La idea que domina la ciudad deportiva del Real Valladolid

El empeño del dueño del Valladolid en construir una instalación para la cantera trasciende la idea de promover jugadores para el primer equipo

Ronadlo y Miguel Ángel Gómez en los Anexos a Zorrilla. /G. Villamil
Ronadlo y Miguel Ángel Gómez en los Anexos a Zorrilla. / G. Villamil
Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

«Quiero ver a dos mil o tres mil niños jugando todos los días al fútbol». Esta fue una de las frases que pronunció Ronaldo a los pocos días de convertirse en máximo accionista del Real Valladolid. Y a muchos, seguro, las palabras les sonaron a huecas, a declaración de intenciones con tintes populistas o buenistas. Y no. El movimiento, como tantas cosas, se demuestra andando. Y Ronaldo camina, vaya si camina.

En ocasiones se olvida que Ronaldo Nazário de Lima proviene de un país y de un lugar en el que la pobreza se ha convertido en la visión de lo cotidiano. Y el actual propietario del Real Valladolid, pese a que haya triunfado en la vida y a que su cuenta corriente está más que saneada, no ha olvidado ni por un segundo su origen. Salir de Brasil con 17 años no ha modificado la visión que el mundo le ofreció cuando apenas había abierto los ojos.

Y hasta tal punto es así que cuando se le escucha hablar se percibe más pasión cuando su discurso se enfoca hacia lo social, hacia lo solidario, hacia ayudar a los demás, que cuando habla de fútbol y de jugadores y de iniciativas o de remodelaciones de estadios. Ronaldo no entiende el fútbol solo como una manera de ganar dinero –aunque eso sea la clave de bóveda del edificio–, sino como un instrumento a través del cual permitir que otros sean felicies o se rediman o encuentren su lugar en la vida.

En esa filosofía vital, en consecuencia, es en el concepto que ha de entenderse la futura ciudad deportiva del club. ¿Que servirá para descubrir talentos? Claro. Lo inteligente es dotarla de ese concepto social del que se carece en la mayoría de sitios. A mayor abundamiento, la instalación va a estar en terreno público, y ello obliga aún más al club a acentuar el carácter social.

Por eso dijo Ronaldo que empezaba un nuevo proyecto y que daba igual Primera que Segunda. El Pucela quiere trascender incluso eso.