El año en el que el Levante subió a Segunda a costa del Valladolid

Fue un partido muy duro en el que a Torquemada le rompieron el peroné

Una formación del Real Valladolid en la temporada 1945-46, con la indumentaria de visitante. De izquierda a derecha, Ballesteros, Tapia, Ortega, Busquet, Vaquero, Loren, Pablito, Torquemada, Castivia, Rives y Estomba. Son los mismos que jugaron contra el Levante, con el único cambio de Arrieta por Loren./J. M. O.
Una formación del Real Valladolid en la temporada 1945-46, con la indumentaria de visitante. De izquierda a derecha, Ballesteros, Tapia, Ortega, Busquet, Vaquero, Loren, Pablito, Torquemada, Castivia, Rives y Estomba. Son los mismos que jugaron contra el Levante, con el único cambio de Arrieta por Loren. / J. M. O.
JOSÉ MIGUEL ORTEGAValladolid

El Levante, fundado en 1909, y el Real Valladolid, en 1928, nunca se habían encontrado en un campo de fútbol hasta aquella temporada, 1945-46, en la que ambos se ganaron el derecho a participar en la fase de ascenso a segunda división.

Los blanquivioletas contaban con un historial más destacado que el de sus rivales, pese a tener menos antigüedad, pues habían militado ocho temporadas en segunda división, mientras que los valencianos siempre, hasta entonces, jugaron en tercera o categoría regional.

El Real Valladolid estuvo a un paso de ascender a primera en la 1942-43 y llegó dos veces a semifinales de Copa, en tanto que la única gesta del Levante fue la consecución de la Copa de la España Libre, un torneo organizado por el Gobierno de la II República en 1937, con solo cuatro equipos participantes: Gerona, Español, Valencia y Levante, siendo los dos equipos valencianos los finalistas, en un partido disputado en Montjuic, con triunfo levantinista por 1-0.

La muerte del presidente José Cantalapiedra había sumido al equipo vallisoletano en una profunda crisis económica y deportiva que estuvo a punto de llevarle a la desaparición. Primero Germán Adánez, notario y abuelo del futbolista Borja Lara, y después el comandante Ángel Soria, evitaron el desastre y, durante el mandato de éste último, se recuperó buena parte de la ilusión perdida al ganar brillantemente la Liga de tercera y la fase intermedia de ascenso a segunda.

Y aunque en el momento de la verdad se ganó 3-0 al Levante en el Estadio Municipal -todavía no se llamaba Zorrilla- y 3-1 al Baracaldo, las derrotas contra el Arenas y el Málaga, habían mermado considerablemente las posibilidades vallisoletanas, cuando se visitó al conjunto levantinista en el estadio de 'Vallejo', el 26 de mayo de 1946. Antonio Barrios, que había debutado aquella temporada como entrenador, alineó a Tapia; Busquet, Ribes; Estomba, Torquemada, Pablito; Castivia, Arrieta, Vaquero, Ortega y Ballesteros, mientras que el conjunto azulgrana jugó con Alberto; Pechuan, Villagrasa; Dolz, Blasco, Llopis; Fayós, Salvador, Escrivá, Martínez Catalá y Botella.

Ambiente de euforia en las gradas, porque el Levante tenía a su alcance un hito histórico que pareció más cercano después de que Fayós abriera el marcador a los 4 minutos. En pleno dominio local, Salvador hizo el segundo, pero Ballesteros redujo diferencias y abrió la puerta de la esperanza vallisoletana, de cara a la segunda mitad.

Fue entonces cuando el factor campo se hizo notar, juego muy duro del Levante y presión de las gradas a un árbitro, Vilalta, que no quiso complicarse la vida. Al medio centro Torquemada le rompieron el peroné en una fuerte entrada y el Valladolid se quedó con diez -entonces solo se permitía la sustitución del portero, por lesión- y poco después Pablito recibió una patada en el muslo, quedando como figura decorativa.

Belarmino Torquemada.
Belarmino Torquemada.

Así las cosas, el Levante no solo pudo mantener su ventaja, sino que la amplió con dos nuevos goles, obra de Escrivá y Martínez Catalá, a los 74 y 80 minutos, respectivamente. Gracias a ese concluyente triunfo, el Levante ascendió a segunda división por primera vez en su historia, acompañando al Málaga, que fue el campeón.

Pese a aquella decepción, el Real Valladolid solo tuvo que esperar una temporada para retornar a Segunda y cuajar una hazaña inédita hasta entonces en el fútbol español, al subir a Primera un año más tarde. Juan Represa en la presidencia y Antonio Barrios en el banquillo fueron las cabezas visibles de un Valladolid que supo levantarse después de aquella derrota en el viejo campo de 'Vallejo', frente a un Levante que tuvo claro que había que ganar por las buenas… o por las malas.

Pese a las secuelas que durante algún tiempo dejó aquel partido en las relaciones entre clubes, los jugadores que han defendido ambos colores ha sido, hasta ahora, bastante más numerosos de lo que se pueda pensar.

Nada menos que 29 futbolistas han vestido ambas camisetas desde que el portero Rico fichó por el Valladolid en la temporada 1948-49, ya en Primera, hasta Ivan López 'Ivi', que ha llegado este año, también con el equipo en Primera.

He aquí la lista: Rico, Candi, Rodri, Bebic, Jon Ander y Mariño (porteros). Losco, Panchulo, Gatell, Nano Rivas y Pedro López (defensas). Manuel Gracia, José Luis, Echarri, Pablo, Víctor Pérez, Diego Camacho y Jesús Sánchez Japón (centrocampistas). Joseíto, Rivera, Haro, Congo, Fernando Sales, Manchev, David Aganzo, Jofre, Javi Guerra, Roger Martí e Ivi (delanteros).

Además, tres exjugadores del Levante pertenecieron después al Real Valladolid, en calidad de entrenadores: Héctor Núñez, García Traid y Felipe Mesones.

 

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