Balón y repliegue; así lo utiliza el Real Valladolid

El autor del texto analiza el juego del conjunto pucelano con y sin Míchel Herrero en el campo

Verdey Nacho acosan a un jugador de la Real Sociedad. /G. Villamil
Verdey Nacho acosan a un jugador de la Real Sociedad. / G. Villamil
JAVIER YEPES

Ayer pude comprobar, tras el visionado en diferido del partido del domingo, que no todo, salvo el desenlace de la polémica jugada analizada por el videoarbitraje, fue tan negativo como desde algunos sectores se ha comentado.

Vaya por delante que efectivamente perder dos puntos cuando te has puesto por delante en el marcador, y sobre todo cuando has marcado un gol legal mas que el contrario, resulta frustrante.

El fútbol moderno español que nos regaló para la posteridad Luis Aragonés dejó escrito con letras de oro, para que nadie lo pudiese olvidar, que el balón es el que manda y que por tanto los que mejor lo saben jugar son 'los amos del prado' como dicen en Asturias. El entrenador madrileño dejó claro que se podía y se debía defender a través de la posesión del mismo, haciéndole circular para alejarlo del contrario lo mas posible y de esta forma hacerle correr y desgastarlo.

Del mismo modo que a través de él, bien con un ataque organizado o bien a través de otro con carácter sorpresivo, el contraataque, se podía ganar de igual forma. Pero siempre con el balón como argumento irrefutable.

En este nuestro Pucela, Sergio González ha impuesto un criterio semejante. El fue un magnifico volante del máximo nivel, para intentar hacer jugar al equipo. El equipo inicia jugando al pie e intentando atravesar la zona de creación de la misma forma para llegar arriba por fuera y buscando el desborde. Sin embargo, se cortocircuita, máxime tras la ausencia de Toni, en el último tramo de la creación y se enlentece. Si a ello unimos la ausencia inicial de Míchel, entenderemos tanto la ausencia de pausa y manejo como la aparición de las dudas y, con ellas, el miedo disfrazado de repliegue surge espontáneo.

Los equipos para poder salir de su campo y proyectarse hacia adelante necesitan el balón y el jugador que lo promueva. Y ese jugador aquí es él. No era Verde pues, a mi modo de ver, el problema. Si juegas en campo contrario le necesitas porque detrás de Guardiola es la cuota de gol que tenemos; y si quieres hacerlo en campo propio y defender, necesitas a Anuar y a Alcaraz. O sea, que hay que escoger. Pero siempre necesitas a Míchel.

Sergio conoce bien a su gente y sabe las limitaciones que hay. Tiene mucho mérito lo suyo.