Real Valladolid

El Promesas cae ante el Coruxo y da un paso atrás

Miguel controla el balón ante un rival/Rodrigo Jiménez
Miguel controla el balón ante un rival / Rodrigo Jiménez
Segunda B. Grupo I

El filial repitió los vicios y los errores de otros días y regaló el triunfo

Jesús Domínguez
JESÚS DOMÍNGUEZValladolid

Decía Miguel Rivera al término del encuentro que 'su' Real Valladolid Promesas venía de dar ante el Coruxo "un paso atrás grandísimo, y no le faltaba razón. Después de tres triunfos seguidos como local y de varias actuaciones buenas más, el filial blanquivioleta se volvió a dar de bruces con sus mayores males contra el cuadro vigués.

1 Real Valladolid B

Guille Lara; Raúl, Velásquez (Pablito, min. 75), Mario, Sali (Luis Suárez, min. 3), Cobo; Carrascal, Alvarado (Dani Vega, min. 46), Javi Pérez; Domínguez y Miguel.

4 Coruxo

Alberto; Rafa Mella (Mario, min. 79), Pablo Crespo, Pazó, Pablo García; Borja Yebra, Antón de Vicente; Higón, Mateo (Álex Arias, min. 75), Andre (Juampa, min. 68); y Silva.

goles:
0-1, min. 27: Rafa Mella. 0-2, min. 34: Silva. 1-2, min. 53: Mario. 1-3, min. 65: Silva. 1-4, min. 75: Silva. 2-4, min. 83: Domínguez.
arbitro:
Borja Martínez García (colegio riojano). Amonestó a los locales Alvarado y Velásquez y a los visitantes Pablo García y Mario.
incidencias:
23ª jornada del Grupo I de la Segunda División B. Partido disputado en los Anexos ante unos 300 espectadores.

De nada sirvió el buen inicio, en el que Miguel obligó a Alberto a realizar una parada de mérito y a su zaga a evitar otra intentona. El prometedor arranque se quedó en nada cuando pasado el ecuador del primer tiempo el Coruxo aprovechó el primer regalo, un córner pasado al segundo palo que Pablo Crespo dirigió al área, donde Rafa Mella cabeceó a la red.

Rara vez un gol sienta bien, y este desde luego no lo hizo. Los blanquivioletas se pusieron nerviosos e, inocentes, concedieron un penalti con el que Silva alejó a los gallegos y que obligó a Rivera a cambiar de planteamiento. De nada sirvió abandonar el dibujo con tres centrales: uno de ellos luego estaría –otra vez– especialmente torpe y continuaría con las concesiones.

La entrada de Luis Suárez solo debió ser útil para su propio ego y, en consecuencia, para generar algún enfado dentro del campo. Cada vez que tuvo el balón lo guardó para sí, todo lo contrario que un Dani Vega que reactivó al ataque desde su posición de extremo por el lado izquierdo, por el que Cobo también llevaría peligro.

El madrileño participó en el tanto que volvió a meter a los locales en el partido, después de que dirigiera hacia el corazón del área un buen servicio de Domínguez. Funcionó la estrategia gracias a que Mario acertó a superar a Alberto. Nada más sacar de centro el Coruxo, el filial la robó y Miguel pudo empatar, algo que mereció durante los minutos siguientes.

Lo que llegó, sin embargo, fue el uno a tres, en una falta tocadita que pareció una caricia a la red por parte de Silva. La barrera no saltó y el cuero se coló manso, como había sido Velásquez en la acción precedente que terminó en la infracción. El central venezolano otra vez estuvo poco atinado y no fue capaz de frenar de otra forma al delantero, protagonista también, como él, del cuarto.

Un envío frontal de la zaga verde, que achicaba y buscaba los espacios a la espalda de la blanquivioleta a partes iguales, se encontró con la pobre respuesta del 'vinotinto', que no supo imponer su mayor físico ante Higón y dejó el terreno expedito para que este regalara a Silva el triplete y la sentencia.

El posterior tanto lejano de Domínguez fue nada más que un acicate, como lo que pareció ser orgullo en un tramo final en el que el Real Valladolid B solo pudo confirmar una nueva derrota forjada bajo los mismos errores de siempre: yermo en las áreas y con vicios adquiridos alejados de lo que debe ser un equipo, sigue acercándose al abismo de la Tercera, quizá sin remedio.

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