La cuesta de enero se prolonga hasta marzo

El venezolano Yangel Herrera disputa un balón a Alcaraz en el partido disputado en Huesca el pasado viernes. /Efe
El venezolano Yangel Herrera disputa un balón a Alcaraz en el partido disputado en Huesca el pasado viernes. / Efe

En las ocho próximas jornadas el Real Valladolid se medirá a tres rivales directos (Villarreal, Espanyol y Leganés) y tres de la zona alta (Barça, Betis y Real Madrid)

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

No solo transatlánticos como Real Madrid o FC Barcelona sufrirán las exigencias del calendario en los próximos dos meses. También los que reman por un objetivo mucho más modesto, que no menor, tienen por delante un camino plagado de baches que sin duda marcará el devenir de la competición en su tramo final. Con los grandes ya en su sitio y en su papel de 'ganalotodo', las ocho próximas jornadas servirán para despejar la clasificación, y separar la zona noble de aquellos que vivirán en abril y mayo con el corazón en un puño.

A fecha de hoy son ocho los equipos que están en un margen de diez puntos en la zona baja, de forma que tomando como referencia los que cierran la clasificación por debajo del Real Valladolid, las dos próximas hojas del calendario pondrán a cada uno en su sitio. Y a la hora de tachar fechas, cualquier detalle tendrá su grado de influencia. También, cómo no, un escenario nuevo para todos los equipos en el primer año de LaLiga con un calendario no asimétrico. Los picos de forma que dibujan cada cuerpo técnico en sus pizarras tendrán que afinar más si cabe para entrar en el mes de abril con las máximas garantías.

Desde luego, y es algo en lo que coinciden todos los expertos, la permanencia será esta temporada más cara que las inmediatamente anteriores. El último curso fue el Deportivo de La Coruña el que marcó la frontera del descenso, perdiendo la categoría con 29 puntos; hace dos temporadas fue el Sporting el que descendió con 31 puntos; en la campaña 2015/16 fue el Rayo el que se fue a Segunda con 38 puntos; y en la 13/14 cayó Osasuna pese a sumar 39 puntos.

Una liga de rachas

En este caso parece más que probable que la salvación estará por encima de los 40 puntos. «La liga está muy bonita en el sentido de que no hay nadie que se descuelgue ni por arriba ni por abajo. Hay muchos equipos metidos abajo, y la prueba de la igualdad la tuvimos en Huesca, era el último clasificado y tiene un gran equipo como lo demostró el otro día. De aquí al final va a estar muy competido y creo que va a haber siempre un grupo de equipos», destacaba ayer Míchel Herrero al albur de las rachas en las que se mueven la mayoría de equipos esta temporada. El mismo Espanyol comparte puntuación a día de hoy con el Valladolid cuando en su visita a Zorrilla presumió de liderato de la categoría durante muchos minutos.

Su calendario en los dos próximos meses favorece a priori una reacción, con cinco partidos como local y tres a domicilio. En ese tramo, los de Rubi jugarán tres enfrentamientos directos en la pelea por la permanencia (Rayo, Huesca y Valladolid) y también tendrán que afrontar tres encuentros con los de arriba (Sevilla, FC Barcelona y Getafe).

También cinco jornadas como anfitrión disfrutará el Leganés, en un tramo de competición en el que se medirá a Girona y Valladolid pero también a rivales de la zona alta de la tabla como Real Betis y Atlético de Madrid.

El Celta de Cardoso, con un punto menos que el Valladolid en este arranque del mes de febrero, encara el ansiado regreso de Iago Aspas con tres partidos en Balaídos y cinco a domicilio, viaje en el que se verá las caras con dos rivales teóricamente directos como Villarreal y Huesca y cuatro de la parte alta como son Getafe, Alavés, Betis y Real Madrid.

De lleno en el segundo tercio de campeonato, hay que apuntar que los estados de forma juegan también su papel, y equipos como Valencia y Athletic de Bilbao y son los ejemplos más válidos. No es lo mismo tenerlos enfrente a fecha de hoy que hace tres meses cuando los cuchillos volaban en Mestalla y San Mamés.

En este sentido, es el Girona de Eusebio Sacristán el que se verá las caras con ambos en los dos próximos meses de competición. Los catalanes deben medirse en ese tramo con tres rivales a priori directos como Huesca, Rayo y Leganés, y también a dos grandes de la capital de España, Real Madrid y Atlético de Madrid.

En la cresta de ola está también ahora el Rayo Vallecano, que en navidades estaba prácticamente defenestrado y diez puntos le han dado la vida desde entonces. El equipo de Míchel jugará solo tres partidos en Vallecas y cinco a domicilio, con tres rivales directos (Espanyol, Girona y Villarreal) y cuatro de los clasificados como 'perdibles' (Atlético de Madrid, Getafe, Barcelona y Betis).

Con Rayo y Leganés llegamos a la zona caliente de la clasificación que cierran Villarreal y Huesca. El conjunto castellonense, rival este viernes en Zorrilla, es uno de los que peor calendario tiene a corto plazo con cuatro enfrentamientos ante Sevilla, Atlético de Madrid, Alavés y FCBarcelona, y otros dos con enemigos directos en la carrera por la permanencia, como son Rayo y Celta.

Juez o parte

Cierra el ranking de calendarios calientes el colista, que ha despertado a tiempo para quien sabe si huir de la quema o convertirse en juez. A pesar de que ha elevado su nivel de juego y prestaciones, al Huesca no le acompaña el calendario no asimétrico y tendrá que medirse antes de abril con Sevilla. Getafe, Alavés y Real Madrid. Además los de Francisco, que ya ganaron el 'average' al Real Valladolid, tendrán como rivales directos a Espanyol y Celta de Vigo.

Y en ese ranking, el calendario del Valladolid no es de los peores con tres partidos ante rivales directos (Villarreal, Espanyol y Leganés), precisamente los que peor se le han dado, y otros tres con equipos de la zona alta (FCBarcelona, Betis y Real Madrid).

 

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