Los juveniles del Real Valladolid aguardan ya su oportunidad en el Promesas

El conjunto de División de Honor terminó tercero su liga, puesto que no alcanzaba desde la temporada 2009-2010

Rafa abraza a Dalisson (10) y Baba (8) para celebrar uno de los goles conseguidos frente al Adarve en los Anexos. /Rodrigo Jiménez
Rafa abraza a Dalisson (10) y Baba (8) para celebrar uno de los goles conseguidos frente al Adarve en los Anexos. / Rodrigo Jiménez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El tiempo será el que juzgue si los jugadores que hoy en día integran el Real Valladolid Juvenil A tienen cabida en el fútbol profesional, pero lo que ha quedado acreditado es que en su categoría están entre los mejores del fútbol nacional.

Los de Javi Baraja terminaron el pasado domingo su temporada asaltando el tercer puesto del Grupo V de División de Honor gracias a su victoria frente al Canillas y a la derrota del Rayo, su rival por el tercer escalón de la competición durante el curso ante la imposibilidad de alcanzar al Real Madrid y el Atlético.

Con este brillante final de campaña el equipo, que se quedó fuera de la Copa del Rey por un solo punto, firma su mejor clasificación desde 2010, tras ceder tan solo seis derrotas (tanto en la ida como en la vuelta frente a merengues, colchoneros y vallecanos) y cuatro empates en un total de treinta encuentros. «El resto habla de lo que ha sido la temporada, donde hemos estado muy fiables sobre todo fuera de casa que era el debe y mi obsesión», relata Javi Baraja, técnico del equipo.

«No hemos podido competir a nivel de puntos con los grandes, pero en los seis partidos en los que hemos caído el equipo se ha comportado de manera muy fiable aunque no hemos conseguido victoria. Estamos en plena progresión para que en futuros años les sea mucho más difícil competir contra el Real Valladolid», asegura un entrenador cuya «idea e ilusión» es continuar en el puesto. «Este año ha sido bonito a nivel personal y profesional porque he encontrado un cuerpo técnico que me ha apoyado un montón, que hemos congeniado muy bien, preparado y con ganas de crecer y nos hemos encontrado con un grupo bueno. Ha sido un año de disfrute y espero que los venideros también sean así y espero que sea en el Real Valladolid; no he hablado aún con el club y todavía no se lo que va a pasar», reconoce.

Con Óscar González y Víctor Socorro entre los diez máximos goleadores del grupo -con 15 y 14 goles, respectivamente-, Baraja destaca el paso adelante que han dado los suyos «tanto a nivel personal como grupal». «El grupo se ha hecho muy fuerte y muy sólido y ha creído en sus posibilidades, y eso se lo pone mucho más fácil al entrenador», asegura el vallisoletano. «Hemos tenido el poder de creer que podíamos obtener un objetivo en cuanto al puesto y cuando hemos tenido el tercero a tiro hemos intentado conseguirlo. A través del grupo y de la creencia de los chicos y el trabajo diario hemos conseguido que el equipo fuera fiable».

Al borde del profesionalismo

Terminada la liga regular, el conjunto no dejará de entrenar hasta que tanto el filial como la primera plantilla del club terminen sus respectivos campeonatos «para que puedan tirar del Juvenil siempre que lo necesiten», y precisamente esos dos conjuntos pueden ser los grandes beneficiados del buen año de los jugadores del conjunto de Baraja. «No nos tenemos que olvidar que este equipo no deja de ser formación, aunque es prácticamente la última etapa antes de ser semiprofesional. Nosotros estamos para que los chavales lleguen de la mejor forma posible al filial y cuanto antes al primer equipo», resume el técnico, que ya ha visto debutar en Segunda B en este curso a sus pupilos Seydou, Socorro, Baba y Dalisson, mientras que tanto David García como Morante, Óscar y David Gómez han ido convocados con el Promesas, aunque no han llegado a disputar ningún minuto.

El CIA descendió en la última jornada

El sueño del palentino Club Internacional de la Amistad de mantener la categoría tras ascender a División de Honor hace un año terminó el fin de semana pasado tras su derrota ante el Getafe y las victorias del Alcorcón y el Unión Adarve y el empate del Aravaca, lo que hizo a los de Palencia caer tres puestos en la última jornada. Junto a ellos, también perdieron la categoría los abulenses del Club Deportivos Colegios Diocesanos. Los colegiales hicieron sus deberes ganando 7-0 al Almendralejo, pero los 33 puntos que han terminado por sumar no les han servido para alcanzar la salvación ya que además de vencer necesitaban una carambola de resultados que no se dio. En el Grupo II el Numancia terminó líder y disputará la Copa de Campeones.

«Nos damos por satisfechos y lo más importante es que los que pasan de año estén preparados para afrontar el nuevo reto», afirma el técnico, que no teme al cambio generacional que se avecina en su equipo puesto que doce de los jugadores ya no serán juveniles la próxima temporada al alcanzar los diecinueve años. «El club decidirá quién sigue y quién no, pero los chavales han dado un paso adelante y a nivel formativo creo que están capacitados para poder estar arriba», asegura un entrenador para el que el relevo está asegurado porque una docena de jugadores del segundo equipo juvenil del club trabajan ya a sus órdenes. «Normalmente el club suele mantener a la mitad de la plantilla, así que habrá caras nuevas, pero ya tenemos a futbolistas de primer y segundo año trabajando de continuo con nosotros y con el trabajo que está haciendo el Juvenil B en su Liga Nacional vamos a hacer un grupo majo con el objetivo de seguir compitiendo y de seguir formando para que el filial siga teniendo gente de la casa, que es lo importante».