El árbitro anuló con acierto los dos goles del Real Valladolid

El autor analiza la actuación de Del Cerro Grande el el partido del Sánchez Pizjuán

Del Cerro grande anula el gol de Enes Ünal por fuera de juego de Toni. /Ramón Gómez
Del Cerro grande anula el gol de Enes Ünal por fuera de juego de Toni. / Ramón Gómez
JUAN CARLOS ALONSO

El madrileño Del Cerro Grande dirigió el encuentro de Nervión entre sevillistas y pucelanos. Antes de comenzar el partido debió indicar a Masip que cambiara su jersey de portero, por ser la tonalidad muy similar a la de las camisetas de sus compañeros, con lo que pudo generar confusión. Esta situación la subsanó en el descanso.

El arbitraje tuvo el estilo que se aplica en las competiciones europeas. Dio continuidad al juego aplicando muy bien la ventaja. Dejó claro a los participantes que no iba a sancionar pequeños contactos y sus quejas o caídas exageradas poca utilidad iban a tener. Manejó bien la parcela disciplinaria, al utilizar las tarjetas en el momento que la acción y el partido requerían de su uso, mostrando tres amarillas a cada equipo. El internacional anuló con acierto dos goles a Ünal por fuera de juego. El segundo no admite discusión, el turco se aprovecha de un rechazo del portero estando previamente tres metros en posición adelantada. El primero genera más dudas. Toni se aparta del viaje del balón hacia portería para que no le golpeara, sin embargo el murciano estaba situado en él área de meta muy cerca del portero y con ello interfería en su intervención. El VAR confirmó la posición de fuera de juego. La influencia al ser una decisión subjetiva corresponde al árbitro, en este caso el colegiado ya había determinado en primera instancia la infracción, por eso y por no ser un error obvio no fue recomendado para ir a la pantalla a revisión.

En resumen, correcto arbitraje de Del Cerro al colaborar para que el juego pudiera ser fluido, además de acertar en lo importante.

 

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