Valladolid, tu momento

Los aficionados desplazados a La Romareda animan a su equipo. /Ramón Gómez
Los aficionados desplazados a La Romareda animan a su equipo. / Ramón Gómez
JUAN ÁNGEL MÉNDEZ

Despierta, Valladolid. Es tu momento. Vivías hecha un trapo, sin ilusión, con el fútbol como dolor de cabeza y baúl de tus infinitas decepciones. Las heridas no se curan en un día, pero tienes que olvidar y volver a creer, es también tu responsabilidad como ciudad. Tu equipo, el que te hizo soñar en el pasado y te levantó del sillón para ver a los mejores jugadores del planeta, te espera el sábado para que le ayudes a mantener vivo el anhelo. Es poco más de hora y media, noventa minutos que te abrirán la puerta de la ilusión si todo sale bien y metes el primer gol con tu apoyo. Tendrás competencia con la hinchada rival, que intentará teñir de rojo tu casa, pero tú sabes cómo hacer que la arenga cale hondo.

No puedes aflojar, Valladolid. Es tiempo de unión, nada de reproches. Zorrilla se ha acostumbrado a que ya no pises sus tribunas, pero ahora el guión ha trocado la angustia por una trama mucho más romántica. Y tú, mi ciudad, eres la protagonista. De ti depende que todo termine con un beso y no con una lágrima. Sergio ha escalado tu balcón, te ha enviado flores y ha hecho propósito de enmienda. Ha prometido no volverte a hacer llorar esta temporada. El equipo que llevas tatuado en el alma ha pulsado todas las teclas para hacerte feliz de nuevo, pero te necesita, porque antes de pasar por el altar tenéis que dar juntos los últimos pasos. Y no habrá cuatro escalones más sino reseteas tu disco duro y te vuelves a enfundar la camiseta de tus amores.

El Real Valladolid ha pasado este año por todos los estados de ánimo posibles, pero la llegada de Sergio le ha aupado a la ola buena y lo tiene que aprovechar para llegar a la promoción y luego echar el resto para cambiar de estatus. Que levante la mano quien después de la depresión de los meses anteriores no habría firmado con su sangre llegar a la última jornada con el 'play-off' a la vuelta de una victoria en Zorrilla. El club debe activar todos los mecanismos a su alcance para llenar su estadio. Zaragoza puede ser un buen espejo donde mirarse, tanto para la entidad castellana como para la propia ciudad, que no debe escatimar un solo gramo de energía para impulsar a los suyos y correr juntos hacia la gloria. No hay retroceso, Valladolid. Ciudad y equipo tenéis noventa minutos para que la llama siga viva. Si en algún momento dudáis, convertiréis el sueño en pesadilla y no os lo podréis perdonar. En vuestra mano está. No aflojéis ahora.

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