Real Valladolid

Un escudo para los todos los blanquivioletas

Evolución del escudo del Pucela, desde 1928-31, del 1931-39, del 1939-62, 1962 a la actualidad con el cambio de letras (RV) en 1992. /EL NORTE
Evolución del escudo del Pucela, desde 1928-31, del 1931-39, del 1939-62, 1962 a la actualidad con el cambio de letras (RV) en 1992. / EL NORTE

La legislación sobre la eliminación de símbolos franquistas no parece de aplicación en el caso del blasón del Real Valladolid

REBECA PASALODOS Valladolid

El Real Valladolid retorna a Primera División y con el ascenso vuelve la ilusión, las ganas de ver fútbol, vuelven los aficionados que se perdieron en la oscura senda de Segunda y también la exaltación del sentimiento de pertenencia entorno a unos colores y a un escudo. En medio de esta bendita locura regresa también un tema recurrente que amenaza desde hace varios años con cambiar el emblema del club pucelano.

El pasado día 6 de julio, la 'Plataforma por la retirada de nombres y símbolos franquistas en Valladolid' solicitó al presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, la eliminación la Cruz Laureada de San Fernando del escudo, apelando a que se trata de una distinción concedida a la ciudad «por el dictador fascista y asesino Francisco Franco por su aportación heroica en el golpe de estado que dieron los militares fascistas y falangistas al gobierno democráticamente elegido de la II República Española».

Ya en enero de 2014, el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León obligaba al Ayuntamiento de Valladolid a eliminar todos los símbolos franquistas de la ciudad en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Surgió, entonces, el interrogante sobre si debía eliminarse la corona de laurel del emblema de la capital y esta duda alcanzó, inesperadamente, al escudo del Real Valladolid CF, pues este luce una corona laureada similar, de la que es necesario conocer su origen.

El club y sus símbolos

El Real Valladolid Deportivo se fundó el 20 de junio de 1928 con la idea de ser el equipo de todos los vallisoletanos, fruto de la unión de los dos clubes principales de la ciudad: el Real Unión Deportiva, de tendencia conservadora, y el Club Deportivo Español, progresista. Para la vestimenta, se descartó usar el azul, del CD Español, y el rojo, del Real Unión, y se acordó usar el violeta, color resultante de mezclar rojo y azul.

El blasón original se creó usando cinco lenguas de fuego a imitación del escudo de la ciudad, que recuerdan el incendio que arrasó la capital castellana en 1561; se añadió la corona, que alude a la distinción de 'Real' heredada del Real Unión Deportiva, concedida por Alfonso XIII; tres franjas blancas y tres violetas verticales y, en el centro de estas, las siglas VD (Valladolid Deportivo).

A lo largo de la historia del club, su insignia ha sufrido varias modificaciones. Entre 1931 y 1939, con la llegada de la II República, se impone la pérdida de la corona real y el nombre del equipo pasa a ser Club Valladolid Deportivo. Tras la caída de la República, se restituyen la corona y el nombre y durante los años 50 se mantiene la esencia del emblema aunque el diseño pierde esbeltez para ganar más en anchura.

En 1962, el Real Valladolid decide incorporar a su escudo una corona de laurel similar a la que ya lucía el de la ciudad desde 1939, la Cruz Laureada de San Fernando, y que le había sido concedida a la ciudad de Valladolid por el general Franco el 17 de julio de 1939. Este cambio se realizó con idea de que hubiera una mayor similitud con la heráldica de la ciudad. También se añade la franja roja alrededor de las llamas con los cinco castillos, evidentes iconos de Castilla.

Así se ha mantenido el escudo sin ninguna otra singularidad hasta 1992, en el que se cambiaron las letras VD (Valladolid Deportivo) por RV (Real Valladolid).

¿Símbolo franquista?

El Real Decreto 899/2001, de 27 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando —que toma su nombre de Fernando III, rey de Castilla—, detalla que esta «fue instituida por Decreto número LXXXVIII de las Cortes de Cádiz, de 31 de agosto de 1811 y refrendada por Real Decreto de S.M. el Rey Don Fernando VII, de 28 de noviembre de 1814». Este decreto fue aprobado por un gobierno liberal presidido entonces por Ramón Giraldo y Arquellada.

No es, por tanto, la Cruz Laureada de San Fernando un símbolo franquista en sí mismo, sino una distinción militar creada ochenta años antes del nacimiento del dictador.

Entre otras disposiciones, el Real Decreto 899/2001, determina los procedimientos por los que se conceden las medallas y cruces. No se reconocen, en estos supuestos, símbolos autoincorporados como es el caso del escudo blanquivoleta. Pero además, también se especifica el diseño exacto de cada distinción que otroga la Orden de San Fernando. Según estas indicaciones, la corona de laurel del escudo del Real Valladolid no es fiel al diseño estandarizado de la Orden de San Fernando, puesto que agrupa las hojas de forma irregular y no de tres en tres como en el modelo oficial, y distribuye los frutos también en diferente modo y número. Es un diseño que se parece, pero no es el oficial de la propia Laureada de San Fernando.

La sentencia del TSJ

La controversia creada a raíz de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia número 00092/2014 sobre la eliminación de símbolos franquistas en la ciudad de Valladolid ha creado en algunos la idea de que el escudo del Real Valladolid CF estaba incluido en la aplicación de la misma.

La sentencia del TSJ del 20 de enero de 2014 condenaba al Ayuntamiento de Valladolid «a adoptar [...] las medidas oportunas para la determinación de los escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura que deban ser retirados».

Dicho fallo, se basa, en el artículo 15 de la Ley que en su punto 1) indica que «las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura».

Este artículo puede ofrecer varias interpretaciones sobre la aplicación de la Ley en lo que refiere al escudo de la ciudad. Sin embargo, el punto 2 de la misma Ley dice: «Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley».

El Real Valladolid incorporó a su escudo una corona laureada en 1962, imitación a la que le fue concedida a la ciudad 23 años antes por motivos estéticos y sin que mediara «mención conmemorativa de exaltación de los enfrentados» ni ningún otro motivo político ni histórico para ello.

La historia del escudo del club blanquivioleta está llena de cambios. Si en el futuro habrá modificaciones de diseño en este emblema es imposible adivinarlo. Al igual que el nacimiento del club se gestó con la unión de un equipo conservador y uno progresista, los valores de identidad del club siempre han tenido carácter integrador y afán de que todos los vallisoletanos se vieran reflejados. Y su escudo, como la propia naturaleza del club, es un escudo deportivo para unir a todos los aficionados al Real Valladolid.

 

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