El Real Valladolid modifica su estructura interna para crecer como club

Jose Moro, Carlos Suárez y José Luis Losada /
Jose Moro, Carlos Suárez y José Luis Losada

Los nombramientos y refuerzos en los diferentes departamentos del Real Valladolid preparan a la entidad blanquivioleta para una posible variación en el accionariado

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El 4 de julio de 2011 Carlos Suárez anunció que había comprado la mayoría accionarial del Real Valladolid y declaró: «La intención sigue siendo la misma: ampliar el capital del club para trabajar a gusto, dejar de gestionar una situación difícil. Queremos un club fuerte, sólido y capitalizado».

La idea pasaba por una ampliación del capital social por valor de cinco millones de euros, que sería cubierta por inversores ligados al presidente.

Análisis

Sin embargo, esa ampliación prevista nunca se llevó a cabo, a pesar de que se exploraron diferentes opciones, como la de Peter Kenyon, ex director ejecutivo de Manchester United y Chelsea y asesor del fondo de inversión de jugadores Quality Investment. Desde entonces, Carlos Suárez ha confiado en la entrada de nuevos socios, pero con él al frente de la entidad blanquivioleta.

«No cierro la puerta a que llegue un inversor importante. Yo lo recibiría con los brazos abiertos», declaró en agosto de 2015.

«Hemos demostrado que, gestionando lo que hemos heredado, podemos sobrevivir. Si tuviéramos la posibilidad de crecer, estoy convencido de que podríamos hacerlo bien. Estamos abiertos a nuevos socios, pero no he recibido ninguna oferta», dijo en otra entrevista con El Norte el pasado mes de julio.

El Real Valladolid ha emprendido en los últimos meses una profunda renovación de sus diferentes departamentos con una idea: fortalecerse como empresa y resultar más atractivo para la entrada de nuevos inversores.

La interpretación que recorre Zorrilla estos días es que el club se está preparando a conciencia para afrontar un posible cambio en el accionariado. Y, por supuesto, el nombre del italiano Gino Pozzo aparece como recurrente opción.

La colaboración del Real Valladolid con la familia Pozzo, propietaria del Udinese italiano y el Watford inglés, comenzó el pasado verano con las cesiones de seis jugadores al Promesas (cinco colombianos y un venezolano) y el préstamo del gambiano Sulayman Marreh al primer equipo blanquivioleta, todos ellos procedentes del Watford.

El Grupo Pozzo compró el Granada en 2009 y lo subió de Segunda B a Primera División en dos años. En mayo de 2016, lo vendió al grupo chino Desport y salió de la liga española. El Real Valladolid circunscribió el acuerdo del verano a un marco estrictamente deportivo. La idea que se deslizó era que las dos partes se estaban conociendo, pero sin cerrar la puerta a otro tipo de colaboraciones en el futuro.

Los cambios en las estructuras del Real Valladolid han sido notables en los últimos meses, siempre con la idea de crecer y ahondar en la «profesionalización» de la entidad, según la visión del club.

Andrés García-Armero
Andrés García-Armero

Cambios en ‘marketing’

Al departamento de ‘marketing’ llegaron la temporada pasada Julio Torres y Nacho Urgoiti quienes, entre otros asuntos, iniciaron la negociación con Integra Energía, cuyo acuerdo de patrocinio culminó esta semana.

Este departamento cuenta con la incorporación reciente de José Antonio García Calvo, exfutbolista y ex director deportivo del Real Valladolid, y responsable ahora de la nueva área de desarrollo de negocio blanquivioleta. Las tareas de ‘marketing’ han quedado bajo la supervisión del vicepresidente José Moro, otro de los nuevos cargos que refuerzan el club, junto con el también vicepresidente José Luis Losada, encargado de desarrollar las vías financieras.

Moro se ha hecho cargo igualmente del área de comunicación, departamento en el que continúa Mario Miguel como jefe de prensa y que se ha ampliado con la entrada de Andrés García-Armero (Lugo, 1981) como nuevo director de comunicación y de Lorena Lafita (Madrid, 1991), encargada de potenciar las redes sociales y colaborar en la comunicación corporativa.

Prensa y comunicación

García-Armero, que fue jefe de prensa del Granada entre diciembre de 2016 y junio de 2017, tiene encomendada la tarea de perfeccionar la estructura comunicativa del Real Valladolid. Lafita, doble Grado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad San Pablo CEU, cursó un máster de comunicación corporativa en el Instituto de las Artes de la Comunicación. Los dos llegan avalados por las nuevas vicepresidencias.

A Mariano Mancebo, responsable de Comunicación durante los últimos 20 años, se le ha encargado impulsar la Fundación Real Valladolid, un pilar que se considera fundamental para mejorar «la relación con la ciudad», según explicó Carlos Suárez el pasado martes. En el plano de la imagen y las relaciones públicas, los jugadores de la primera plantilla tendrán que aumentar su disponibilidad para diferentes actos sociales y publicitarios del club.

Pero los cambios no solo afectan a la estructura en las oficinas sino que también quieren potenciar la parte futbolística. Con la contratación de Miguel Ángel Gómez como nuevo director general deportivo, el Real Valladolid trata de exportar el ‘método Monchi’ que tantos éxitos reportó al Sevilla y del que Gómez fue parte activa. Con Miguel Ángel Gómez llegaron el pasado mes de junio dos ayudantes: Jesús Sánchez Japón y Ángel Luis Catalina. Los tres se encargan del primer equipo y filial, ya que la coordinación de la cantera corre ahora a cargo de Alberto Marcos.

Lorena Lafita
Lorena Lafita

El analista Paco González, especialista en ‘Big Data’ (disciplina en auge) también trabaja desde el pasado mes de junio con el Real Valladolid. González se encarga del «servicio de diagnóstico de calidad de datos y análisis predictivo de datos deportivos, con el fin de obtener datos que permitan optimizar la toma de decisiones», una tarea que ya inició en el Sevilla FC.

Especialista para el césped

La «profesionalización» también ha llegado al cuidado que recibe el terreno de juego del estadio José Zorrilla. El jefe de instalaciones Jesús Navarro, tradicionalmente responsable de esta labor, ha dejado paso a Antonio Blanco, un ‘head groundsman’, ‘greenkeeper’ o especialista del césped, con experiencia en campos de golf en el Open de España y en la preparación de partidos internacionales de fútbol en Portugal, bajo la supervisión de FIFA.

Para gestionar y fomentar la creciente estructura empresarial de la entidad, el Real Valladolid fichó el pasado mes de septiembre a la palentina Miriam Carreño como nueva jefa de recursos humanos, en otra muestra más para que el club se perciba desde fuera y desde dentro como una empresa organizada.

El éxito solo será total cuando el equipo logre el ascenso a Primera División y se mantenga en la élite varias temporadas. Con esa idea de buscar la estabilidad en el futuro, se trabaja ahora en las oficinas de Zorrilla. Lleguen o no nuevos inversores próximamente, la realidad actual pasa por un Real Valladolid que pretende ser más fuerte en todas sus estructuras empresariales.

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