Dejad que los niños se alejen de mí

El club ha guardado el sentimiento de su masa social en un cajón para dar prioridad a los estudios de mercado. La premisa de convertir al Valladolid en «menos provincial y más internacional» sigue su curso a costa de dar la espalda al aficionado

Sergio firma autógrafos a tres jovencísimos aficionados a la entrada de los Anexos. /Ramón Gómez
Sergio firma autógrafos a tres jovencísimos aficionados a la entrada de los Anexos. / Ramón Gómez
Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Doctores tiene la Santa Madre Iglesia como expertos hay en estudios de mercado, pero parece evidente que la estrategia del Real Valladolid de tocar el bolsillo a los más pequeños, a los que deben llenar la futura Ciudad Deportiva, no es la más acertada ni la más popular para una campaña en la que lo más acertado es su lema: 'Prepárate'. Porque vienen tiempos convulsos y aquel mensaje que deslizó Ronaldo a su llegada de que pretendía un club «menos provincial y más internacional» empieza a tomar cuerpo desde el mismo momento en el que da la espalda a su masa social, en este caso a los que deben poblar las gradas en un futuro. El mensaje que se transmite, prescindiendo del abono familiar y disparando los precios de los carnés de niños y jóvenes –cuando hace tan solo cuatro meses se sacaba pecho por tener uno de los mayores porcentajes de la liga en aficionados menores de 30 años, un 18%–, llega alto y claro a la grada: «No queremos que un niño ocupe la butaca de un adulto».

Con éste y algunos otros movimientos que ha realizado el club desde la llegada del brasileño lo único que se demuestra es el desconocimiento que tiene su equipo de trabajo de la idiosincrasia de Valladolid, además de una evidente falta de sensibilidad hacia todos aquellos, que son muchos, que peregrinan cada domingo al estadio como si de una romería familiar se tratara. Bajo un ritual heredado que empieza por vestir a los más pequeños de la casa con los colores blanco y violeta, y que durante los últimos 91 años ha alimentado un sentimiento difícil de explicar a quien solo analiza la realidad desde un estudio de mercado.

Por eso uno prefiere quedarse con el lema que ha lanzado el Betis, 'Hacerse grande es difícil', antes de anunciar un precio único de 85 euros para todos los abonos infantiles (menores de 15 años).

Allí sí que entienden de sentimientos...