Fútbol | Primera División

La enfermería del Real Valladolid empieza a vaciarse

Varios jugadores del Real Valladolid, durante un entrenamiento anterior./A. Mingueza
Varios jugadores del Real Valladolid, durante un entrenamiento anterior. / A. Mingueza

Tras dos días de ausencia, Míchel y Antoñito se ejercitaron hoy al mismo ritmo que sus compañeros, mientras que Borja, Stiven Plaza y Joaquín lo hicieron a parte del resto del grupo

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid completó hoy su último entrenamiento de la semana, puesto que mañana, a partir de las 11:00, disputará un partido frente al filial y después sus jugadores se irán tres días de descanso aprovechando el parón liguero por los partidos de selecciones.

En esta última sesión se pudo ver recuperados por completo a Míchel y Antoñito, que el lunes y el martes se habían ejercitado al margen por molestias derivadas del choque ante el Eibar, mientras que también se dejaron ver por el césped Stiven Plaza, Borja y Joaquín, que trabajan con los readaptadores para volver con el grupo después de que los dos primeros se lesionaran en la visita al Espanyol de hace dos semanas y el central almeriense arrastrase problemas musculares desde el pasado lunes.

Para completar el grupo, ante la ausencia además de Anuar (convocado con la selección de Marruecos) y de los lesionados de larga duración Toni Villa, Luismi y Pablo Hervías, Sergio contó con la presencia de los jugadores del filial Jaime Sánchez, Salisu, Javi Pérez, Kike Pérez y Waldo, en una sesión protagonizada por el ensayo de los movimientos de defensa y ataque ante los centros al área y por varios partidillos.

«Nos tenemos que centrar en disfrutar la victoria»

Kiko Olivas atendió a los medios de comunicación tras la sesión de trabajo y reconoció que la victoria ante el Eibar ha dado la vuelta al ánimo de los jugadores. «Ya no solo ganar, sino hacerlo como lo hicimos, nos reforzó porque el equipo pelea siempre hasta el final, lucha y hace muchas cosas bien. En un campo supercomplicado conseguimos esa victoria en los minutos finales remontando un partido que se había puesto complicado, nos ha venido muy bien«, dijo el de Antequera.

En esa remontada, que empezó a fraguarse con el gol de Verde, tuvo mucho que ver que ese primer tanto llegase desde los once metros, desde donde el Real Valladolid había errado en la cinco anteriores ocasiones, y así lo reconoció Olivas: «hay que darle mucho mérito porque era una presión añadida no ya por el minuto en el que fue la acción (se lanzó en el 90), sino por lo que llevaba detrás de los cinco penaltis fallados. Fue una liberación para todo el equipo y supuso mucho más que un gol«, relató el central.

Además de todos los temas sobre el equipo, Kiko Olivas fue cuestionado por la decisión del Real Valladolid de impedir que su entrenador Sergio González y los jugadores Jordi Masip y Alcaraz acudan al partido de la selección catalana que va a disputarse el próximo lunes ante Venezuela. El de Antequera aseguró que «es una decisión del club que los jugadores tienen que acatar» y afirmó que la plantilla está «aislada de esos temas» a la vez que reconoció que no había hablado «personalmente» con Masip y Alcaraz sobre el tema pero que les ve «bien, tranquilos, entrenando como siempre».