Real Valladolid B 1 - Celta B 0

El filial le echa el lazo a lazo a la permanencia (1-0)

Los jugadores del Promesas abrazan a Mario tras el gol conseguido. /Rodrigo Jiménez
Los jugadores del Promesas abrazan a Mario tras el gol conseguido. / Rodrigo Jiménez

Los de Miguel Rivera suma una nueva victoria con gol de Mario y ya saca once puntos a la zona de descenso, con siete jornadas todavía por disputar

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Si cabía alguna duda de que el Valladolid B iba a mantener la categoría, su respuesta ante el filial del Celta y sobre todo su trayectoria ultima vienen a confirmar que, salvo milagro, la próxima temporada repetirá presencia en el grupo I de la Segunda División B. Ni siquiera bajas tan notables como las de Kike, El Hacen y Zalazar -sancionados-, Apa y Waldo, ya con el primer equipo, han mermado el potencial de un grupo que después de mucho bregar y corregir diversos aspectos durante la temporada, ha alcanzado el punto óptimo para competir independientemente de quién sea el rival. El último ejemplo es buen botón. Sin los cinco titulares mencionados, y sin la presencia de Samu en portería -Rivera dio entrada a Guille-, el filial dominó y manejó mejor los tiempos que el Celta B. No sin antes superar una pequeña travesía con intercambio de golpes entre dos equipos bien plantados en el campo y tácticamente bien trabajados que apenas dieron concesiones en los primeros cuarenta y cinco minutos.

1 Real Valladolid B

Guille; Raúl Navarro, Corral, Mario, Salisu, Jaime, Pedrosa (Abel, minuto 86), Javi Pérez, Miguel, Alberto (Carrascal, minuto 68) y Pablo (Casi, minuto 77).

0 RC Celta B

Iván Villar; Sergio (Popin, minuto 65), Juan, Robert Costa, Rai (Solís, minuto 58), Diego Alende, Sergio Bermejo, Álex Serrano, Manu, Ibán Salvador y Dani (Víctor, minuto 77).

gol:
1-0 (minuto 48): Mario.
árbitro:
Carbajales Gómez-Leandro (comité asturiano). Mostró tarjetas amarillas a Jaime, Pedrosa y Mario por los locales; y a Diego Alende, Álex Serrano y Ibán Salvador por los visitantes.
incidencias:
Jornada 32ª disputada en los Anexos con media entrada, mucho frío y la presencia de Ronaldo Nazário y Carlos Suárez.

Las pocas ocasiones que hubo de levantarse del asiento, eso sí, llegaron de botas de Miguel. El tudelano, precisamente, es uno de los que mejor le ha sentado el discurrir de la temporada. Más centrado, intenso y regular en sus apariciones, el '9' del Promesas ganó el 90 por ciento de las disputas con la zaga gallega y si no se marchó a la ducha con recompensa en su cuenta goleadora solo fue por su falta de contundencia en la definición. Las dos que tuvo en la primera parte fueron calcadas. Balón que gana de espaldas al defensa para superarle en velocidad en banda izquierda y tras hacer lo más difícil, remontar la línea de fondo, acabar disparando al cuerpo del portero. Así sucedió en el minuto 8 y también en el 28.

Ronaldo Nazário estuvo en los Anexos viendo las evoluciones del Promesas.
Ronaldo Nazário estuvo en los Anexos viendo las evoluciones del Promesas. / R. Jiménez

El conjunto vigués salió con las mejores intenciones, con la presión y las líneas adelantadas, pero con problemas en el centro del campo para conectar con el tándem formado por Manu e Ibán Salvador. El ecuatoguineano, uno de los exblanquivioletas ayer en las filas del Celta B, llevó todo el peso de los de Rubén Alvés. Para lo bueno y también para lo malo. Suyo fue el primer disparo desde fuera del área que Guille despejó a córner (minuto 37), y sobre él giró casi la totalidad del juego.

Con empate a aciertos y errores se llegó al descanso, con mayor presencia de los blanquivioleta en campo ajeno pero sin claras ocasiones de gol. Una igualdad que se rompió nada más reanudarse el encuentro, y en la primera oportunidad en la que el filial puedo echar mano de la estrategia en las jugadas a balón parado. Una falta en el lateral que encuentra la cabeza de Mario para que el capitán adelante a los suyos. El gol hacía justicia a su dominio territorial, que no a su presencia pisando área contraria. También motivó que los gallegos adelantaran líneas en busca del empate, con Solís, Popin y Víctor ya en el campo.

Un disparo de Corral desde el borde del área que se marchó fuera por poco fue la última oportunidad de los locales ante un rival que tampoco dispuso de muchas más. Dos tuvo. En la primera Guille desbarató un mano a mano con Manu, en una jugada cuyo rechace llegó a las botas de Sergio Bermejo que tampoco acertó a encontrar portería. En la segunda, minuto dos del tiempo añadido, Robert Costa pudo dejar el partido en tablas pero su disparo se fue fuera.