una oferta por el doble de sus ingresos-

Reconoció Braulio las diferencias con el presidente -era elocuente su ausencia en la sala- y admitió que Carlos Suárez tiene motivos para estar disgustado por la confianza que había puesto en él.

A lo largo de los m´as de veinte minutos que utilizó para explicar su salida dijo que el entendía la vida y el fútbol de una determinada manera. Que se implica mucho; que cinco meses -en alusión al tiempo pasado entre su renovación por dos años y el anuncio de su salida- es mucho tiempo, más que en la vida normal; que es malo para sus propios intereses en la toma de decisiones, y que quizás las formas no han sido las mejores.

Braulio Vázquez insinuó que el desencuentro con el club puede tener su origen en la falta de paciencia e hizo referencia a que el proyecto de este año tenía un plazo de dos y que después de la derrota en Huesca y la posterior, en casa, frente al Levante, no podía plantearse el del Alcorcón como una cuestión determinante para la permanencia del entrenador, Paco Herrera.

Al final apeló a su credibilidad. «No hay nada más de lo que yo diga aquí» concluyó, adelantándose a cualquier rumor que haga referencia a otros motivos como causa de su abandono.

Herrera: «Con mayoría de edad»

Paco Herrera, entrenador del Real Valladolid, relevó a Vázquez en la sala de prensa. Era la rueda de prensa previa al encuentro del domingo ante el Mirandés, pero no pudo sustraerse a las preguntas relacionadas con la marcha de Vázquez.

Herrera reconoció que ha sido un capítulo doloroso pero afirmó que se ha resuelto «con mayoría de edad». Aunque destacó la relación de amistad con Braulio Vázquez, descartó que pueda influir en su futuro con respecto al Real Valladolid. «Yo soy mayor de edad para tomar mis decisiones. Soy independiente, aunque mi amistad con Braulio perdurará. «Pero no nos vamos a encontrar en un próximo equipo» dijo, para evitar que alguien pueda pensar en una salida concertada entre ambos del Real Valladolid.