Cordero Vega, árbitro del Espanyol-Real Valladolid, progresa adecuadamente

El trencilla cántabro rayó a buen nivel en el partido disputado en el RCDE Stadium

Borja intenta robar el balón a Wu Lei. /Quique García-EFE
Borja intenta robar el balón a Wu Lei. / Quique García-EFE
JUAN CARLOS ALONSO

Dirigió el santanderino Cordero Vega un partido en el que el equipo arbitral tuvo que tomar un alto número de decisiones con cierto grado de dificultad tanto en las áreas como en la evaluación del fuera de juego. En todas tuvieron acierto pleno.

El cántabro señaló como penalti una zancadilla a Guardiola por parte de Luis López, acción que no admitió dudas. Al ser un ataque prometedor y producirse la infracción en disputa, tuvo buen criterio en no amonestar. Hubo otras dos caídas en las áreas pero entendió que no había suficiente fuerza en los empujones y mandó continuar. Los asistentes estuvieron excelentes validando los tres goles del Espanyol. Tanto en el gol de Iglesias como el de Wu Lei, Nacho habilitaba la posición. En el de Hermoso, además, se dio la circunstancia de que el balón le llegó tras despejar un defensor. A instancias del asistente, anuló un gol a Borja Iglesias por claro fuera de juego.

Disciplinariamente pudo mostrar alguna tarjeta más, pero entendió con buen criterio la exquisita deportividad con que discurrió el choque, exceptuando el último rifirrafe entre Alcaraz y Borja Iglesias. Tuvo un buen índice de acierto en las faltas, solo señaló las imprescindibles, no dejándose engañar por las caídas al mínimo contacto, con lo que consiguió dar fluidez al juego. Buen arbitraje del Cántabro, que mejora actuaciones anteriores y se va asentando en su primera temporada en la categoría.