Real Valladolid Juvenil 2 - CD Canillas 0

El Juvenil del Real Valladolid se deshace en media hora del Canillas (2-0)

El disparo de Víctor se topa con una buena intervención del portero del Canillas, Bosco. /Rodrigo Jiménez
El disparo de Víctor se topa con una buena intervención del portero del Canillas, Bosco. / Rodrigo Jiménez

Los de Javi Baraja suman su sexta victoria en las siete últimas jornadas, en un partido en el que se mostraron muy superiores al colista, especialmente en la primera parte

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

El Real Valladolid estira una semana más una racha triunfal que va ya camino del mes y medio sin perder, tras derrotar sin excesivos apuros al CD Canillas (2-0) y en un partido en el que se vació en la primera media hora para desplegar toda su autoridad antes de bajar el pistón y adaptarse a diferentess circunstancias.

2 Real Valladoid Juvenil

Maxi; Jairo, Poveda, Gómez, Saeed, Cerro, Álvarez, Baba, Adri, Rafa y Víctor.

0 CD Canillas

Bosco; Carlos, Sebas, Chaves, Valle, Álvaro, Gologán, Fernando, Kevin, Héctor y Sergio.

Árbitro:
Francisco Rivera. Mostró tarjetas amarillas a los visitantes Fran y Anderson.
goles:
1-0 (minuto 6): Rafa. 2-0 (minuto 35): Carlos, en propia puerta.
incidencias:
Decimoquinta jornada de la División de Honor Juvenil, grupo 5, disputada en los Anexos, con un centenar de aficionados en la grada.

El equipo de Javi Baraja, que ya suma seis victorias en las siete últimas jornadas, dio un paso más en su progresión como bloque completando una buena primera parte en la que noqueó a su rival gracias a su presión alta y a un juego combinativo en el que las bandas tuvieron especial protagonismo. Si bien en los primeros compases fue el capitán Rafa el que entró como cuchillo en mantequilla por banda izquierda, fue la derecha la que causó mil y un quebraderos de cabeza al conjunto madrileño. El colista de la categoría fue incapaz en esa primera parte de controlar las acometidas tanto de Jairo como, principalmente, de Álvarez, uno de los mejores de la mañana. Bastaron cinco minutos para comprobar la superioridad técnica y táctica de los locales. Con una presión alta, el Valladolid de Baraja provocó varias pérdidas que fueron fatales para su rival. En la primera, minuto 5, Rafa no aprovechó el resbalón de Valle que le dejó el balón franco para que rematara solo en un mano a mano con el portero. En la segunda, un minuto después, Adri sí supo aprovechar el regalo de la zaga madrileña para poner un centro a Rafa que era casi un pase de la muerte. El capitán solo tuvo que empujar a gol.

Los locales lo hicieron prácticamente todo en esa primera media hora, y en una banda derecha que se convirtió en una autopista para Álvarez con la inestimable colaboración de un buen Adri, que puso gotas de calidad para romper la línea defensiva visitante. Pudieron caer más goles, pero en parte por centros poco afortunados de Jairo y en parte por fallos en el último metro, el segundo tanto se hizo esperar hasta el minuto 35. Baba rompe por el centro y cuando se disponía a servir a Rafa para que éste empujara a la red, Carlos corta el balón con tan mala suerte que marca en propia puerta.

El goteo de ocasiones se hizo incesante, y apenas cinco minutos después Víctor, negado en este partido cara al gol, se encontró en su remate con una buena intervención del meta Bosco.

El descanso cambió muchas cosas en ambos bandos. El técnico del Canillas taponó la banda derecha, dando entrada a Álvaro por un Sebas que se vio desbordado, y recompuso su defensa a una línea de 5 para evitar tanto descontrol de los suyos atrás. El movimiento surtió efecto, ya que en la reanudación el Real Valladolid ya no se encontró tan cómodo, perdió fluidez en la circulación del balón, y las ocasiones de gol se limitaron a la máxima expresión. Frenada la sangría, y con un 2-0 ya en el marcador, el partido se niveló y el colista, que apenas había disfrutado de un disparo lejano de Gologan en la primera parte, se encontró más suelto. Además, los cambios dieron otra marcha al partido y las oportunidades cayeron con cuentagotas. Apenas un disparo tímido de Rafa desde fuera del área y otro de Alvi, en un balón 'mordido' que acabó en manos del meta visitante.

Solo en los doce minutos finales, con un jugador menos por problemas musculares de Adri, el Real Valladolid pareció flojear y cedió terreno a un Canillas que a punto estuvo de acortar distancias en la última jugada del partido. Un balón aéreo que Chaves remató por dos veces, y que se topó con dos paradas providenciales de Maxi, que pese a no tener apenas trabajo en todo el partido, demostró reflejos y concentración en esa últiam acción.

 

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