Fútbol

Un Real Valladolid sin puntería queda eliminado de la Copa

Villalibre, que apenas tocó balones, intenta progresar /Candel
Villalibre, que apenas tocó balones, intenta progresar / Candel
Copa del Rey

El equipo de Luis César no aprovechó sus oportunidades y perdió por 1-0 en Leganés

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El Real Valladolid cayó eliminado en dieciseisavos de la Copa ante el Leganés, tras caer en Butarque por 1-0, resultado que se suma a la derrota por 1-2 en el choque de ida jugado en Zorrilla. El equipo de Luis César cuajó un mal partido en la primera mitad y solo se entonó arriba con las entradas en la segunda parte de David Mayoral, Iban Salvador y Toni Villa, atacantes que generaron las mayores dosis de peligro visitante. Mayoral gozó de las dos ocasiones más claras para marcar, pero le falló la puntería y el Pucela salió de Butarque sin remontar un marcador que ya se le puso en contra en la primera parte.

1 Leganés

Champagne; Tito, Bustinza, Raúl García, Diego Rico; Rubén Pérez, Eraso (Gumbau, m.82); El Zhar, Gabriel, Naranjo (Szymanowski, m.74); y Koné.

0 Real Valladolid

Becerra; Moyano, Guitián, Calero, Ángel; Sulayman, Cotán (Mayoral, m.65); Gianniotas (Iban Salvador, m.65), Sergio Marcos, Hervías (Toni Villa, m.74); y Villalibre.

Gol:
1-0 (m.33), Tito.
Árbitro
Martínez Munuera (comité andaluz). Amonestó a Bustinza, Calero, Iban Salvador, Gabriel, Gumbau.

El Real Valladolid comenzó el choque sin caer en la ansiedad por la necesidad de marcar dos goles, pero con algunos fallos atrás que pudieron costar muy caros en los primeros minutos. Naranjo se coló en el área de Becerra tras un fallo de Calero y Sulayman se lió de manera extraña ante Koné, en dos acciones claras para el Leganés que no fructificaron. Algo extraño flota en el ambiente del Real Valladolid en los partidos, con errores de concentración que en esta ocasión no se tradujeron en un gol de manera inmediata, uno de los grandes pecados en la Liga.

El conjunto blanquivioleta tomó el mando de la posesión, aunque con la esterilidad habitual. Le costó inquietar a Champagne, con un ataque previsible y sin mostrar ninguna chispa. Guitián, un central con clarividencia, mandó un buen pase profundo a Gianniotas que despejó la defensa del Leganés.

El Pucela se empeñó en seguir dando facilidades atrás y Koné remató sin marca en el área de Becerra tras un envío de Eraso. Luego, Becerra cometió una pifia en un lanzamiento flojo de Naranjo que no iba a ninguna parte, pero que se le escurrió entre los guantes en medio de la lluvia y se le coló entre las piernas. Como el envío era lento, el portero pudo rehacerse y atrapar la pelota. Sin embargo, Becerra tuvo minutos más tarde una parada de mérito y demostró reflejos al sacar el guante en un remate a bocajarro de El Zhar, tras un centro de rabona de Gabriel.

Cotán intentó generar juego de ataque y probó fortuna con un lanzamiento alto desde la frontal. Luego, intentó asistir a Villalibre con un buen pase que el delantero no controló. Ángel llegó por la banda izquierda y colocó un buen centro que acabó en córner, pero Champagne nunca se vio realmente inquietado en todas estas acciones.

Con la aguja de la posesión del lado blanquivioleta, el Leganés dejó pasar el cronómetro a la espera de algún fallo o el aprovechamiento una acción a balón parado. El 1-0 llegó por esta última vía: una falta lateral la peinó Tito magistralmente y el remate se coló por el palo izquierdo de Becerra. El Real Valladolid recibió un doloroso golpe en el minuto 33 que ponía aún más cuesta arriba la eliminatoria, aunque no variaba el guión de marcar dos goles, ahora para forzar la prórroga.

La segunda parte siguió por la misma senda. El Real Valladolid se veía gripado en su juego de ataque, con pocas ideas y sin fluidez. Hervías trató de animar el cotarro con un lanzamiento que obligó a la primera intervención apurada de Champagne. Luis César revolvió el banquillo con cambios que sirvieron para mejorar al equipo. Iban Salvador y Mayoral entraron a la vez para suplir a Gianniotas y Cotán, y el impacto de los nuevos se dejó sentir pronto. Mayoral estrelló un centro-chut en la cruceta de Champagne e inauguró los minutos de más peligro ofensivo del Pucela. El propio Mayoral ejecutó una jugada personal que acabó con un lanzamiento que atrapó el portero del Leganés.

El tercer cambio aumentó la peligrosidad blanquivioleta: un lúcido Toni Villa entró por Hervías y tardó poco en mostrar su calidad. Toni encontró frecuentes asociaciones con Mayoral y con Iban Salvador, que no llegaron a traducirse en gol. La más bella y clara llegó en un pase vertical de Toni hacia Iban y una asistencia de este para la veloz irrupción de Mayoral, solo ante Champagne. Sin embargo, su lanzamiento salió desviado en el minuto 83, en otra oportunidad desperdiciada para acortar ventajas en la eliminatoria. Finalmente, el Leganés, con algunos apuros, pudo mantener su portería a cero y pasar a octavos de final. El Real Valladolid se ve apeado de la Copa y ya solo piensa en remontar el vuelo en Liga el próximo domingo en Zorrilla ante el Numancia. La necesidad por ganar y mostrar una buena imagen tras el fiasco de Cádiz empieza a resultar acuciante. En Copa no hubo remontada ni puntería, solo algunos destellos finales.

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