El Real Valladolid, entrenando en un taller mecánico

Estado de las obras en el campo de hierba de los Anexos. /El Norte
Estado de las obras en el campo de hierba de los Anexos. / El Norte

Jugadores y técnicos tuvieron que reclamar ayer silencio a los trabajadores que realizan obras de mejora en el estadio

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVO

El Pucela está pagando el precio de ser un Primera de última hora. No solo por haberse visto obligado a reducir los días de vacaciones y entrar con dos semanas de retraso en el tanteo de jugadores de refuerzo. Las obras de acondicionamiento de Zorrilla coinciden con los horarios de entrenamiento, en doble jornada durante la mayor parte de los primeros días. Y los Anexos han dejado de ser un lugar propicio para la puesta a punto de los futbolistas porque el cambio de césped lo han convertido de un arenal impracticable.

Ayer, al filo de las once de la mañana, tras hora y media de ejercicios, jugadores y técnicos protagonizaron una sonora pitada en dirección a la grada.

¡Esa radial!

El personal de las obras se sorprendió por la atención que le prestaba la primera plantilla de un equipo de Primera. Jugadores y técnicos reclamaban silencio. El ruido de una sierra mecánica inundaba el estadio y hacía imposible el entendimiento entre técnicos y jugadores. Solo querían dar las últimas instrucciones antes de concluir la sesión pero parecía imposible. Finalmente, los obreros acallaron las máquinas, el entrenador dio las últimas instrucciones y los jugadores, por fin, emprendieron el camino hacia el vestuario. Segundos más tarde, el ambiente recuperaba el sonido de un propio de un polígono industrial o de un taller mecánico.

Solo fue una anécdota que demuestra que la puesta a punto a última hora de las instalaciones, exigida en parte por el regreso a Primera, esta cobrándose un precio.

El Real Valladolid continuará esta semana utilizando el estadio para entrenar, antes de iniciar la concentración, a partir del domingo, en Málaga. A su regreso, es previsible que se haya, concluido las obras del campo de hierba de los Anexos, que no solo afectan al césped sino también al drenaje.

Para entonces, está previsto que el Club afronte el cambio de césped del estadio, una obra de menor calado que la que se está llevando a cabo en el campo de entrenamiento.

El estadio está siendo sometido simultáneamente a otras mejoras en las cabinas de prensa y otros servicios, como un set de televisión, aunque los plazos parece que están muy ajustados.

De hecho, está previsto que el debut del Real Valladolid en el Campeonato de la Liga Santander no tenga por escenario, en ningún caso, el estadio Zorrilla.

 

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