Fútbol | Primera División

La afición del Real Valladolid no oculta su enfado por la subida de precios de los abonos

Aficionados del Real Valladolid en la grada de los Anexos durante la primera sesión de entrenamiento del primer equipo. /Ramón Gómez
Aficionados del Real Valladolid en la grada de los Anexos durante la primera sesión de entrenamiento del primer equipo. / Ramón Gómez

La parroquia blanquivioleta manifiesta su malestar por el incremento de precio para los jóvenes y niños en la primera sesión de entrenamientos en los Anexos

IVÁN HERREROVALLADOLID

El Real Valladolid volvía esta mañana a ejercitarse en los Anexos del Estadio José Zorrilla tras unas vacaciones convulsas debido a todo el revuelo que se formó por el caso Oikos. La afición acudió a la primera sesión de entrenamiento para ver cómo arrancaban sus jugadores y los que han desembarcado esta temporada, caso de Jorge de Frutos, Caro, Fede San Emeterio, Álvaro Aguado, Sandro Ramírez y el recién regresado Enes Ünal.

La temporada que se avecina y los refuerzos de la primera plantilla serían los temas de conversación del público sino fuera por la polémica presentación de la campaña de abonados que se realizó el viernes pasado. Una presentación polémica ya que se dieron a conocer los nuevos precios de los abonos, en donde hay una fuerte subida para el aficionado juvenil e infantil. Algo que no ha sentado bien a gran parte de los presentes en el entreno, ya que muchos de ellos acuden cada domingo al feudo albivioleta acompañados de sus hijos, nietos o sobrinos. Aunque los adultos y senior se les haya mantenido el precio de la temporada pasada, sienten esta medida como «un error» debido a que puede bajar el número total de abonados, debido a que la desaparición del abono familiar y esta subida pueden provocar que una familia de cuatro, cinco o seis componentes deje de renovar su asiento.

Aficionados como Óscar Olea están pensando en la posibilidad de abandonar su localidad: «Nosotros llevamos siendo abonados muchísimos años y ha tenido que pasar tiempo para que mi mujer, mi hijo, mi cuñado, mi suegro y yo nos podemas sentar juntos. En vez de pagar casi 600 euros, pasaríamos a cerca de 1.200. Es mucho. Si fuera yo solo, igual seguiría, pero es que van a juntarse varias subidas de precio: el incremento por estar en zona central, el de mi esposa al desaparecer la categoría de mujer, y el más fuerte que es la del niño».

Marco Fondevila llevará a su hijo a renovar el carné, a pesar de los precios ya que «la ilusión de los pequeños no tiene precio, aunque en este caso sea caro. Es entendible que todo suba, pero una elevación de precios de bastante dinero en algunos casos, es exagerada. Si queremos que los niños estén con el equipo, se debería fomentar con una reducción de precios para ellos».

Varios aficionados siguen atentamente las evoluciones del primer entrenamiento del Valladolid.
Varios aficionados siguen atentamente las evoluciones del primer entrenamiento del Valladolid. / R. Gómez

Otros seguidores de la entidad pucelana como José Alberto Ruiz creen que se han confundido en el método de implantar los valores de los abonos: «Tenían que haberse fijado en la economía de una ciudad como Valladolid, cuántos familiares tienen que van al fútbol. A los niños se los han cargado, hay gente que tienen 1, 2 o 3 hijos que les va a suponer un coste muy grande». La desaparición del 'pequeabono' es un «fastidio» según David Aragón, padre de tres hijos (con edades de 1 mes, 6 y 8 años): «Ahora, por mi niño recién nacido, voy a tener que pagar a 140 euros, más las subidas de mis otros dos hijos».

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El sector joven no ha quedado exento de este incremento y también ha mostrado su enfado. Un ejemplo es el de Erica García, que ya no asistirá a los encuentros como abonada, por lo menos durante la temporada 2019-2020, lo que califica como «una pena». Pero Erica, como buena parte de la parroquia blanquivioleta, tienen la esperanza de que desde las oficinas del José Zorrilla se recapacite esta decisión: «Espero que tomen una decisión al respecto, porque lo que están haciendo es quitar el fútbol a los jóvenes y a los padres que vienen con los niños».

Pablo Varela, por su parte, respalda la idea generalizada del poco acierto que se ha tenido para la captación de socios: «Era una oportunidad importante para crecer como club, crecer como familia. Y lo de los niños no es ni medio normal, y lo de las familias igual. El sector joven también ha subido. A mí, concretamente, me ha subido el precio en un 70%».

En el ámbito deportivo la afición está ilusionada con los nuevos fichajes y el bloque que continúa. Hinchas como Alberto Alonso reconocen que no hay una diferencia enorme con la plantilla del año anterior pero está satisfecho. «No ha habido un salto de calidad espectacular, pero en todas las posiciones se ha mejorado un poco. A falta de otros refuerzos, yo creo que este año podremos salvar la categoría sin pasar tanto apuros».