Real Valladolid

Solo la falta de gol empaña el empate del Promesas ante el líder

Momento del partido./RODRIGO JIMÉNEZ
Momento del partido. / RODRIGO JIMÉNEZ

El empate sin goles del Valladolid B consiguió acabar en los Anexos con la racha victoriosa del Fuenlabrada a domicilio

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVO

La progresión del Real Valladolid es evidente, aunque después de la 13ª jornada siga figurando en el último puesto de la clasificación, a cinco puntos de los puestos que garantizan la permanencia. Pero el empate esta mañana en los Anexos, frente al Fuenlabrada, líder de la categoría, que hasta hoy había ganado todos los partidos jugados fuera, demuestra que el equipo que dirige Miguel Rivera tiene recursos para mantener la categoría, de forma cómoda.

0 Real Valladolid B

Tanis, Raúl (Apa, m. 82), Cobo, Alvarado, Velázquez, Mario, Montenegro, (Mayoral, m. 50), M. Mari, Samanes (Rubén, m.85), Luis Suárez, Javi Pérez.

0 Fuenlabrada SAD

Pol, Mikel Iribas, Fran García, Cata Díaz, Armando, Luis Milla, Yaw (Cristobal, m. 63), Paco Candela, Dioni, Hugo Fraile (Portilla, m. 91), Quero (Matheus, m. 82).

Árbitro
Espasandín Cores (C.T. Gallego), auxiliado en las bandas por Fente Pana y García Gómez. Expulsó al entrenador blanquivioleta (minuto 28). Amonestó a los locales Cobo y Alvarado.
Incidencias
Partido corespondientes a la 13ª jornada del Grupo I de Segunda B. Decenas de seguidores del Fuenlabrada se desplazaron a Valladolid para arropar a su equipio. De hecho, durante todo el partido animaron con cànticos y el incesante ritmo marcado por un bomvo, que les hizo sentirse como en casa.

El encuentro empezó en Fuenlabrada. O eso parecía, porque la afición visitante -decenas de aficionados con banderas, un martilleante bombo y altavoces- daban la impresión de estar en el cinturón residencial de Madrid. De hecho, anularon la los aficionados blanquivioletas, que apenas se hicieron notar en las contadas ocasiones que manifestaron sus discrepancias con las decisiones arbitrales.

Pero el protagonismo sobre el terreno e juego fue del Promesas. No habían transcurrido dos minutos de juego cuando Luis Suárez puso sobre el tapete la principal carencia del equipo que dirige Rivera: la falta de gol.

El delantero colombiano fue incapaz de empujar al fondo de la portería un centro que le llegó desde la derecha y que hubiera modificado el transcurso del encuentro.

Un cuarto de hora de dominio local más tarde, Raúl, uno de los más activos, que tuvo que abandonar el campo lesionado pocos minutos antes de que concluyera el encuentro volvió a fallar un gol cantado, tras una asistencia de Samanes.

Fue una primera parte casi de ensueño, si se tiene en cuenta la trayectoria del Real Valladolid B. Estaba dominando al líder, que había ganado todos los partidos a domicilio y únicamente tenía un lunar: el lastre que arrastran también sus mayores del Real Valldoldi: Necesitan seis ocasiones claras para marcar un gol. Y, frente al Fuenla, ni eso.

Un actorazo y una expulsión

Poco antes del descanso se había revelado sobre el césped artificial de los Anexos un actorazo. Dioni gritó tras una entrada de forma escandalosa. Provocó, incluso, la compasión de algunos aficionados locales. Un segundo después del aterrador grito de dolor, cuando el árbitro mandó seguir el juego, el Dioni, que minutos ante había provocado la primera ocasión clara de gol del Fuenlabrada, se levantó raudo y siguió jugando.

Minutos antes, el filial vallisoletano se había quedado sin entrenador. El árbitro le amonestó por un supuesto comentario al linier. Rivera no había abierto la boca en ese momento e intentó explicarse: la pifió. Solo pretendía., de forma reiterada, aclarar que, por una vez, él no había abierto la boca, pero la presunta destinataria de su comentario era una linier y el árbitro no se corto. A la segunda, lo expulso.

Tras el descanso, el encuentro transcurrió bajo los mismos parámetros Raúl y Montenegro volvieron a fabricar un conato de ocasión y durante el primer cuarto de hora apenas hubo novedades. Yaw, sin embargo, empezó a manifestar sus malas intenciones aunque Tanis detuvo sin problemas su primer disparo entre los palos.

A los veinte minutos se produjo una reacción visitante. A los veinticinco, los de Fuenlabrada volvieron a cambiar de marcha, como para demostrar que sus victorias a domicilio y su liderazgo en la clasificación no podían ser cuestionadas en el feudo del colista. Pero el Promesas aguanto, en alguna ocasión, con suerte, las embestidas del Fuenla. E incluso pudo ratificar su buen juego con algún gol, aunque ayer demostró estar negado ante la portería contraria, donde sin embargo llegó con asiduidad.

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