Y ahora el Getafe depende del Real Valladolid

La noria del fútbol tiene giros peculiares y ahora Ángel Torres se vuelve un furibundo hincha del equipo blanquivioleta

Ángel Torres, presidente y propietario del Getafe/
Ángel Torres, presidente y propietario del Getafe
Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

Ángel Torres es uno de esos tipos a los que tiene especialmente enfilada la afición del Real Valladolid. Y no falta razón, desde luego. La última que nos hizo pasar, en la memoria de todos está, fue el tira y afloja a que sometió al club en diciembre para dar su brazo a torcer y permitir que Guardiola recalase en Zorrilla. Es cierto que Torres defendía lo suyo, y que eso es lo que hace habitualmente. Y lo hace bien. Tan bien que acabó llevándose un millón de euros por renunciar a su derecho a mantener la ficha de Guardiola en el Getafe.

El problema de Ángel Torres es que no explica las cosas. Pertenece a esa generación de dirigentes o propietarios que no hablan a nadie. O que solo hablan para los suyos. En su derecho está, por supuesto, pero quizá deberían tener en cuenta que el mundo del fútbol es una noria asilvestrada que rueda a su santo antojo y sin ningún criterio. Debería tener en cuenta que el guionista de todo este negocio es especialmente malvado y posee un colmillo retorcido cual verraco. Total, que ahora el futuro en Liga de Campeones del Getafe está en manos del Real Valladolid. Oye, que ahora Torres dice que el Valladolid se juega mucho porque no es lo mismo acabar 16 que 14 a efectos de ingresos televisivos, que si la profesionalidad y el prurito de despedirse con victoria. Claro que sí, Ángel, claro que sí. El Pucela saldrá a ganar. E incluso puede ser que Guardiola te meta en Champions. Aquí somos muy elegantes. De siempre.