Fútbol | Segunda División

El Real Valladolid encara por quinta vez un final de liga con posibilidades de 'play-off'

Sus compañeros felicitan a Mata durante el partido ante el Albacete./Alberto Mingueza
Sus compañeros felicitan a Mata durante el partido ante el Albacete. / Alberto Mingueza

Con Abel Resino, Djukic y Rubi el equipo fue capaz de alcanzar la liguilla de ascenso; Paco Herrera vivió la cruz con una derrota en la penúltima jornada que le dejó fuera

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Desde que la Segunda División española adoptó en la temporada 2010-2011 el formato actual de 'play-off' para definir qué equipos ascendían a Primera, el Real Valladolid ha alcanzado tres veces estas eliminatorias, aunque llegó de forma muy diferente a ellas. Este año, a falta de tres jornadas por disputarse, el equipo de Sergio depende de sí mismo en una recta final de liga de aúpa, con visitas a Lorca y Zaragoza y una última jornada en Zorrilla en la que se jugará el todo por el todo con el Osasuna.

Lo cierto es que el conjunto pucelano de este año disfruta actualmente de un punto más que el de Abel Resino, que fue uno de los cuatro equipos que estrenó el formato hace ahora siete años. Aquel Pucela se clasificó con 66 y terminaría cayendo en la primera ronda del 'play-off' ante el Elche. En una temporada convulsa, en la que pasaron por el banquillo pucelano Antonio Gómez, Torres Gómez y el propio Abel, el equipo llegó a la jornada 40ª con el número 60 en su casillero de puntos. Dos victorias en los últimos tres encuentros (ante Nàstic y Alcorcón) sirvieron al equipo para hacerse con 66 puntos y acceder en séptimo lugar a la liguilla de ascenso, en una temporada en la que el Barcelona B terminó 3º, lo que facultó al 7º clasificado a disputar los partidos hacia Primera.

De esa forma, el equipo completó una espectacular remontada con tan solo 3 derrotas en los últimos 19 partidos de liga regular. La dura realidad llegó después, en la eliminatoria contra el Elche, en la que el Real Valladolid ganó 1-0 en Zorrilla pero cayó por 3-1 en el Martínez Valero y quedó apeado de la carrera por subir ante un equipo que finalmente se quedaría también en Segunda, puesto que el que ascendió fue el Granada.

Muy diferente fue la temporada siguiente, cuando el 6º puesto se puso carísimo, con los 71 puntos del Córdoba, en una liga en la que el ascenso directo fue del Deportivo de La Coruña y el Celta de Vigo (con 91 y 85 puntos respectivamente). El Pucela fue 3º, con unos espectaculares 82.

A las alturas de temporada en las que estamos actualmente (el próximo sábado 20:30 horas se juega el Lorca-Real Valladolid correspondiente a la 40º jornada de liga) el equipo de Djukic ya se había clasificado matemáticamente para el 'play-off'. Pese a ello, no bajaron el pistón los Javi Guerra, Sisi, Óscar y compañía y sumaron cuatro de los últimos nueve puntos en juego. Su racha fue más brutal aún que la del equipo de Abel Resino, ya que entre la jornada 28 y la 42 solo cayeron derrotados en un partido (el último) y tampoco perdieron en el 'play-off' (0-0 en el Nuevo Arcángel y 3-0 en Zorrilla al Córdoba y 0-1 en el Estadio Santo Domingo y 0-0 en casa en la segunda eliminatoria ante el Alcorcón).

El Pucela volvió a la categoría de plata en el año 2014 y diez meses después estuvo otra vez en disposición de subir de escalón, bajo los mandos de Rubi. De nuevo la forma de entrar a los últimos encuentros de la temporada determinó el devenir del equipo en las eliminatorias. Tras firmar tres cuartos de liga excepcionales (en la jornada 30ª el equipo estaba en tercera posición), la plantilla comenzó a desinflarse y terminó la última jornada quinta en la tabla, tras perder dos de los últimos tres partidos de liga. De nuevo, la suerte fue esquiva en las eliminatorias y Las Palmas, que terminaría ascendiendo, les apeó en la primera ronda.

Desgraciadamente, también ha habido años en los que el final de liga no ha sido propicio para los intereses de los vallisoletanos. En la 2015-16 el equipo ni siquiera optaba al 'play-off' en los últimos encuentros y terminó en 16ª posición, con la amenaza del descenso presente hasta la antepenúltima jornada de liga. El año pasado una inoportuna derrota en Reus en la penúltima fecha hizo que el equipo, entrenado por Paco Herrera, perdiese una sexta plaza que ya no pudo recuperar, pese a ganar al Cádiz para cerrar la temporada.

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