Fútbol | Primera División

Borja Fernández: «Voy a seguir jugando y mi intención es hacerlo en el Real Valladolid»

Borja Fernández posa delante de una de las paredes del Nuevo José Zorrilla, pintada de morado./G. Villamil
Borja Fernández posa delante de una de las paredes del Nuevo José Zorrilla, pintada de morado. / G. Villamil

El gallego cumple su séptima temporada como blanquivioleta y a sus 38 aún no piensa retirarse

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Después de trabajar en el gimnasio y con los fisios durante más de dos horas como parte del tratamiento para recuperarse de un edema en el recto anterior de la pierna derecha, Borja Fernández (Orense, 1981) atiende a El Norte con la charla pausada y reflexiva del veterano, sin rehuir ninguna pregunta y demostrando que sigue con ganas de continuar disfrutando de su profesión.

-Su lesión se está alargando más de lo previsto, ¿cómo va?

–Sí, se está alargando. Llevaba algún tiempo forzando y me hice más avería de la que me hubiera hecho si hubiera parado un poco antes.

-O sea, que ya la tenía desde antes del partido frente al Espanyol

–Tenía molestias desde tres o cuatro semanas antes pero nunca me ha gustado parar y seguí, seguí... Hasta que reventé.

-¿Hay fecha estimada de regreso?

–Esperamos que sea pronto, pero no. Haremos alguna prueba más para confirmar que es lo que creemos que es, pero en todo caso, para el próximo partido no estaré.

-¿Qué tal ve al equipo después de todo lo que ha pasado en las últimas semanas:muchos partidos sin ganar, remontada ante el Eibar con dos goles en el descuento, parón liguero...

–El partido en Eibar nos da una moral tremenda porque creo que no ha sido uno de nuestros mejores partidos pero la remontada final da fuerzas para creer que aunque no estés haciendo el partido de tu vida llegar vivo al final te da para eso, aunque otras veces no pasará. Veníamos de una racha muy mala y hemos cogido mucho aire.

¿El frenazo de la competición ha rebajado la euforia de aquel día?

–Nunca sabes si es mejor porque tienes más tiempo para reflexionar o te da mucho para pensar y es peor. Es un deporte resultadista y según lo que pase esta semana se sacarán unas conclusiones u otras, pero el calendario es así y nos ha tocado tener que parar después de un partido que nos subió mucho la moral.

¿Hasta qué punto un buen resultado ante la Real Sociedad daría un empujón hacia arriba al equipo y una derrota le hundiría?

–Ninguna de las dos cosas va a ser definitiva. La victoria en Eibar fue muy buena, pero tampoco nos ha salvado, así que al final esto es constancia y si hoy pierdes tienes que estar bien para ganar mañana. Si perdemos será un golpe duro y veremos que la gente se acerca por debajo y si ganamos estaremos más cerca del objetivo.

Hasta ahora, ¿cuál cree que ha sido el mejor momento personal y del equipo en esta temporada?

–Van unidos. En un año en el que no estoy contando con tantos minutos como el pasado, buscas la alegría solo cuando el equipo va bien. El momento de las cuatro victorias seguidas y el partido que hacemos en el Bernabéu, aunque perdamos, es muy bueno aunque puede llevar un poquito a engaño porque algunos de esos partidos no merecimos ganar pero ganamos, igual que otros que merecíamos ganar no lo hemos hecho. Ver a un equipo humilde que todo el mundo decía que no teníamos gol, que estábamos ya descendidos... Cómo tiramos para arriba y los mismos que decían cosas malas parecía que nunca las habían dicho, que todo era bueno. El equipo dio la cara y sacó mucha fuerza.

¿Y el peor?

–El día del 4-0 en Huesca, pero no por ese resultado sino porque estábamos cuajando unos partidos bastante malos. Antes de eso, el día del Atlético de Madrid, que fue uno de los mejores partidos que hemos hecho este año, remontando dos goles al Atlético de Madrid. El gol de Griezmann en el último momento también fue duro.

¿Cuánto han influido las decisiones del VAR sobre la plantilla? No tanto por si les han dado o quitado, sino por su incidencia sobre el ánimo; hasta les hemos visto celebrar goles con miedo.

–Es un punto negativo que tiene el VAR: corta el ritmo y no te deja celebrar un gol como se solía celebrar o muchas veces pitan fuera de juego y luego resulta que no lo es. No lo has celebrado y dos minutos después no tienes ya la misma euforia, no es el mismo momento de explosión. Mendilibar lo dijo muy bien: corta el ritmo. Tiene que mejorar porque nos ha perjudicado directamente en acciones en las que no comprendes por qué se usan los protocolos en unos momentos y en otros no y en otros en las decisiones que te minan como el gol ante el Levante o incluso en Huesca. Hay momentos anímicos que son clave.

Como por ejemplo el penalti en contra en la eliminatoria de Copa ante el Getafe.

–Sí, y después del partido ves que se han equivocado. Así que cuando te vuelve a ocurrir en el campo y aún no sabes si han errado, tienes dentro eso de que seguramente lo vayan hacer otra vez, aunque puede que no, pero anímicamente te pesa.

18 años en la élite

Decía usted hace poco que las críticas les hacen daños a los jugadores. ¿Es fácil aislarse hoy en día de todo lo que llega a través de las redes sociales?

–Es muy complicado porque hay cosas que no veo y de vez en cuando alguien me las comenta y al final te llega en mayor o menor medida. Si te aislas de ciertas cosas no te llegan diez de diez, pero sí tres o cuatro. Cuando volví al Real Valladolid en 2017 estuve cuatro o cinco días sin mirar Twitter por los 'trolls', 'haters' y demás y estaba tranquilo y llegó un día mi mujer y me dijo: '¡Cómo está el Twitter!' (risas). Así que te enteras, aunque sea sin querer.

Dentro de un vestuario habrá gente a la que le afecte más y menos, ¿cómo lo lleva usted?

–Bien porque sobre todo aquí en Valladolid, aunque también en todos lados, he tenido buen 'feeling' con la gente y han valorado mucho mi trabajo. Hay gente a la que no le gustas y cuando tanta gente te quiere, esos a los que no les gustas te odian un poquito más. Hay que tener un equilibrio; a unos les afecta más también porque están empezando y otros lo hemos llevado de una manera diferente.

Como capitán, ¿habla mucho dentro del vestuario?

–Me gusta observar, saber con quién se puede hablar, a quién le puedes decir ciertas cosas o a quién le puedes hablar de una manera o de otra. Tenemos un vestuario bastante humilde que no tiene a gente joven que se las sabe todas, como ha pasado en mis últimos años de fútbol. Aquí muchas veces te piden consejo y sabes que te están escuchando. Me gusta cuando tenemos alguna reunión dar mi punto de vista e intentar que sea cortito para no liarse mucho.

Debutó con el Real Madrid en 2001 en la Copa del Rey y desde entonces suma 474 partidos como profesional en España y otros 47 en la Superliga India. ¿Qué es lo que más ha cambiado en el fútbol en estos 18 años?

–Se ha profesionalizado mucho. Cuando empezaba era el deporte que más dinero movía pero no era el más profesionalizado; el jugador no era consciente de lo que trabajaba, por qué, qué era bueno y qué no… Ahora todos saben si tienen que comer proteína o hidrato, hablan de cosas tácticas con más conocimiento, el trabajo de preparadores físicos y readaptadores va más dirigido… Ha cambiado mucho.

¿Los futbolistas son mejores atletas ahora?

–Sí. Antes en un vestuario no había tan buenos cuerpos como hay ahora. La gente trabaja más, va más al gimnasio y no solo a ponerse guapo para cuando viene la época de playa, sino a prevenir lesiones y fortalecer. Antes lo hacíamos tres y esta mañana (por la de ayer martes) estábamos quince compañeros en el gimnasio.

¿Usted hace trabajo extra más allá de los entrenamientos?

–Sobre todo en el gimnasio. Cada año quiero hacer cosas diferentes porque salen nuevas máquinas o alguna cosa que puedo hacer por mi cuenta porque no me gusta ir dirigido ni tampoco hago demasiado; sí que me gusta.

¿Cuál es el secreto para seguir a los 38 años jugando en Primera?

–Las ganas. Si el cuerpo no te da o no tienes una buena genética o has elegido el sitio correcto es complicado, pero querer todos los días entrenar e ir con ganas a los entrenamientos y tener ganas de competir te hace tener mucho ganado.

¿Nota físicamente el paso de los años?

–Sí, y en algunas cosas para mejor. Por ejemplo, antes, después de los partidos, estaba muerto y ahora no y miras los kilómetros y prácticamente es el mismo recorrido aunque la intensidad no es la misma porque no tengo la misma edad. Seguro que antes estaba capacitado para hacer muchos más esfuerzos seguidos que ahora, pero ves mis picos de velocidad y son los mismos, aunque a lo mejor la reacción no.

¿Y en lo táctico?. ¿Se coloca mejor?

–Depende mucho de los compañeros que tengas al lado porque por ejemplo Mendilibar decía que era un cabra loca y corría por todos lados, pero también lo hacía porque tenía por detrás a Álvaro Rubio y él hacía la cobertura. Si sabes que estás con un compañero más despistado no te vas. Ya no solo por la edad porque en Almería empecé jugando como mediocentro defensivo y acabé jugando con un compañero por detrás y eso fue hace dos años. El curso pasado me tocó empezar a ser más táctico por los compañeros y por lo que me pedía el entrenador y me he acomodado bien en esa posición.

Una carrera que continua

¿Quiere seguir jugando al fútbol?

–Sí porque cuando lo hago me encuentro bien y rivales o amigos a los que nos enfrentamos, o incluso los entrenadores me han dicho que me han visto muy bien, que se alegran por mí… Toda la gente de fútbol que conozco me anima a seguir jugando porque me ve bien. Ya no es solo lo que yo veo.

-¿Pretende continuar en el Real Valladolid?

-Es mi única intención, luego si las cosas se tuercen buscaría otra cosa.

-Su contrato termina en junio. ¿Esa incertidumbre sobre tu futuro ocupa algún lugar en tu cabeza?

-Me he cambiado de casa la semana pasada y a lo mejor es para cinco meses, así que no. Desde que salí de Getafe en 2014, menos el año pasado que enero jugué el partido con el que cumplía la cláusula de renovación, el resto de temporadas cada tres o seis meses he estado sin saber que iba a hacer poco tiempo después.

-Así que está acostumbrado a que sea así...

-Sí, pero me encantaría seguir aquí porque no es como en otros sitios que aunque estés adaptado no te importa moverte. El Real Valladolid es como mi casa y querría estar aquí, pero no tendría problema tampoco en coger las maletas e irme a otro sitio.

-Tras dieciocho temporadas como profesional, ¿Cuál ha sido su mejor momento?

-Mi mejor época fueron los primeos cuatro años en Valladolid (de 2006 a 2010). Cuando vas al Madrid y consigues jugar muchos partidos con el equipo que había en ese momento es para estar orgulloso, pero mi mejor momento es ese ascenso a Primera y después la primera temporada, aunque luego me tiré varios meses sin jugar porque Mendilibar se enfadó un día conmigo y sale Vivar (Dorado), lo hace bien, el equipo empieza a funcionar otra vez y me tiro cuatro meses sin jugar, pero ahí creo que estaba en el momento más fuerte de mi carrera.

«A Mata le estoy diciendo todo el rato que le tengo envidia»

El año pasado jugó muchos minutos [Borja interrumpe al entrevistador y puntualiza: «es el año en el que más minutos jugué, incluso más que el de mi primer ascenso, que jugué un partido más»] y compartió bastantes de ellos con Jaime Mata, ¿qué pensó cuando vio que le habían convocado con la Selección?

-Mi relación con él es muy buena y estoy teniendo conversaciones con él y le estoy diciendo todo el rato que le tengo mucha envidia. Para mí, que he jugado en el Madrid y he estado en una 'Champions' (fue parte de la plantilla de la Novena).... La Selección es lo mejor que le puede pasar a un jugador de fútbol. El día que escuché el himno en un partido internacional se me caían las lágrimas (ha jugado en todas las categorías inferiores de la Roja). Era un orgullo con 16 años estar ahí. Es una persona que lo va a disfrutar desde el punto de vista desde el que creo que hay que disfrutarlo, nada egocéntrico sino pensando en que ha conseguido estar ahí. Mata, con todos los viajes que ha dado en el fútbol, empezar en Tercera… es muy bonito y es un ejemplo.

-Todos destacan su humildad y su tranquilidad.

-Se habla siempre de cómo somos los futbolistas pero es complicado cuando tienes 22 o 23 años, ganas dinero, llevas unos años en los que no te han preocupado otras cosas… Pues hay algunos jugadores a los que sí les han preocupado y Mata es un tío con muchas inquietudes, mucha curiosidad, muy humilde y muy currante.

-¿Qué le recomendaría a un jugador joven que quiere ser profesional y a aquellos que ya han llegado y de repente están en los medios de comunicación, tienen dinero fresco y acceden a un mundo que no conocían?

-A unos les gustan unas cosas y a otros otras pero siempre tienes que tener los pies en el suelo, recordar las cosas que te han hecho llegar hasta ahí y aprovecharlas. Todos tenemos el sueño de jugar muchos años en el Real Madrid, ganar copas de Europa e ir a la selección nacional, pero eso le pasa a muy pocos jugadores y la gente que llega tiene que ser consciente de que ha sido por algo y debe disfrutar de su trabajo y aprovecharlo. Hay que tener ganas… Cada día hay más jugadores vinagres que están todo el día amargados y quejándose, y eso resta mucho.

-Es muy activo en las redes sociales donde comparte frases, canciones e incluso escribe, ¿Qué le gusta hacer cuando no está entrenando o jugando?

-Muchas cosas. Me gusta mucho leer, ver series, tengo una buena pandilla en Valladolid con la que siempre nos juntamos en algún sitio. Me gusta mucho compartir con la gente. Tengo una hija que este año se ha venido a vivir conmigo aquí y también me parece bonito que con quince años haya querido venirse un año conmigo. Me gusta pasar tiempo con ella, mi mujer también está viviendo aquí… Es lo que haría otra persona, pero al ser futbolista choca más.

-También tienes negocios hosteleros…

-Sí, aquí en Valladolid y un hotel rural en Galicia. Han ido surgiendo y no me encargo yo de ninguno directamente, pero sí que me toca recibir llamadas todos los días de compañeros para reservar.

-En un futuro, dentro de muchos años, ¿Se ve relacionado con el mundo del fútbol? ¿De qué forma?

-Me atraen bastantes cosas, la que más la parcela de entrenador. Desde hace años le doy vueltas, me voy fijando en cosas… Pero no sé, es algo que llegará en unos meses o en un año o en dos… No lo sé. Luego no sé si tendré la oportunidad, si valdré o si me gustará.

-¿Qué opina del dinero que se está pagando por algunos jugadores, las ingentes cantidades que mueve el fútbol?

-Si está en esas cifras es por algo. El mundo del fútbol mueve mucho dinero y eso es porque hay mucha gente detrás apoyando, aficionados que se gastan su dinero, van a un sitio… Si un jugador tiene ese valor es porque sale de algún lado ese índice.

-Además de en España estuvo en la India jugando. Las diferencias serán muy grandes.

-Sí, y más ahora, que creo que ha subido mucho el nivel en Segunda División, que había bajado hasta hace tres o cuatro años. La India está a un nivel de Segunda B de España. Fue una experiencia muy buena y de hecho fui tres veces y era guía del equipo para enseñarle a los nuevos cosas curiosas. Estando aquí el año pasado, cuando empezaba la Liga India eché un poquito de menos las temporadas anteriores.