Real Valladolid

El Pucela hace los deberes, pero se queda sin 'play off'

Espinoza supera a un rival. /A. Mingueza
Espinoza supera a un rival. / A. Mingueza

Los de Paco Herrera se imponen al Cádiz, pero la victoria del Huesca en Valencia acaba con la temporada de los blanquivioletas

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISAValladolid

El aforismo de que llegar a final de temporada dependiendo de los demás es malo se cumplió plenamente para el Real Valladolid, que hizo los deberes, se impuso al Cádiz, pero se queda fuera de la lucha por el ascenso por la victoria del Huesca ante un Levante ascendido y de vacaciones. Al final, los blanquivioletas han terminado la temporada como la han jugado: con irregularidad, sin ser fiables al cien por cien y desperdiciando todas las ocasiones que le ofreció la Liga.

1 Real Valladolid

Becerra; Moyano (Markel, min. 70), Lichnovsky, Álex Pérez, Balbi; Leao, Sergio Marcos, Jose, Míchel (Drazic, min. 78), Espinoza (Villar, min. 60) y Raúl de Tomás.

0 Cádiz

Jesús; Malón, Migue, Servando, Luis Ruiz; Garrido (José Mari, min 46), Abdullah, Imaz, Aitor (Salvi, min. 62), Nico y Santamaría (Aketxe, min. 79).

Gol
1-0: Min, 87: Juan Villar. de fuerte derechazo por la escuadra desde el borde del área
Árbitro
Arias López (C. Cántabro). Amonestó a De Tomás.
Incidencias
Estadio José Zorrilla. 12.800 aficioandos en tarde muy calurosa

El partido fue malo, aunque el que apostó por la victoria fue el Valladolid, que durante unos minutos estuvo en 'play off'. Fue mediada la segunda mitad. Justo en el momento en el que De Tomás fallaba un penalti, el Huesca encajaba el 1-0 en Valencia. Una situación kafkiana, porque de nuevo parecía que los errores propios iban a ser arreglados lejos de Zorrilla. Pero no fue así, porque no podía ser así siempre.

La primera mitad fue un tanto extraña. De esas que no esperas. O sí, depende de cómo se mire. El Valladolid salió fuerte, como era de esperar, pero pronto el Cádiz le domesticó a base de tener el balón y de no arriesgar el cuero. El Pucela buscaba el toque o el pase largo, y disparaba a la mínima oportunidad con un Jose muy concentrado y activo. Pero eso fue el primer cuarto de hora. A partir de ese minuto los andaluces controlaron el partido, pero sin ninguna mordiente. Pese a que la victoria del Tenerife en Zaragoza les hacía bajar un puesto, los de Álvaro Cervera no buscaban con especial ahínco la portería de Becerra.

Y, mientras, el Valladolid adoptaba una actitud que no toda la grada entendía. Presionaba solo en campo propio, alternaba juego al pie con balones largos para aprovechar la lentitud de los centrales rivales y la velocidad de Jose y Espinoza. Eran los extremos los mejores de los locales, pero sus jugadas acababan siempre en manos de Jesús Fernández y nunca en los pies de un controlado y algo desesperado Raúl de Tomás. Sergio Marcos y Míchel comandaban las operaciones bien secundados por Leao, y lo prueba el hecho de que los blanquivioletas remataron seis veces entre los tres palos en la primera mitad.

La segunda mitad fue otro cantar. Los cambios en los marcadores cambiaban la percepción de los futbolistas, y el Valladolid se fue arriba buscando un gol para, al menos, acabar la temporada con la sensación de que se hizo lo que se pudo. Los dos puntos de Miranda, las derrotas ante el Huesca, al final, evitaron que el equipo peleara por el ascenso, pero la Liga es regularidad, y eso es exactamente de lo que ha carecido el Valladolid. El arreón final despertó las esperanzas y movilizó a la afición, pero en seis jornadas es difícil cambiar todo un año de vaivenes. El gol de Juan Villar, un golazo, el de sus despedida, abre una nueva etapa. Sin Paco Herrera y con nuevo director técnico. Y con nuevo proyecto. Zorrilla ha echado el telón. En agosto lo subimos de nuevo.

Fotos

Vídeos