El Real Valladolid no gana tres partidos seguidos desde hace tres años

En lo que va de temporada, la mejor racha ha consistido en cuatro encuentros sin perder; es la más pobre de los últimos años

Míchel Herrero gesticula durante el último partido del equipo, en Alcorcón./R. Gómez
Míchel Herrero gesticula durante el último partido del equipo, en Alcorcón. / R. Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

La marcha del Real Valladolid, en la que ya es la etapa más larga del equipo en Segunda División en los últimos 38 años, se puede explicar a través de sus rachas de resultados.

El equipo blanquivioleta lleva más de 3 años (desde el 11 de enero de 2015) sin ser capaz de encadenar tres victorias consecutivas en la competición liguera. En aquella ocasión, el equipo entrenado por Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ venció de forma encadenada al Barcelona B (7-0), al Real Zaragoza (0-2) y al Alavés (2-0), en una temporada en la que el conjunto acabó jugando ‘play off’, aunque sin coronar la temporada con el premio del ascenso.

Mojica, Álvaro Rubio, Óscar y Lluis Sastre celebran un tanto en el 2-0 al Alavés de la temporada 2014-2015.
Mojica, Álvaro Rubio, Óscar y Lluis Sastre celebran un tanto en el 2-0 al Alavés de la temporada 2014-2015. / R. Gómez

Desde entonces, han transcurrido 138 encuentros de Liga y el equipo ha sido incapaz de sumar nueve puntos de nueve posibles en ni una sola ocasión.

Volviendo a los números de la plantilla de Rubi, en aquella temporada este hito se logró en dos ocasiones y, además, se consiguió estar once encuentros consecutivos sin perder, los que transcurrieron entre la jornada 3 y la 13, que se saldaron con 23 puntos tras 6 partidos ganados y 5 empatados. A ellos se sumaron las victorias en los partidos de Copa del Rey disputados entre esas dos fechas, lo que hizo que el equipo estuviese invicto desde el 30 de agosto hasta el 23 de noviembre.

A partir de entonces, en las siguientes tres temporadas del equipo tras el último descenso, los datos en este aspecto no han hecho más que empeorar.

En la 2015-2016 los blanquivioletas encadenaron ocho partidos sin perder. En la temporada siguiente, con Paco Herrera al frente, esta circunstancia se redujo hasta un máximo de seis. Finalmente, en el curso en el que nos encontramos, la mejor consecución de resultados han sido los diez puntos cosechados en el arranque de LaLiga 123, cuando, tras la derrota ante el Barcelona B con la que se inició la competición, llegaron de forma consecutiva las victorias ante el Sevilla Atlético y el Tenerife, un empate en León y los tres puntos ante el Granada.

También se lograron cuatro jornadas sin derrotas entre los partidos ante el Alcorcón y el Reus de la primera vuelta (con una victoria y tres empates seguidos).

La posibilidad de encadenar tres duelos ganados se ha presentado en tres ocasiones en lo que va de curso. En el arranque de temporada, tras ganar al filial sevillano y al equipo tinerfeño, el Pucela empató ante la Cultural. A final de año, después de vencer a Lorca y a Real Zaragoza, Osasuna terminó llevándose por 4-2 un encuentro que el Real Valladolid fue ganando por 1-2 hasta el minuto 69.

Y, en la ocasión más reciente, el equipo de Zorrilla ganó en Barcelona (ante el filial blaugrana) y de nuevo frente al Sevilla Atlético, victorias a las que siguió un empate en Tenerife. La victoria ante la Cultural amplió los buenos resultados pero la derrota en Granada cortó en seco esta buena marcha momentánea.

Imágenes de los encuentros disputados contra la Cultural Leonesa y el Osasuna en la primera vuelta y ante el Tenerife en la segunda. / G. Villamil, E. Sanz-Lof y Juan Garcia Cruz-Lof

Lo cierto es que el Real Valladolid está obligado a dar la vuelta a este calcetín. Necesita imperiosamente romper su incapacidad para ganar tres veces seguidas para llegar a entrar en ‘play off’ en el mes de junio. De no ser así, en los mejores pronósticos, el equipo ganaría dos de cada tres encuentros de los que quedan para acabar la Liga, lo que le daría 24 puntos y le llevaría hasta los 67 que, muy probablemente le conseguirían un puesto de ‘play off’, aunque esta es una conjetura realmente muy aventurada.

Dos ascensos in extremis

Desde que cambió el formato del ascenso a Segunda División, hace ahora siete temporadas, muy pocos equipos que disputada la 30ª jornada no se encontraban entre los seis primeros lograron entrar a final de temporada en la liguilla de ascenso, y solo dos de ellos consiguieron subir de categoría. El Real Valladolid de esta temporada, que marcha décimo a falta de 12 jornadas para terminar la liga, debe fijarse en la espectacular remontada que protagonizaron el Osasuna en la 2015-2016 y, sobre todo, el Córdoba de la 2013-2014, que logró subir de categoría clasificándose sexto al final de la competición regular después de encontrarse 13º en la jornada 30ª.

Los andaluces, entrenados en esa temporada por el Chapi Ferrer, que cogió el testigo de Pablo Villanueva y Luis Miguel Carrión en la jornada 27, perdieron solo dos encuentros de los últimos dieciséis (incluyendo los cuatro de las eliminatorias por el ascenso). Sumaron 22 puntos hasta el final de la competición regular y, en la lucha por el ascenso, no perdieron, consiguiendo subir con tres empates y una victoria.

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