Los deberes del Real Valladolid para la segunda vuelta

Superada la primera mitad de liga con nota, el Pucela debe volver a coger impulso reafirmándose en lo que le ha llevado a realizar tan buen arranque de temporada

Los jugadores del Real Valladolid celebran junto a Alcaraz el empate in extremis logrado frente al Valencia el pasado sábado./Ramón Gómez
Los jugadores del Real Valladolid celebran junto a Alcaraz el empate in extremis logrado frente al Valencia el pasado sábado. / Ramón Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid es equipo de Primera desde hace 214 días y, llegados al ecuador de la liga tras la disputa el pasado sábado del partido en Valencia, es hora de hacer balance de estos primeros 19 encuentros del equipo pucelano en su regreso a la máxima competición y ponerle tarea para que la próxima temporada siga siendo integrante de la mejor liga del mundo.

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Para preparar su cuadragesimotercera temporada en Primera, el equipo blanquivioleta afrontó nueve incorporaciones en el mercado de verano (además de Moi del filial), aunque es cierto que hasta ahora el bloque que más está utilizando Sergio es el mismo con el que se ascendió de categoría tras cerrar con nota el 'play-off' el pasado 16 de junio. Además de los jugadores de la actual plantilla, el club tiene a Chris Ramos y Antonio Domínguez cedidos en clubes de Segunda B, y a Mayoral, Caro y Fede San Emeterio en equipos de Segunda.

Mejorar la aportación de los fichajes

Solo dos jugadores que no estuvieron en aquellos días de gloria del equipo en el mes de junio (Rubén Alcaraz y Enes Ünal) están en el once de los más utilizados ahora por el preparador catalán, mientras que en el extremo contrario se encuentran Ivi, Joaquín o Verde, a los que las lesiones musculares y el buen hacer de sus compañeros les han impedido tener continuidad con el equipo y tan solo atesoran 17, 90 y 272 minutos de juego hasta la fecha, respectivamente. El portero suplente, Yoel, por su parte, no ha llegado a debutar en Liga, en una situación que ya podía esperarse puesto que Jordi Masip es el meta titular y además está en un gran momento, como quedó demostrado en Mestalla, donde paró su segundo penalti.

Keko, Leo Suárez o Duje Cop, por su parte, están en medio de ambas situaciones. No están siendo habituales, aunque el primero de ellos ha vuelto a entrar en las alineaciones iniciales después de superar una dolencia en la planta del pie de la que tardó más de dos mese en recuperarse.

Keko fue titular en cuatro de los cinco primeros partidos de liga y ahora ha vuelto a ganarse un hueco en el once en las últimas cinco jornadas. Leo, por su parte, aprovechó la baja de Óscar Plano por lesión para tener minutos y hacer goles, pero poco ha poco ha ido perdiendo protagonismo. Para Cop, la situación es más complicada. Enes Ünal es el delantero titular y no ha sido capaz de quitarle esa condición, especialmente porque ha sido incapaz hasta la fecha de marcar ni en liga ni en Copa del Rey.

Recuperar la fortaleza defensiva

Tras un discreto arranque de temporada (dos derrotas y tres empates en los primeros cinco encuentros), un brillante tramo medio (cuatro victorias consecutivas) y un mal último trecho en el que el equipo solo ha logrado ganar uno de los últimos diez encuentros, el arreón de los conjuntos de la parte baja de la tabla ha recortado el colchón del Real Valladolid sobre el descenso a la mínima expresión: 3 puntos sobre el Rayo Vallecano que marcha en la antepenúltima posición.

La gran fortaleza que se ha diluido en el equipo ha sido su capacidad defensiva, puesto que la ofensiva es desde el inicio de las peores del campeonato, (con 17 tantos es junto al Huesca, el Valencia y el Leganés el conjunto que menos anota).

Los de Sergio no saben lo que es dejar su portería a cero desde hace más de dos meses, cuando empataron contra el Eibar sin goles en Zorrilla.

Tras ser capaz de encajar tan solo seis tantos en las nueve primeras jornadas de liga, en las diez siguientes ha recibido 15 goles en contra, coincidiendo estas grietas con su evidente bache de resultados, por lo que regresar a los buenos guarismos en la zaga se antoja fundamental para amarrar la permanencia lo antes posible.

Ganar en Zorrilla y seguir igual fuera

Otro aspecto que desde luego el equipo debe mejorar en la segunda parte de la temporada es el debe de los encuentros precisamente en casa. El Real Valladolid solo ha sido capaz de vencer como local a Levante y Huesca (este último hace más de tres meses), ha empatado frente a Espanyol y Eibar y ha caído en las visitas de Barcelona, Alavés, Leganés, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, las tres últimas de forma consecutiva.

Por contra, lejos de Pucela solo ha sucumbido ante el Real Madrid y el Sevilla y ha sumado 14 puntos (por ocho en casa) gracias a cinco empates y victorias en La Cerámica, el Benito Villamarín y Anoeta. Lo ideal no sería sacar más rédito en casa a costa de no lograrlo fuera, sino que una combinación de ambas capacidades aseguraría un puesto en Primera para cuando en agosto arranque la siguiente campaña.

Generar más en ataque

En todos estos factores influye, sobremanera, lo difícil que le es al Real Valladolid dar en la diana de la portería rival. 17 goles en 19 encuentros es un balance paupérrimo para un equipo que pretende mantener la categoría, y los principales responsables de esta faceta, los delanteros, no están funcionando. El croata Cop ha sido incapaz de anotar en sus 565 minutos sobre el campo en Liga y 90 de Copa, mientras que su compañero turco, Ünal, es un pobre pichichi del equipo puesto que suma tres tantos; uno cada 435 minutos que disputa.

En ocho partidos el equipo no anotó y en otros seis lo hizo en una ocasión. El problema pasa de ser individual a colectivo, puesto que el Real Valladolid es el segundo conjunto que menos dispara de todo el campeonato (150 tiros), aspecto en el que solo mejora al Getafe (147). A la hora de atinar, la cosa no mejora. Hasta ahora el Pucela ha encontrado portería en 64 ocasiones, mientras que el Getafe lo ha hecho en 60; los otros 18 equipos de la liga les superan también aquí.

Seguir manteniendo la fe inquebrantable

Con todo, el mayor tesoro del equipo en lo mucho que cree en su idea y en su entrenador. Sergio ha conseguido ser la argamasa que sujeta las piezas del equipo. Todos trabajan en una misma dirección y se puede apreciar claramente la unión del vestuario en torno al bien común. El equipo nunca se rinde y solo dos de sus derrotas (2-0 ante el Madrid y 2-4 ante el Leganés) lo fueron por más de un gol. Como muestra de su garra hay que recordar que el equipo logró tres de sus empates con un gol en el descuento (Celta, Espanyol y Athletic) y otro más en el minuto 82 (Valencia).

 

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