División de Honor

El Real Valladolid juvenil golea al Alcobendas en los Anexos

Dalisson se lleva el balón ante su marcador. /RODRIGO JIMÉNEZ
Dalisson se lleva el balón ante su marcador. / RODRIGO JIMÉNEZ

Adrián (2), Pablo (2) y Víctor confirmaron con sus goles la superioridad pucelana

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Hasta que la superioridad de los locales quedó más que patente en el marcador, allá por el minuto 39 de la primera parte, los Anexos fueron escenario esta tarde de un interesante encuentro que, tras el descanso perdió todo el interés. Sirvió, además, para confirmar la efectividad de Adrián como delantero, que transformó en gol los dos primeros balones que le llegaron, en los minutos 20 y 29; el acierto de Pablo, que marcó en los minutos 34 y 39 y la seguridad de Salisu como central, que sin grandes alharacas demostró su buena colocación en el centro de la defensa y su fiabilidad en el cierre.

5 Real Valladolid

David, Óscar, Nieto, Arnáiz, Salisu, Orea, Dalisson (Rafa), Raúl (David Sanz), Adrián (Víctor), Pablo, Álvarez (Campos).

0 Alcobendas

Jordi, Edgar (Mínguez), Rubén, Jorge, Javi, Iván, Andrei, Arratia, Posada (David), Cristian, Molina

Goles
1-0 (min. 20) Adrián; 2-0 (min. 29) Adrián; 3-0 (min. 34) Pablo; 4-0 (min. 39) Pablo; 5-0 (min. 90) Víctor
Árbitro
Francisco Rivera Garcia, del Colegio Casgtellano-leonés

Lo que en principio se anunciaba como una entretenida tarde de fútbol acabó en un encuentro sin apenas interés, debido a la superioridad de los juveniles que entrena Víctor Fernández. El Alcobendas asumió desde el principio el papel de visitante poco ambicioso que cedió el centro del campo, donde empezó a ganar el partido el Real Valladolid.

La defensa madrileña tampoco fue lo suficiente eficaz como para cerrar con éxito el continuo ataque local. Ya en el minuto tercero Pablo comprobó la fragilidad defensiva. Con un par de regates se sacudió el marcaje y puso un balón en el área pequeña que no encontró rematador por centímetros. Álvarez y Óscar por la derecha lo intentaron que en el minuto 20 Adrián cabeceó al fondo de la portería visitante un de Álvarez. Nueve minutos más tarde, el propio Adrián recogió un rebote tras un saque de esquina y entre una maraña de piernas logró marcar su segundo gol. En pleno desconcierto madrileño, Álvarez no acertó en un mano a mano con el portero visitante, Jordi, que atravesaba un mal momento por la poca asistencia de los defensas.

El Real Valladolid hacía un juego alegre, con gran entendimiento entre un centro del campo que dominó constantemente y un ataque acertado que no renunció a la goleada a pesar de que la victoria estaba siendo más fácil de lo previsto. Pablo, en diez minutos marcó dos goles y dejó el partido visto para sentencia.

Tras el descanso, el Alcobendas puso más empeño pero con el mismo resultado. Los de Víctor Fernández bajaron el pistón inicialmente aunque volvieron a los rondos eternos que solo interrumpían para que tomarán aire los rivales. Hacia el minuto 75, Guille, primero, y Mínguez a continuación pusieron a prueba al cancerbero local, que sin grandes problemas detuvo sus disparos. Los cambios apenas influyeron en el juego y, en el minuto 90 Víctor puso con su gol la guinda a un resultado que reflejó fielmente lo que había ocurrido en el campo.

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