Fútbol | Primera División

Los jugadores de Real Valladolid y Athletic supieron hora y media antes del partido lo que les esperaba en Zorrilla

Varios cientos de aficionados blanquivioletas ocuparon las escaleras de los Anexos para recibir a los suyos. / Ramón Gómez

Multitudinario, ruidoso y respetuoso recibimiento de la afición blanquivioleta a los equipos poco más de hora y media antes del crucial partido que los enfrenta en el Nuevo José Zorrilla

J. A. PARDAL

Los jugadores y el cuerpo técnico del Real Valladolid lo pidieron, la situación del equipo lo requiere y la afición pucela ha respondido como debe de responder una afición que no solo es de Primera División, sino que también es de primera categoría.

Varios miles de aficionados se congregaron poco antes de las cinco de la tarde desde el Real de la Feria hasta la puerta por la que acceden los futbolistas al Nuevo José Zorrilla y formaron un espectacular recibimiento que primero sufrió la expedición rojiblanca y después disfrutó la blanquivioleta.

El primer autobús en llegar fue el de los bilbaínos, que se bajaron de él entre gritos de '¡Pucela, Pucela!' y después escucharon una atronadora pitada que se mezcló con algunos aplausos cuando apareció Balenziaga y con cánticos al paso de Aritz Aduriz, ambos exjugadores del Real Valladolid.

Cuando los leones terminaban de acceder al estadio un humo blanquivioleta empezó a inundar el ambiente, proveniente de las bengalas que se fueron encendiendo a medida que el vehículo que transportaba a los pucelanos se acercaba a la zona cero. A su llegada arrancó también la locura de la afición, volcada con los suyos y que se enardeció aún más cuando Moi, Borja, Alcaraz u Óscar Plano les saludaron vehementemente para agradecer sus muestras de cariño.

Con los futbolistas ya dentro del estadio, la concentración se disolvió, con los aficionados de vuelta a la zona del bar de los Anexos y a la 'fan zone' para recargar del todo las baterías antes del inicio del partido.