Iborra, el 'zorro' que pidió Luis García

Iborra celebra el tanto logrado ante el Espanyol. /Efe
Iborra celebra el tanto logrado ante el Espanyol. / Efe

Fue el técnico destituido en el Villarreal quien reconvirtió al delantero centro en centrocampista;ambos compartieron un ascenso a Primera en las filas del Levante

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Hasta hace unos días la grada del King Power Stadium, estadio del Leicester, le cantaba:' Vino de la soleada España para vivir en Safrron Lane...' (He came from sunny Spain to live on Safrron Lane). Había encajado en la Premier, en la ciudad, en el club, también en la grada, donde los'foxes' –aficionados del Leicester– pedían a gritos su titularidad... pero no en el equipo de Claude Puel. Y la falta de minutos le llevó a buscar una salida.

Con el mercado de invierno a la vuelta de la esquina, fue Luis García Plaza quien llamó a su puerta para ofrecerle un hueco en el vestuario del estadio La Cerámica. El ya extécnico del Villarreal guarda un buen recuerdo de Vicente Iborra (Moncada, 1988) de la etapa en la que coincidieron en las filas del Levante hace nada menos que once años. Y es que fue precisamente el madrileño quien cambió el rumbo de la carrera de Iborra. Hasta aquel año, 2008, el valenciano se pegaba con las defensas en la posición de delantero centro y su rendimiento, aunque óptimo, no explotaba todas sus virtudes. Hubo de llegar García Plaza al banquillo del equipo levantinista para abrirle los ojos. Le quitó la camiseta del '9', le retrasó varios metros y poco tardó en comprobar cómo su rendimiento se multiplicaba por su capacidad de distribuir juego, su salida y conducción de balón, y el potencial físico que tiene. Acertó con la tecla y poco después de presenciar en primera fila el descenso del Levante –como delantero centro de un equipo entrenado por Giani di Biasi–, Iborra se convirtió en pieza básica en el ascenso a Primera, ya como centrocampista y con Luis García Plaza en el banquillo.

La llegada del valenciano ha dado otro aire y mayor fluidez a la línea de creación

La primera vez que jugó como '10' fue en Salamanca, un 14 de diciembre de 2008 en El Helmántico, y desde entonces su evolución fue inversamente proporcional a su tarjeta goleadora. Empezó a marcar menos pero creció más como jugador. En la 2009/10 devolvió al Levante a Primera con García Plaza a su lado.

Con contrato en vigor, Iborra no se despegó de Luis García hasta 2011 y del Levante hasta 2013, cuando el Sevilla se fijó en él para ofrecerle un contrato de cinco temporadas a cambio de seis millones de euros.

El salto fue cualitativo pero también cuantitativo, ya que Iborra llegó como proyecto y rápidamente se convertiría en líder del centro del campo del equipo de Nervión. 156 partidos había jugado en cinco años en Levante y con 201 cerró su ciclo de cuatro temporadas en Sevilla, donde se despidió luciendo el brazalete de capitán.

A orillas del Guadalquivir levantó nada menos que tres títulos de la Europa League lo que sumados a una treintena de goles, completaron un curriculum que no escapó a la dirección deportiva del Leicester. Los 'foxes' pagaron 14 millones de euros en 2017 por un jugador que atravesaba entonces por su mejor momento, y que sin embargo no ha disfrutado de los minutos que esperaba. Iborra ha permanecido prácticamente en un segundo plano esta temporada hasta que el Villarreal, por recomendación de Luis García Plaza, decidió pujar por él para sacarle del banquillo.

Tándem con Cazorla

Pese a que ocupaba un papel residual en el esquema de Claude Puel, no le resultó nada fácil a Fernando Roig sacarle de Inglaterra. El acuerdo tardó en llegar hasta que finalmente el Villarreal anunció el traspaso, y su incorporación hasta junio de 2023, en una operación que se ha estimado en torno a los 10 millones de euros.

El pasado 8 de enero se presentaba oficialmente en el estadio de La Cerámica y cuatro días después debutaba, todavía con Luis García en el banquillo, ante el Getafe formando tándem con Cazorla en un centro del campo de altos vuelos. Pese a ello derrota con el Getafe (1-2), empate ante el Athletic (1-1) y nueva derrota en Mestalla contra el Valencia (3-0) antes de volver a empatar, esta vez ante el Espanyol y ya con Javier Calleja en el banquillo.