Calero sigue sin entrenar con el Real Valladolid

Calero, entre Plaza y Masip, el sábado en la grada del campo del Rioseco/
Calero, entre Plaza y Masip, el sábado en la grada del campo del Rioseco

El central de Boecillo está cada vez más lejos del Real Valladolid y no ha entrenado con el grupo desde que acabó la gira americana

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISAValladolid

Cada día que pasa es un día menos para que la veraniega serpiente de la salida de Fernando Calero del Real Valladolid se produzca. En el club nadie duda de que algún equipo llegará tarde o temprano con los 11 millones de la cláusula y el de Boecillo partirá hacia otro lugar.

Mientras llega el momento de que un club se retrate y pase por caja, Calero continúa sin entrenarse con el grupo. La explicación oficial es qu se está recuperando de un golpe que sufrió en el partido con el Cardiff que cerraba la gira por Estados Unidos y Canadá, pero aquello fue el 20 de julio. Diez días han pasado y el central se ejercita en el gimnasio, sale unos minutos al césped de los Anexos, participa de la charla del entrenador, o departe con algún compañero, y se retira. Ni cojea ni aparenta dolencia alguna que le provoque merma física.

En el club se mantiene que no hay oferta alguna por el jugador, aunque reconocen que hay clubes que han preguntado, pero sin llegar a poner un papel sobre la mesa. El Espanyol es el que más interés ha mostrado y públicamente ha reconocido que el futbolista vallisoletano está en su agenda. Eso sí, tampoco lo ha colocado entre los objetivos prioritarios. Con dinero fresco tras la venta de Mario Hermoso al Atlético lo que ha dejado unos euros en la caja del Real Valladolid–, la directiva perica se está tomando con calma la contratación del recambio. Al fin y al cabo, un equipo con una nómina tan cargada como la del real Valladolid puede verse obligado a rebajar cantidades si se acerca el cierre del mercado y no hay salidas.

Así que por el momento ni jugador ni club quieren forzar un ápice la situación y se quiere evitar una lesión o un golpe en los entrenamientos que dificulte un posible traspaso. Si Calero viaja o no viaja a Marbella será la piedra de toque casi definitiva.