Espanyol - Real Valladolid

Día y hora de reivindicaciones

Verde, en la imagen celebrando el gol marcado en el partido de la primera vuelta, no estará ante el Espanyol. /Villamil
Verde, en la imagen celebrando el gol marcado en el partido de la primera vuelta, no estará ante el Espanyol. / Villamil

Real Valladolid y Espanyol se aferran a su estilo y convicciones para remontar el vuelo. El equipo de Sergio, que vuelve al estadio que le vio debutar como técnico, quiere zanjar una crisis que acumula ya cuatro partidos sin ganar y 381 minutos sin marcar

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSBarcelona

No son precisamente almas gemelas y, sin embargo, Espanyol y Valladolid mantienen vidas paralelas en esta temporada. Se vieron las caras hace ahora cuatro meses cuando el fútbol de los dos se vestía de revelación, y vuelven a cruzarse en el camino (sábado, 13:00 horas) ahora que ni el juego ni la chispa les acompaña, y la gasolina empieza a escasear. Ambos han vivido las dos caras de la moneda y ahora les toca apretar los dientes para salir del atolladero.

Atascados por los mismos problemas para sacar partidos adelante, uno y otro se han mantenido fieles a un estilo inicial sin traicionar la idea de sus técnicos. Mientras el Espanyol de Rubi se ha habituado a desplegar un sistema 4-3-3 que se repliega y convierte en un 4-1-4-1 en transición defensiva, el Valladolid de Sergio se ha amoldado a un 4-4-2 tan solo modificado por determinados escenarios. El de esta mañana puede ser perfectamente uno de ellos, y repetir el planteamiento que tan buen resultado ofreció en su última salida, también a Barcelona, y saltar a Cornellá-El Prat con una defensa de tres centrales. Un guiño a la solidez defensiva que vendría a responder a la declaración de intenciones que lanzó el propio Sergio González en rueda de prensa el pasado jueves, al proponer una renuncia «al buen juego en busca del resultado». En este sentido, y como le está sucediendo a muchos equipos en esta liga, también al Espanyol se le está indigestando las defensas de cinco. Ejemplos como el último ante el Huesca, o los partidos frente al Rayo, Villarreal o Betis pueden servir de faro al conjunto blanquivioleta, si bien la baja de Calero por gastroenteritis dificulta esta opción.

Sin Verde y ¿con dos delanteros?

Sin el de Boecillo, el planteamiento se podría parecer más al utilizado en San Mamés con la incorporación de Guardiola formando tándem con Enes Ünal. De esta manera y tal y como sucedió en la última salida en el Nou Camp, el técnico volvería a contar con dos delanteros en busca del ansiado gol, que se resiste ya durante los últimos 381 minutos de competición. La ausencia de Verde en la convocatoria invita a pensar en esta opción, ya que Hervías podría saltar para ocupar indistintamente cualquiera de las dos bandas, mientras Stiven Plaza y Cop esperarían su turno en caso de que el equipo necesitara gol en la segunda parte.

En el bando contrario, las lesiones han obligado a Rubi a aportar algunos pequeños matices que se notan especialmente en su forma de atacar. Sin Sergio García ni Piatti, la irrupción del chino Wu Lei está aportando, sin embargo, soluciones inesperadas en un bloque que no pierde desde su llegada. Una victoria ante el Rayo (2-1), con gol de Darder en el 90+5, y tres empates (Villarreal, Valencia y Huesca) es la actual carta de presentación de un Espanyol que en los últimos tiempos ha perdido la inspiración de Borja Iglesias (10 dianas).

No le van mucho mejor las cosas en este sentido a su rival en la mañana de hoy, que tiene en Óscar Plano y Ünal a sus máximos goleadores con 3 dianas y a su actual delantero de referencia, Sergi Guardiola, sin estrenarse después de cinco partidos como titular.

En ello ha trabajado el técnico esta semana, con una sesión específica plena de remates a portería en diferentes situaciones de juego con el objetivo de despertar el olfato de sus atacantes.

Fieles al ideario

Pero si algo en común tienen estos dos equipos es que, aun con los múltiples problemas que les han ido surgiendo a lo largo del camino, se han mantenido fieles a su estilo y convicciones. No se han movido un solo centímetro de la idea con la que iniciaron el campeonato, y ambos han sabido competir en un porcentaje muy alto de sus compromisos. Los de Rubi, con mejores armas, y los de Sergio González con una fe inquebrantable pese a sus carencias.

Los dos mejores técnicos catalanes del pasado año no acostumbran a dar volantazos ni a tomar decisiones drásticas en los malos momentos. No es su estilo. Oportunidades han tenido desde que se vieron en Zorrilla, y tanto Rubi como Sergio continúan fieles a su idea y mantienen su buena conexión con el vestuario.

Desde la última vez que se vieron han pasado 15 jornadas; uno ha sumado 12 puntos y el otro 10

Mucho ha cambiado la película desde la última vez que se cruzaron sus caminos. Cuando se vieron en Zorrilla, el Espanyol era segundo en la clasificación –durante el partido llegó a ser líder de Primera– y el Valladolid soñaba en voz alta desde la sexta posición. Hoy, aquel proyecto de alternativa a los grandes ocupa la decimocuarta posición con 30 puntos mientras los blanquivioletas penan culpas por su pobre 2019 en decimosexto lugar con 26. Los dos han pasado de mirar arriba a hacer cuentas para abandonar lo antes posible la zona de descenso. Desde entonces, el Espanyol ha sumado 12 puntos y el Valladolid 10... en quince jornadas.

El de hoy es día de reivindicaciones en uno y otro bando. Lo es para el Valladolid, y especialmente para jugadores como Guardiola o Ünal, y también para el Espanyol, atascado en las últimas semanas y con su nueva adquisición, el chino Wu Lei, pendiente de estrenar su cuenta. También, en cierto modo, para Sergio González –da nombre a la puerta 87 del estadio RCDEStadium–, que se vio obligado a abandonar el club catalán por la puerta de atrás tras la llegada de un grupo inversor chino.

En la enfermería del Espanyol continúan Naldo García y Óscar Duarte, que no acaba de superar sus problemas de pubis, así como los lesionados de larga duración Sergio García, aquejado de una lesión en el tendón de Aquiles de su tobillo derecho, y Piatti, que dijo adiós a la temporada a la espera de ser operado de los ligamentos de su rodilla.