Real Valladolid

El Pucela cae ante el Barcelona B por una mala primera parte

Moyano despeja un balón
Moyano despeja un balón / G. Villamil

Dos errores defensivos pusieron a los azulgrana con una ventaja que no se pudo enjugar

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISAValladolid

Derrota para empezar. Y en casa. No es la mejor manera de comenzar una temporada, pero tampoco es para hacer sangre de ello. El Valladolid acabó derrotado a consecuencia de una muy mala primera parte, en la que se sucedieron errores groseros. La segunda pudo paliarlo, pero entonces surgió la falta de acierto. Se crearon ocasiones, pero nadie estuvo cerca de lograr convertirlas en gol. Un inicio decepcionante, pero solo eso. Mimbres hay, ahora se trata de engarzarlos.

1 Real Valladolid

Masip; Moyano (Hervías, m.46), Deivid, Guitián, Nacho; Cotán (Luismi, m.46), Borja, Antoñito, Míchel Herrero (Mata, m.72); Jose, Iban Salvador.

2 Barcelona B

Varo; Oriol Busquets, Tarín, Martínez, Miranda; Fali, De Galarreta, Aleñá; Vitinho (Carles Pérez, m.67), Lozano (David Concha, m.85) y Marc Cardona (Morer, m.79).

Goles
0-1, m.28: Lozano. 0-2, m.38: Marc Cardona. 1-2, m.51: Iban Salvador.
Incidencias
Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga 1/2/3, disputado en el el estadio José Zorrilla ante 7.115 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en los atentados terroristas perpetrados en Barcelona y Cambrils.

La primera mitad no fue el arranque deseado, desde luego. Y los problemas defensivos del equipo ante la movilidad y dinamismo del filial azulgrana acabaron por sur determinantes. Tan decisivos que en esa escasa capacidad para frenar los movimientos rivales estuvo en el origen de los dos goles del Barcelona B. Primero Nacho al no despejar un balón cómodo y dejar con ello una autovía a Tarim, que solo tuvo que ponérsela a Lozano. Y luego Guitián, que aún debe andar por Zorrilla buscando a Lozano. El hondureño hizo un giro a tal velocidad que el central cántabro del Valladolid se vio en un segundo tres metros detrás del rival. Lozano, solo ante Masip, solo tuvo que dar el pase para que un compañero anotar.

Pero hasta que llegaron los goles, lo que vino a suceder fue que el Valladolid atacaba con cierta soltura, pero se mostraba poco contundente en la presión tras pérdida y, sobre todo, era incapaz de evitar que los jóvenes jugadores del Barcelona se giraran controlando el balón.m Ese era el inicio del mal para los de Luis César. Y así, ni Borja, ni Cotán, ni Míchel ni Antoñito podían frenar a nadie. Y los de Gerard López campaban a sus anchas conducidos por Alañá y con Oriol Busquets y Vitinho como mariscales -cómodos y tranquilos- en la dirección de las operaciones.

La segunda mitad fue bien distinta. Entre el empuje local y que los forasteros se fueron atrás, los cambios de Luis César dieron resultado: Luismi y Hervías dieron más fluidez al juego, y Nacho y Antoñito comenzaron a llegar a la línea de fondo. Así llegó el gol de Ibán salvador, y así se generaron casi todas las múltiples ocasiones de peligro del segundo acto. No se materializaron, ese fue el problema.

Con todo, el equipo demostró sangre, amor propio, ímpetu y dureza en ciertas ocasiones. Hay mucho que trabajar y mucho que engarzar aún, pero esto solo ha hecho que empezar

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