La (in)negociable dictadura del dinero

Los jugadores del Real Valladolid cargan con una de las porterías en los Anexos. /Villamil
Los jugadores del Real Valladolid cargan con una de las porterías en los Anexos. / Villamil

El ránking de presupuestos ordena, con excepciones, la clasificación de Primera División. Getafe y Villarreal son la cara y la cruz, con los tres recién ascendidos cerrando la tabla

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Aunque no suceda desde la temporada 96/97, los tres ascendidos siempre serán los máximos candidatos a perder la categoría al año siguiente. En aquella ocasión la dictadura que acostumbra a imponer el ránking de presupuestos devolvió a Segunda tan solo un año después a Hércules, Logroñés y Extremadura, si bien desde entonces y casi por norma alguno de los novatos huye de la quema y consigue mantener la categoría.

La estadística, por lo tanto, apunta a que uno de los tres que cierran la clasificación en la actualidad logrará la salvación. Probabilidad que, en deporte, tiende a convertirse en papel mojado por cuanto ni siquiera tener un presupuesto como el que defiende este año el Villarreal garantiza pelear por un puesto en Europa. Al contrario, el club castellonense suspira 33 jornadas después por escapar de la zona caliente de la clasificación pese a contar con el sexto presupuesto más alto de la competición.

Su 'pinchazo' lo compensa esta temporada el Getafe que, estando como está a la cola en recursos económicos, los está explotando como nadie hasta erigirse en revelación y líder de esa otra liga ajena a la que cada año juegan Barcelona, Real Madrid y Atlético. No es la única excepción a la lógica que suele marcar el orden de presupuestos, ya que también el Eibar de Mendilibar se ha saltado este año esa disciplina y se encuentra cuatro puestos por encima de lo que indica su caja fuerte. Junto al Getafe, el club armero es uno de los que mejor administra el gasto.

En líneas generales, sin embargo, el transcurrir de la competición va colocando a cada club en su sitio. Es el caso de equipos como el Girona o el Valladolid, que junto a Alavés y Getafe han sido los que mejor primera vuelta han hecho esta temporada con menos recursos.

En este sentido el Valladolid, como le sucede también al Rayo y al Huesca, parte con desventaja como recién ascendido por la diferencia abismal que hay en el reparto de ingresos entre los clubes de Primera y los de Segunda.

El Valladolid ingresó 7,1 millones este año de la liga por los 45,1 que, por ejemplo, percibió el Levante

De hecho, el último pago de LaLiga dejó al Real Valladolid 7,1 millones de euros, al Rayo Vallecano 6,8 y a la SD Huesca 6,7, cifras que nada tendrán que ver con las que recibirán tras un ejercicio, el 18/19, que disparará sus ingresos en un 500% aproximadamente.

Como referencia basta citar el ejemplo del Levante UD, que en su último año en Segunda percibió 8,7 millones de euros (tras su paso por Segunda) mientras que la campaña siguiente la cantidad ascendió a un total de 45,1.

Tope salarial

Cuestión aparte es el límite salarial que se fija a los clubes, y el destino que cada uno le quiere dar. En el caso del Real Valladolid, buena parte de sus recursos –aproximadamente once millones de euros– han ido destinados a saldar su histórica deuda.

En este apartado sí son los tres recién ascendidos los clubes con menor capacidad salarial, si bien también han sido los que han experimentado un mayor incremento en sus presupuestos para salarios. Así, el tope salarial del Huesca ha crecido un 445,1%, hasta los 29,3 millones de euros, el del Rayo ha aumentado un 255,8%, hasta los 33,07 millones, y el Valladolid un 285,2%, hasta los 23,8 millones.

En este sentido, el único equipo de Primera que ha visto reducido su tope salarial ha sido el Espanyol, que este año cuenta con 56,77 millones de euros, un 6,9% menos que la temporada pasada.

Aunque haya quien se empeñe en desdeñarla, la realidad es tozuda y el músculo económico manda y ordena la clasificación a medida que la temporada va tocando a su fin.