Fútbol | Primera División

La fiesta de la permanencia del Real Valladolid tuvo dos regalos

Los jugadores del Real Valladolid saludan a los aficionados después del choque ante el Valencia./G. VILLAMIL
Los jugadores del Real Valladolid saludan a los aficionados después del choque ante el Valencia. / G. VILLAMIL

El Valencia se llevó el partido gracias a sendos errores del Pucela en un choque que sirvió para celebrar la permanencia conseguida hace una semana en Vallecas

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Salvada la categoría hace una semana en el Estadio de Vallecas, el Real Valladolid tenía este sábado una cita obligada en el Nuevo José Zorrilla con la presencia anunciada de más de veinte mil personas (finalmente fueron 23.455, la mejor entrada de la temporada) que iban a convertirla en una fiesta. Y así fue. Y las fiestas tienen una liturgia que se cumplió.

En la celebración de Pucela, como no podía ser de otra manera, hubo alegría y jolgorio, pero también una piñata -la portería defendida por Domenech que vio de cerca los balones al palo de Toni Villa y de Rubén Alcaraz- y por supuesto regalos, porque el conjunto castellano entregó en mano los tres puntos a los valencianos en sendos errores groseros en la salida de balón.

0 Real Valladolid

Yoel; Antoñito, Kiko Olivas, Joaquín, Moi; Keko (Ünal, m.73), Borja (Calero, m.82), Alcaraz (Míchel, m.67), Toni Villa; Verde y Cop.

2 Valencia CF

Jaume Domenech; Wass, Diakhaby, Paulista, Gayà; Soler, Coquelin (Kondogbia, m.53), Parejo, Guedes; Rodrigo (Gameiro, m.63) y Mina (Ferrán, m.69).

Goles
0-1, m.36: Soler. 0-2, m.52: Rodrigo
ÁRBitro
De Burgos Bengoetxea (Comité vasco). Mostró cartulina amarilla a Borja del Real Valladolid, y a Parejo, Gayà, Diakhaby y Guedes del Valencia.
Incidencias
De Burgos Bengoetxea (Comité Vasco). Amonestó a Borja Fernández por parte del Real Valladolid y a Gayà, Diakhaby y Guedes del Valencia

Las fiestas hay que respetarlas y con esa intención salieron al campo los hombres de Sergio González, que alineó de inicio solo a Kiko Olivas y Alcaraz de los once que iniciaron el duelo de la permanencia en Madrid. Los que más ganas tenían de reivindicarse, entre ellos Daniele Verde, Toni Villa o Duje Cop, pusieron las ganas al principio, especialmente el primero de ellos cuyas habilidades futbolísticas se adaptan como un guante un partido de estas características. El italiano hizo daño en la defensa rival, obligada a mantener la tensión para marcar un gol que asegurase su plaza de 'Champions', y fue Diakhaby el que mejor exteriorizó el hartazgo ante el desparpajo del menudo mediapunta, con una falta dura en el centro del campo para pararle justo después de que le hiciera un caño durante una cabalgada con la pelota pegada a los cordones de la bota.

Por entonces aún luchaban los chés por quitarse el susto del cuerpo después del balonazo al palo de Toni, que se plantó escorado ante Domenech después de marcharse de Wass sobre la línea de fondo en una jugada de esas de fantasía que hacen pensar que en Pucela hay un diamante por pulir.

Todas las fotos del partido

Pese a las buenas intenciones pucelanas, la belleza de los malabares futbolísticos y el ambiente general de fiesta terminaron por degenerar entre los locales en falta de tensión, y eso no se perdona en la máxima categoría del fútbol español y menos cuando un equipo no se juega nada y otro está obligado a ganar para no depender de otros resultados.

Entre los arreones del Pucela, con un Duje Cop muy peleón pero sin suerte, el conjunto levantino fue creciendo, ganando el centro del campo y aprovechando la endeblez defensiva blanquivioleta, especialmente por las bandas.

De esa poca tensión y de las ganas de jugar bien al fútbol nació de hecho el primer tanto valencianista a la media hora de juego, ya que Rodrigo le robó la cartera a Kiko Olivas en la salida del balón y cedió rápido para Soler, que batió con comodidad a Yoel desde el punto de penalti.

El accidente no empaña la gran temporada del central de Antequera, pero terminó por disgustar a más de uno cuando Rubén Alcaraz cometió otro fallo similar veinte minutos después. El segundo llegó después de que el catalán recibiera un saque de puerta de Yoel y no fuese capaz de evitar el robo de Parejo, que venía desde atrás, recogió el balón, se fue hacia el meta y cedió el esférico a Rodrigo para que matase el partido colocando a los suyos en la máxima competición europea con casi cuarenta minutos de partido aún por jugarse.

Con el segundo de los visitantes en el marcador, la sensación de torneo de verano se acrecentó mucho más, degenerando en un duelo sin ningún rigor táctico y con las ocasiones de gol multiplicándose en ambas áreas.

Sorpresa final

Herido en su orgullo, Rubén Alcaraz estrelló el balón en el palo de Domenech en un remate muy violento desde la frontal justo antes de que la salida de Ünal al campo a un cuarto de hora del final reactivara el ataque de los de Pucela.

Como en toda celebración que se precie, había una sorpresa final a modo de recordatorio de toda la temporada: el VAR volvió a aparecer en Zorrilla y no para favorecer al Pucela. El punta turco cayó en el área a los tres minutos de su entrada en el terreno de juego, en una acción en la que De Burgos Bengoetxea pitó saque de puerta. Desde Las Rozas animaron al vasco a que acudiese al monitor, pero después de revisar la jugada en el plasma no solo no rectificó su error, sino que provocó una nueva montaña rusa en la grada de Zorrilla (como las vividas en otros partidos mucho más tensos) al señalar desde el centro del campo el área dando a entender que había decretado la pena máxima, pero lo que hacía era animar al cancerbero a sacar de portería.

Ahí terminó futbolísticamente un choque en el que el final estuvo bañado en lágrimas de emoción con la despedida de Borja Fernández, que a diez minutos del final puso término a su trayectoria deportiva en su partido 222 en Primera División.