Fútbol | Primera División

La afición del Real Valladolid recibe a su equipo al grito de «¡Pucela es de Primera!»

Los aficionados se congregan junto a los Anexos para ver la llegada de los equipos./G. Villamil
Los aficionados se congregan junto a los Anexos para ver la llegada de los equipos. / G. Villamil

Miles de aficionados crearon un pasillo desde el Real de la Feria hasta la entrada de los Anexos para animar a la plantilla ante el crucial partido frente al Girona

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Un pasillo blanquivioleta, orgulloso de su equipo y deseoso de que se mantenga en Primera División recibió esta tarde al Real Valladolid antes del crucial partido ante el Girona.

La afición respondió al llamamiento de la Federación de Peñas y miles de personas se congregaron poco antes de las 18:45 para crear dos larguísimas filas que iban desde el Real de la Feria hasta la puerta del estadio más cercana a los Anexos, zona por la que suelen acceder al campo los futbolistas de ambos equipos.

El primer autobús en pasar entre ellas fue el del Girona, que fue recibido con una brutal pitada en un ambiente nada propicio para equipo hoy visitante, que descendió del autobús con premura y con Eusebio Sacristán y Onésimo Sánchez, primer y segundo entrenador del plantel, también silbados, pese a su procedencia vallisoletana.

Minutos antes de las siete de la tarde era el turno de llegada del conjunto blanquivioleta, recibido en el primer tramo del pasillo blanquivioleta con bengalas con los colores del equipo y en la última parte con cientos de banderas girando en el aire entre cánticos de «¡Pucela es de Primera!». Los jugadores, algunos con una sonrisa tensa, otros serios y otros más intentanto aislarse ayudados por los auriculares, descendieron del autobús sin pararse demasiado, camino del partido que puede marcar el futuro más inmediato del equipo. La afición volvió a responderles en la primera final del curso.