De Julián Vaquero a Sergi Guardiola, 71 años y 1.500 puntos de historia del Real Valladolid

Guardiola celebra el segundo tanto en Eibar. /Ramón Gómez
Guardiola celebra el segundo tanto en Eibar. / Ramón Gómez

El primer gol del delantero como blanquivioleta mete al club en el exclusivo listado de equipos con más de 1.500 puntos en Primera División

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

«¡Ya tenemos equipo!» La exclamación corresponde a la crónica de la primera victoria del Real Valladolid en Primera División. Año de 1948, concretamente el 19 de septiembre, y los primeros puntos de la historia en blanco y violeta se celebraban desde las páginas de El Norte de Castilla con elogios para Julián Vaquero y Revuelta. Una delantera explosiva que se bautizó aquel domingo en la máxima categoría con una victoria contundente ante el Celta (4-2) coincidiendo con la segunda jornada del campeonato.

Desde aquella primera vez hasta el pasado domingo se han consumido 71 años de historia para alcanzar los 1.500 puntos gracias al épico gol de Sergi Guardiola en Ipurua. «El portero era muy grande y tapaba mucho, así que la intención era tirársela a un lado, donde no pudiera cogerla», recordó ayer en el día después, sin reparar en los histórico del momento.

Entre su cabalgada y la de Julián Vaquero, que anotó dos de los cuatro tantos en el Viejo Zorrilla, han tenido que transcurrir 1.494 partidos y 42 temporadas en Primera División. El once de Eibar, por lo tanto, será recordado con el paso de los años como lo fue aquel que puso en el campo Helenio Herrera en su estreno en el banquillo del paseo de Zorrilla. El formado por Goyo en portería; Mateu, Babot, Busquet, Vaquero, Coque, Rafa, Lasala, Ortega, Revuelta y Peralta.

«Hay equipo, sí señor», rezaba la crónica de CEESE. Tanto como el que dirigió Fernando Redondo en su segunda etapa como entrenador, en plena época dorada del club, y que coincidió con la consecución del punto número 500 en la máxima categoría. Nos encontramos ya en la campaña 84/85, tercera jornada de liga, y delante de un once blanquivioleta que escribió una de las páginas más brillantes en la historia de la entidad. Se trata del año de la conquista de la Copa de la Liga ante el Atlético de Madrid (30 de junio), año en el que los algunos de los aficionados más veteranos aún recitan de memoria el once formado por Fenoy; Sánchez Valles, García Navajas, Santos, Richard, Gail, Eusebio, Moré, Aracil, Pato Yáñez, Da Silva y Díez, con apariciones más que habituales como titular de Jorge y Minguela.

Julián Vaquero, Miguel Aracil, Alen Peternac y Sergi Guardiola.
Julián Vaquero, Miguel Aracil, Alen Peternac y Sergi Guardiola.

Con ligeros retoques formó precisamente Redondo frente al Zaragoza solo unos meses después, en la tercera jornada, en la que el empate bastó para alcanzar los 500 puntos en Primera gracias al tanto del alicantino Miguel Aracil (1-1). «Era un todoterreno, un jugador de club, trabajador y con mucho recorrido que mordía a quien se lo pidieras», recuerda hoy el entonces técnico. «El que daba salida al balón era Gail, y él hacía el trabajo sucio», apunta Fernando Redondo, una institución y patrimonio del club con un pasado brillante como jugador, técnico y director deportivo.

«En ese equipo se consolidó gente muy joven como Gail, Minguela o Eusebio, que era un crío, y tuvimos la suerte de contar con jugadores de categoría como Yáñez y Da Silva que nos duraron un año», relata Redondo, que conoce como nadie la filosofía que debe profesar un club como el Valladolid. «Hay que llegar un segundo antes que los demás, y aquel año nosotros llegamos antes que el resto para llevarnos al Pato y a Da Silva. Esta es la clave para un club que depende y siempre ha dependido de su cantera», añade.

Con Gonzalo Alonso en la presidencia y Ramón Martínez en la secretaría técnica, el Valladolid –entonces también con Pepe Moré en sus filas– había despedido la temporada anterior levantando la Copa de la Liga ante el Atleti de Luis Aragonés. «Un equipazo», apostilla 35 años después Fernando Redondo.

Por entonces todavía se jugaban victorias de dos puntos –la primera Liga de 3 puntos llegaría en la 95/96–, y el Valladolid no solo disfrutaba ya de nuevo estadio sino que atravesaba uno de los momentos más dulces de su historia. No en vano, la etapa entre 1980 y 1992 es la secuencia con más temporadas en Primera División en sus 91 años de vida.

Luego vendría la Liga de 20 equipos y la de 22 (94/95 y 95/96, respectivamente), poco antes de firmar la campaña con mayor puntuación con Vicente Cantatore en el banquillo (64 puntos para un 7º puesto en la temporada 96/97).

Hemos llegado ya a la segunda secuencia más longeva en Primera, la que va de los años 1993 a 2004, y en la que el club celebró también sus primeros mil puntos en la mejor liga del mundo. Estos llegaron en la campaña 98/99, jornada 8ª, y en un partido en el que el croata Alen Peternac se erigió en protagonista por anotar el tanto que daba la victoria ante el Oviedo (2-1). Caminero marcó el primero en un encuentro en el que Sergio Kresic formó con César en portería;Torres Gómez, Julio César, Peña, Santamaría, Marcos, el propio Caminero, Vizcaíno, Chema, Peternac y Víctor.

¿Y con qué cara despidió el Real Valladolid las temporadas en las que sumó su primer punto, el número 500 y el 1.000 en Primera División? Para los supersticiosos, en la 48/49 de su debut en la máxima categoría acabó con un punto por encima del descenso; en la 84/85 también con un solo punto por delante del descendido Málaga; y en la 98/99 algo más holgado con nueve puntos mejor que Extremadura y Villarreal, que promocionaron para no perder la categoría. La campaña de los 1.500 puntos aún está por escribirse...