Un Real Valladolid con dos caras

Con los mejores datos en ataque de la categoría, la estadística se desinfla cuando al equipo le toca defender

Luismi abraza a Mata después de anotar un tanto ante el Córdoba./R. Gómez
Luismi abraza a Mata después de anotar un tanto ante el Córdoba. / R. Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Los datos del Real Valladolid en la primera vuelta de la Segunda División ofrecidos por LaLiga no dejan lugar a dudas, el equipo entrenado por Luis César Sampedro es uno de los mejores, sino el mejor, en lo que a trabajo ofensivo se refiere, pero no destaca por sus capacidades cuando los balones llueven sobre área propia.

Las estadísticas del equipo vallisoletano son dispares pero se pueden agrupar en dos: las ofensivas y las defensivas. El equipo ataca fantásticamente bien, y no solo por cantidad de flujo ofensivo, sino también por calidad. De hecho, en la primera mitad del campeonato fue el equipo más goleador pero no el equipo que más tiró a puerta. Sus cuarenta goles los consiguió siendo tan solo el sexto equipo que más probó su puntería, con 202 tiros, 111 de ellos entre los tres palos. Son, por ejemplo, 24 golpeos menos que el líder Huesca que en 226 intentos consiguió marcar en solo 32 ocasiones, ocho menos que el Pucela.

Mata encarna como nadie el espíritu del equipo. No marra demasiados disparos, ni da puntada sin hilo, casi todos sus tiros son peligrosos. El madrileño consiguió dieciocho tantos (a los que habría que sumarle el que cosechó el sábado en Barcelona) en veinticuatro disparos entres los tres palos. Su inmediato perseguidor, Sergi Guardiola, disparó siete veces menos y consiguió seis tantos menos, en una media anotadora similar al punta del Real Valladolid. Tras ellos dos, Cucho Hernández, líder en el apartado rematador con sesenta disparos, tan solo anotó diez tantos, uno por cada seis veces que probó puntería.

El cambio de estilo en Barcelona se hizo notar en la estadística

Comparando la primera vuelta con el primer partido de la segunda, queda a las claras que la idea blanquivioleta en Barcelona redujo, y mucho, el caudal de ataque del equipo. El conjunto dispuso de dos córners, frente a los 6,8 por partido que promedió en la primera mitad del campeonato. Disparó cinco veces, frente a los 9,6 tiros de anteriores encuentros. Solo dos de esos tiros vieron portería (por los 5,2 que solía conseguir dirigir a la meta contraria habitualmente). Por contra, no recibió ningún tanto y hasta ahora promediaba 1,7 encajados por encuentro; vio dos amarillas, una cifra similar a la registrada hasta la fecha, y Masip hizo cuatro paradas, por las 2,5 que solía tener que hacer.

Pero no solo eso, el equipo genera unos números del medio del campo en adelante que harían temblar al central más vigoroso. Es el conjunto que más centra, el que más córners sirve y también el que más asistencias dio en la primera vuelta del campeonato; 26 de sus cuarenta tantos a favor llegaron tras pases o balones colgados por algún compañero.

La banda derecha destaca especialmente, con Antoñito como jugador que más centra de toda la Liga y Hervías en el cuarto puesto, sumando entre los dos casi doscientos balones propulsados sobre el área rival. Los vallisoletanos fueron, además, el equipo con más goles de penalti, los que más tantos han logrado desde dentro del área y los terceros que más faltas reciben, un epígrafe este en el que solo ha sido superado por la Cultural Leonesa y el Real Zaragoza.

Mata celebra un gol ante el Real Oviedo.
Mata celebra un gol ante el Real Oviedo. / G. Villamil

A la hora de defender, la cosa cambia. En la mayoría de estadísticas el equipo blanquivioleta desaparece de los puestos cabeceros y pasa a otros más discretos, sino directamente al tren de cola de algunas de estas clasificaciones.

Las cifras, en lo que a defensa de balones aéreos ser refiere, no han sido muy benevolentes con los Kiko Olivas, Deivid, Luismi y compañía, puesto que forman parte del equipo que ocupa el decimoctavo lugar en duelos ganados por arriba.

Masip, 53 paradas

Ocurre lo mismo en cuanto a los despejes. El equipo es el penúltimo de la tabla en este aspecto, con 369 pelotas sacadas de sus dominios. El Albacete, por su parte, es líder en este apartado, con 558 despejes, seguido de Cádiz, Reus, Almería y Granada. Son datos absolutos, no relativos, así que hay que verlos con perspectiva, porque no todos los equipos reciben el mismo número de balones sobre su área.

Anuar salta por encima de un jugador del Alcorcón.
Anuar salta por encima de un jugador del Alcorcón. / Alberto Mingueza

Como apoyo a esta afirmación, basta decir que Jordi Masip ha colocado al Real Valladolid como el decimoquinto equipo en el que más paradas se hacen. Esta cifra, unida a los cuarenta goles en contra cosechados hasta la fecha, podría indicar que el equipo vallisoletano recibe demasiados tiros. Las paradas de Masip más los goles en contra dicen que al equipo se le crearon 89 ocasiones de gol en los primeros veintiún partidos, lo que haría que equipos como el Nástic (con 76 paradas y 29 goles en contra) o el Reus (con 77 paradas y 23 goles en contra) le superaran ampliamente.

Pero, si en algo destaca el Real Valladolid en cuanto a la defensa de sus intereses es en el apartado de las faltas. Son el séptimo equipo que más infracciones comete, pero sabe cuándo hacerlas porque no está ni entre los diez que más tarjetas ve. Borja es el segundo jugador de la Liga que más faltas ha cometido, con 51, y el blanquivioleta más amonestado, con siete cartulinas amarillas.

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