Real Valladolid

Continúa la demanda de abonos

Los aficionados siguen acudiendo a las oficinas del Real Valladolid para formalizar sus abonos. /A. MINGUEZA
Los aficionados siguen acudiendo a las oficinas del Real Valladolid para formalizar sus abonos. / A. MINGUEZA

Los aficionados del Real Valladolid volvieron a formar colas para conseguir abonos ante las oficinas del club

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Minutos antes de las 13:00 horas de la tarde de ayer de diluyeron las colas en las oficinas que el Real Valladolid tiene en la Calle Bajada de la Libertad y, más relajados, algunos aficionados seguían formalizando sus abonos, en un goteo constante que se prolongó durante toda la jornada.

Tres semanas después de iniciarse la más tumultuosa campaña de abonados de la historia del Real Valladolid, los aficionados siguen peregrinando hasta las oficinas del club para obtener unos carnés que el pasado sábado habían alcanzado el número de 17.041, una cifra superior a la de la última campaña que en Real Valladolid jugó en Primera. Y aún quedan casi cuatro semanas para que el nuevo Real Valladolid de Primera reciba al Barcelona en Zorrilla, en el que será el partido que inaugure la temporada en el estadio del Real Valladolid.

El presidente del club, Carlos Suárez había hecho referencia durante la presentación del extremo madrileño Keko a la movilización que el equipo ha conseguido promover entre los vallisoletanos. Suárez, que insistió en que probablemente pueden llegar a superar la expectativas iniciales, cifradas en unos 20.000 abonados, dijo sentirse muy contento con la respuesta de los aficionados pero, sobre todo, muy agradecido.

Ayer ya no se daba cita previa para evitar las largas colas que durante estas semanas se han formado ante la oficina del Real Valladolid en el centro de la ciudad, por lo que inicialmente se formaron algunas, pero a partir de las 13:00 el trámite se hizo mucho más tranquilo.

Ampliar el estadio

Carlos Suárez había aprovechado la presentación de Keko para hacer referencia a la multitudinaria camapa de abonados de este año. «En todos los partidos hay que dejar entradas para la venta pero vamos a superar el objetivo que tenemos y eso nos podría dejar sin ellas. Dios quiera que no se pare el ritmo de llegada de abonados y tengamos que abordar ese bendito problema. Nos está yendo muy bien y nunca antes habíamos tenido este problema. Con los compromisos de patrocinio y el ritmo que llevamos, igual no quedan ni 1.500 entradas para vender cada partido. Tenemos 26.512 localidades y a este ritmo igual tendríamos que ampliar el estadio», bromeo el presidente.