Las claves del éxito del Real Valladolid

Desgrana el autor las razones de la buena campaña blanquivioleta

Las claves del éxito del Real Valladolid
CARLOS PÉREZ

Vaya semanita. No hablo del programa de humor de la televisión vasca. Hablo de lo que hemos vivido esta semana hablando del partido del Bernabéu, que también es de risa. Nos hemos puesto dignos por un gol en propia puerta que el árbitro y la caverna mediática blanca han dado a un jugador al que urge hacer estrella, como si eso importase. El gol fue legal y el resultado final tan justo como inmerecido. Justo porque ellos marcaron dos goles legales y nosotros ninguno e inmerecido porque nosotros fuimos mejores. Pero los goles se marcan, no se merecen. El caso es que la prensa generalista alabó el partido que hicimos en el Bernabéu y no recurrieron a la táctica de Quique Setién de justificar un mal partido de los merengues aludiendo a un inexistente cerrojazo anti fútbol.

A todos nos habría gustado que está semana se hablase más del partido de Toni o de Nacho o de Alcaraz que de diez minutos insulsos de la enésima estrella fugaz del madridismo. Que igual el tal Vinicius Jr sale crack, pero a día de hoy no ha hecho más que Jesé u Ødegaard, últimos inventos de la caverna mediática. Pero nosotros no podemos aspirar a que todas esas líneas se nos dediquen a nosotros. Ese es otro partido que perdemos injustamente. Nosotros y los otros dieciocho. O diecisiete si incluimos ya al Atleti en esa ecuación.

De hecho, pareciera que los buenos resultados que estamos obteniendo son por causa de la presencia de Ronaldo, únicamente porque el brasileño es embajador del Real Madrid o algo así. Parece que no importa que esto lo esté logrando un grupo que en su mayoría estaba en segunda el año pasado. Pero si el gol de Olivas en propia puerta se lo podemos dar a Vinicius, no pasa nada por dar el mérito a Ronaldo de la marcha del Pucela.

Yo sí quiero dar el mérito a nuestro equipo por lo que estamos viviendo. A Sergio porque sin estridencias ha conseguido sacar lo mejor de cada uno. Un buen entrenador es el que hace mejores a los jugadores a los que entrena y Sergio lo ha conseguido. Y a los jugadores por creer, por su compromiso y por su valentía. Creo que la receta de todo esto es la confianza, el compromiso y el valor que cada uno ha sumado a su talento. Gracias a todos ellos por la ambición que demuestran, por no rendirse y por no creerse inferiores a nadie. A veces el secreto sólo es eso, como diría Diego Torres : «saber que se puede y querer que se pueda, quitarse los miedos y sacarlos afuera».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos